(Segunda parte)

LAS ESTIMACIONES DE INTELIGENCIA DE LAS AGENCIAS EUROPEAS

30.09.2026

En la primera parte se analizó la situación general, el concepto de amenaza y la distinción entre la inteligencia de "actores no estatales", junto con criminalidad, narcotráfico y terrorismo. En esta segunda parte continuamos con la situación en Europa y las amenazas estratégicas referidas a evaluaciones o amenazas de terceros países.

El informe caracteriza la situación y analiza las dos potencias que son consideradas amenazas, Rusia y China. Estados Unidos también es analizado, no ya como el aliado de confianza de otrora, sino en función de su política exterior y de como se está alejando de los intereses de los países europeos, y a menudo en contra de ellos.  Este punto de partida demuestra que Europa se considera ya un actor secundario en la mesa de los tres grandes.

Por allí comienza el análisis.

Estados Unidos

Desde la primera presidencia de Trump, la política exterior de Estados Unidos varíó las reglas del juego para Europa. En efecto, en ese tiempo, ya en la Conferencia de Ramstein, el evento de defensa y seguridad más importante de Europa, se advirtió que "Estados Unidos ya no era un aliado confiable." Biden intentó recomponer las relaciones y sobre todo con la OTAN. Pero luego vino nuevamente Trump y redefinió expresamente la política hacia Europa, definiendo como adverdario principal a China y enfocando la politica en la zona Indo pacífico. Visto a la distancia, el período Biden aparece hoy como un mero interregno y la política de Trump como una continuidad, cierto que a veces caótica, pero continuidad al fin.  Y es claro que  nos referimos a Trump por ser el presidente, pero en realidad es la polítca de todo el sector predominante en la clase dominante de Estados Unidos, con todos los matices que se quiera. A pesar de ello, los europeos no pueden darse el lujo de no recibir la protección norteamericana, sobre todo en el aspecto nuclear. Hacen lo posible por rearmarse, pero es dudoso que puedan cumplir las metas que se propusieron en el tiempo adecuado. El pasaje de un modelo socialdemócrata a uno más realista plantea interrogantes que no se resuelven sólo con mas dinero; el problema de los efectivos en las fuerzas armadas es un ejemplo de ello. Europa atribuye estos cambios de política como una lucha entre los atlantistas y los aislacionaistas. Inclusive comprenden el fenómeno Trump con esta lógica, considerando que el problema de fondo es el moviminto MAGA y la tendencia aislacionaista de Estados Unidos, que no desaparecerá con Trump, aunque éste lo representa ahora. 

El Artico y Groenlandia

Otro  motivo de rispidez es la pretensión de Trump de hacerse con Groenlandia y de ser posible también con Islandia. La nueva apreciación geopolítica repalntea el tema del Artico y necesidad de acceder a ese enorme mar que se piensa será navegable en unas décadas o poco más, y que cambiará las actuales rutas del comercio mundial. El país que posee más costas es sin duda Rusia, y esa es una de las reazones por la Tump busca un entendimiento y es también una de las razones por la que necesita poner fin a la guerra en Ucrania que las potencias europeas siguen fogoneando, aunque ya les sea difícil mantenerla. Al momenro de escribir estas líneas, se anuncia la aceptación de un convenio por el cual Washington "asume el control permanente sobre la seguridad y todas las necesidades de la isla". Eso significa que "ningún adversario podrá tener alguna vez una base en Groenlandia, presencia militar o realizar inversiones sensibles sin la aprobacion expresa del gobierno norteamericano". Estados Unidos considera que la isla tiene importancia estratégica para su ejército y su sistema de alerta  temprana de misiles balísticos. Por ello mantienen una base aérea permanente en Pituffik y planea colocar radares para monitorear la armada rusa y los submarinos. Además, el subsuelo poco explotado contiene tierras raras, metales, carbón, graffito y uranio, petróleo y gas natural. Estas son las razones de fondo que lo llevan a chocar con los intereses de Dinamarca y de toda Europa, que no puede consentir este avasallamiento  a sus intereses ni los buenos modales que caractreerizan a Trump.

 

La guerra con Irán

Los servicios de inteligencia europeos, en particular los alemanes y los suecos, ya habían advertido de un posible recrudecimiento de las actividades terroristas islámicas, ahora elevadas por lo que califican "de  guerra de agresión llevada a cabo contra Irán". Europa le negó a Estados Unidos el apoyo explícito y bases para llevar a cabo esta guerra que ha llevado a un callejón sin salida. Demostró también la particular relación con el gobierno de Israel y  la condena del genocidio llevado a cabo en Palestina, elevando el clima de confrontación en Oriente Medio. Pero sobre todo, demostró la falta de estrategia de Estados Unidos y la capacidad y previsión de Irán para continuar la guerra, fuere como fuere, y la capacidad de reemplazo de equipos dirigentes completos. La   guerra no sólo afecta la seguridad, sino ante todo la economía de los países y no se le ve un fin claro. Luego de todas sus bravatas, Trump no ha logrado resolver al problema de la guerra y el bloqueo al estrecho de Ormuz. Los análisis llegan hasta el inicio de la guerra, pero dejan entrever los problemas futuros. Los europeos ven esta situación "como una sucesión de fracasos estratégicos, que pasa por  Irak, Afghanistán, Ucrania" y ahora Irán".

El telón de fondo

Más alla de los problemas políticos y militares, hoy el mundo afronta una verdadera revolución en las fuerzas productivas. En ese terreno, la batalla se libra en torno al liderazgo por el predominio en el modelo de la inteligencia artificial, la economía digital  y las tecnologías asociadas. Esa disputa definirá el modelo preponderante y por tanto la potencia dominante. También consolidará  un orden mundial distinto y, dependiendo de quién triunfe, una nueva división internacional del trabajo y una nueva escala de acumulación. Estados Unidos se ve a sí mismo liderando esa nueva sociedad y no necesariamente con Europa como aliada preferencial. Inclusive el sector más radical, liderado por personas como Peter Thiel y Alexander Karp propone "una alianza entre las fuerzas armadas (principalmente el ejército), los servicios de inteligencia (sobretodo la CIA), el gobierno y Palantir", empresa de la que son propietarios los dos anteriormente mencionados. Una alianza que rescate los "valores americanos" y lleve a la grandeza a norteamérica nuevamente. No está claro cual de los dos modelos, si el norteamericano privado o el más abierto chino prevalecerán, pero está claro que la resolución de esta disputa definirá el escenario futuro. La política norteamericana bajo Trump intenta afrontar estos problemas. Nuevas definiciones, definen nuevas amenazas y nuevas alianzas, y chocan con las viejas. Por eso Europa pasó a un segundo plano. Ahora Europa considera a Estados Unidos una potencia en declive,  y pretende recobrar los años perdidos, tanto en tecnología como en defensa con grandes inversiones, dentro de lo que se puede permitir. Veremos si también dispone de tiempo para ello.

En la tercera parte se analiza el punto de vista europeo en cuanto a amenazas, Rusia y China. 

Jorge Jouroff
2026-09-30T10:45:00

Jorge Jouroff