Los Invisibles
Javier Volonté
23.08.2024
Según algunas mediciones más de treinta mil uruguayos tienen autismo. Dicha patología viene creciendo.
Dada esta situación es bueno hablar del tema y recordar que TEA es el trastorno del espectro autista y es un trastorno neurobiológico, que se caracteriza por un conjunto de alteraciones que afectan al lenguaje, la comunicación social, la capacidad de relacionamiento y patrones de conducta, los cuales son restringidos y repetitivos. Se diagnostica por medio de una evaluación que involucra a equipos multidisciplinarios haciendo foco en: conductas, funciones motrices, capacidades cognitivas y desarrollo del lenguaje. Observando los patrones de comportamiento de la persona y su historial de vida e interacción con el entorno. Se trata con terapias como por ejemplo psicomotricidad, fonoaudiología, terapia ocupacional, terapia cognitivo - conductual, etc. En algunos casos con medicación. Pero lo importante a destacar es que cuanto antes se inicie el tratamiento en un niño con TEA, mucho mejor será.
Todo ello debe de interpelarnos como sociedad y llamarnos a pensar en la mejor manera de incluirnos y desarrollarnos todos por igual en esta sociedad. Para la Ley somos todos iguales por ello los gobernantes tienen que mejorar la forma de atender a esta población y de contener de manera adecuada a las familias para que todas tengan la posibilidad de recibir los tratamientos antes referidos. Esta reseña lleva el título de mi nueva poesía la cual dedico a todas las personas con Autismo, ella tiene por objeto visibilizar la temática y recordarnos que no hablar del tema es una forma de discriminación y de vulneración de los Derechos Universales de la Persona en cuestión, al finalizar la misma, la cual consta de apenas 5 párrafos de 8 versos cada uno, diseñada en color morado como fondo en señal de ser una temática de reivindicación social, señalo las palabras de la Organización Mundial de la Salud: ¡Porque ellos no viven en su mundo, viven en el nuestro! Dicho en otras palabras, las personas con esta condición desean socializar pero tienen cierta dificultad para ello, no debemos de pensar que están en otro mundo, que no quieren relacionarse, simplemente ven el mundo de otra manera, pero si les abrimos la puerta tienen mucho para aportarnos. El autismo no es una enfermedad, es una identidad. Es muy valioso el aporte que realizan varias instituciones sociales locales, las cuales con escasos recursos abren sus puertas para intentar ayudar a esta valiosa población.
Invisibilizar es condenar a las personas, por eso debemos informarnos y hablar cada vez más de esta realidad.
Javier Volonté
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias