La doctrina Evo. Danilo Arbilla

06.03.2026

Aquello de que lo político está por sobre lo jurídico es la definición, diría, no sé si desfachatada, cosmética, soberbia, disimulada, kirchnerista, emepepista y mujiquista, lulista y progresista, de un atropello a las normas, de una avance sobre la Constitución.

Pero si vamos a dar al César lo que es del César,  habría que reconocer que quien lo patentó fue Evo Morales, el expresidente boliviano, quien en su momento muy ufanamente sostenía que a él las leyes o la Constitución no le preocupaban ni le frenaban: yo, decía, palabras más palabras menos, dispongo, yo hago y después llamo a los abogados, a los asesores jurídicos y les digo acomódenlo a la Constitución, a las leyes, o a lo que sea y ya está. Parecería que siempre hay un "bufete" que te fabrica un pase libre; el argumento es que  para cada cosa "hay dos libritos". En fin, relajo pero con orden.

Un buen dato: en el marco de "la transparencia" de que se jacta el presidente uruguayo, sería interesante saber cuánto se ha gastado  en informes, dictámenes y asesorías jurídicas externas.  ¿Cuánto ha pagado la presidencia o la Jutep, por ejemplo?; y otro dato: de mantenerse este sistema de  "análisis externos", cuánto se ahorraría cerrando los departamentos jurídicos de las oficinas públicas. Para compensar, vió.

 Esto viene a cuento por la carta del presidente Orsi (ver Búsqueda) en respuesta un reclamo de los senadores García y Ojeda, y por la que respalda, ad infinitum casi, a Jorge Díaz. En un "nuevo estilo Orsi" -atenti- el presidente   explicó que había pedido asesoramiento (ahí está) en resguardo de la "institucionalidad y la transparencia" (no te digo) y que esos dictámenes son "concluyentes": le dan la razón a él y a Díaz. "No existió violación"... "ni afectación alguna a la seriedad institucional del Estado uruguayo".  Y en un tono distinto, de "arrogancia progresista" quizás, que nada tiene que ver con aquel muchacho bueno de Canelones, ni con el mandatario dialogante, campechano, cordial, les estampa que Díaz cuenta "con su total respaldo político e institucional"... "y con su "plena confianza  en la responsabilidad y seriedad con la que ejerce la función pública". Toma pa bó (Uds.), si te gusta bien y si no también. No quedó nada afuera y si querés te muestro los dictámenes.

 Y  lo de la Jutep con Azucena Arbeleche.  Huele muy feo. Después de los discursos amigos  de aquí y de allá, usar así del poder; o se dice abusar. ¡ Arbeleche!; no tienen límites. Hablo de la misma Junta que, en contra del dictamen de sus propios abogados y  de otras interpretaciones jurídicas, optó por uno diferente, externo off course, y en función de ese aprobó el multiempleo del Director de ASSE, lo que para el presidente y la "poderosa" ministra de Salud Pública fue concluyente y basta.

 Resulta que ahora según la Jutep, Arbeleche "violentó las normas de conducta en la función pública". Todo  se originó en una denuncia anónima sobre que Arbeleche firmo una exoneración tributaria para una empresa en que trabajaba su esposo. Todo en el marco de las normas de promoción de inversiones, legítimo y correcto según los técnicos y expertos; y la ministra firmó. ¡Que distraída! No se excusó, no se lo  pasó a otro. Con eso se arreglaba todo. Arbeleche, entendió, que no tenía por qué no firmar algo que se hizo de acuerdo a las reglas. Pero, lo prudente, -los pícaros lo saben-, se cuidan: no sea cosa que vengan con el cuchillo bajo el poncho.

 

Danilo Arbilla

Columnistas
2026-03-06T20:43:00

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