La izquierda no solo tiene que leer a Maquiavelo. Liliana Pertuy

22.08.2026

No les dejemos a la derecha y a los libertarios la reinterpretación de nuestros clásicos: Gramsci, Marx, Engels, Rosa Luxemburgo y tantos otros y tantas otros. Dice el canciller que hay que informar a la población.

 

¡Eureka! ¡Así es en la República!

-Cuando se sepa toda la verdad, los frenteamplistas entenderemos-. Entonces pregunto: ¿usted no sabe, no conoce al Frente Amplio?

Puedo inferir que, como estuvo mucho tiempo fuera del país y siempre fue un tecnócrata, -no es peyorativo-  que trabajó en el exterior, debe entender más de Italia que de lo que es Uruguay.

Y aquí aparece otra cuestión que también deberíamos discutir: a quién ponemos a dirigir las políticas de la República.

No alcanza con conocer una determinada área técnica. También hay que conocer la evolución de nuestra sociedad, nuestra idiosincrasia, cómo hemos construido comunidad, nuestras vicisitudes en cada etapa y, particularmente, cómo hemos construido el Frente Amplio.

No estoy justificando nada de lo ocurrido. Pero puede ser una variable que deberíamos tener en cuenta.

Porque cuando hablamos de la mentira frente a cuestiones tan caras, no solamente para los frenteamplistas sino para los uruguayos, estamos frente a algo grave. Y no pretendo quitarle importancia.

Creo también que quienes nombran los cargos para gobernar tienen que asumir responsabilidad por esas decisiones.

Lo de Oddone ya lo he dicho: conoce Uruguay, pero representa una determinada concepción de la sociedad y de la economía, vinculada a los intereses de la burguesía y de las élites. La derecha, en esto, no se equivoca.

Cuando no existe una orientación política clara, el pragmatismo termina ocupando el lugar de la estrategia. El populismo es, en buena medida, eso. Por ejemplo; Topolansky una dirigente histórica,  es una mujer que ha estado toda su vida en política de izquierda,  siendo de clase alta, hizo en su momento una opción política que la alejó de sus privilegios. Eso es valorable y forma parte de su historia-  sus declaraciones políticas han sido, en general, profundamente pragmáticas. Nunca le he escuchado, sin embargo, un planteo de profundidad ideológica netamente desde la izquierda.  Pero tampoco escucho asiduamente planteos de izquierda profunda, ha ganado una vergüenza de haber sido. 

Tambien llama la atención lo que hicieron todos los demás. Muchos aprobaron sin más. Y eso también merece una explicación. Me preocupa; ¿ se termina teniendo debilidad por los opuestos? El discreto encanto de la burguesía. Porque se ha alejado de su base social y politica. 

Recluidos en el desván los sectores de izquierda ideológica que fueron los pioneros en la izquierda uruguaya, los  tradicionales, de mas de cien años,  los que idearon, la estrategia de unidad de la izquierda. Y juntaron todo el campo popular desde sus diferentes veriantes sociales, civiles y políticas, también me llaman la atención.  

El propio Frente Amplio ha generado su propia grieta.

Y más aún: desde hace décadas viene apartándose de sus bases, de su núcleo militante, de esa masa crítica que tiene experiencia, formación y que construyó el Frente Amplio durante décadas.

Es un proceso digno de estudio. ¿O acaso está agujereado como un queso gruyere? No lo descarto.

Y además, durante años consagró a personas que no estaban a la altura de las circunstancias. No solamente de las circunstancias actuales, sino en una perspectiva de larga duración.

Entonces aparece otra pregunta: ¿la idea de la moderación y de ganar el centro fue realmente una estrategia propia de la izquierda? ¿O terminó siendo la estrategia de una derecha infiltrada dentro del Frente Amplio, aprovechando la debilidad política de algunos sectores y de personas con menor formación, experiencia o conocimiento de la tradición de la izquierda?

Porque ahora viene alguien desde afuera y nos dice lo que cientos venimos diciendo desde las bases, y nos sorprende.

Eso hay que estudiarlo.

Es sociología política. Puede ser un efecto de la dictadura en la construcción de nuestra sociedad y de nuestra política. Puede ser el resultado de décadas de despolitización. Puede ser una perforación ideológica a una escala funcional verdaderamente magnífica.

Pero sería interesante despejar la incógnita.

Porque una estrategia política sin una orientación política clara es como seguir dando vueltas en la rueda del hamster en la jaula.

Y creer que construir alianzas políticas sin estrategia propia puede terminar siendo, simplemente, funcional a la estrategia de tu oponente.

Por eso también hay que leer bien a Maquiavelo.

No para aprender a manipular, sino para entender cómo funciona el poder. Porque en política lo real siempre es el poder.

Poner la carreta delante de los bueyes, decían mis abuelos, no te lleva a ningún lugar.

Y quizá ese sea uno de nuestros problemas: hemos dejado de preguntarnos hacia dónde queremos ir y  con quién vamos a caminar.

Liliana Pertuy es socióloga, feminista. Militante por la memoria, la verdad y la justicia. Denunciante de terrorismo de Estado, caso menores detenidos en Treinta y Tres. Ciudadana y artista plástica.

Foto de portada: Realizada por Inteligencia Artificial / imagen de Lubetkin de Santiago Mazzarovich adhocFOTOS


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2026-08-22T17:36:00

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