La mejor coartada: colonialismo travestido en movimiento de liberación nacional. Luis E. Sabini Fernández
17.04.2026
¿Qué otro proyecto colonial, qué estado ha ejercido el colonialismo más rampante, con mayor impunidad moral y psíquica, de cómo lo ha ejercido, lo ejerce el sionismo?
No hay un caso igual, aunque haya habido algunos que se les han acercado. Tal el de la construcción de los EE.UU., el de África del Sur -no lo anglo, colonizando en pleno saqueo planetario sino en los primeros asentamientos Boers, del siglo xvi, contemporáneos a los asentamientos noreuropeos en América del Norte. Otros casos de colonialismo buscando su propia legitimación como si no fuera colonialista, fue el de los pies negros, en Argelia o, pasado el momento de conquista, el de los países platenses. Pero ninguno de ellos se compara con la negación a lo colonial del sionismo.
El colonialismo sionista es un caso único con coartada exclusiva; la que con buen tino el historiador judío Norman Finkelsteín ha calificado como tal a la "industria del holocausto". Ese seguro ideológico será el que le permita "a la lucha por la liberación nacional" sionista disfrutar de la mejor buena conciencia, desde el socialismo, desde el pensamiento crítico, desde la irrealidad, mencionando la 'liberación de los pueblos sojuzgados', y le otorgará por ello, un alcance y profundidad sin parangón en la elaboración ideológica y programática.
La primera y principal dificultad de cualquier colonialismo estriba en que es muy difícil VER a los colonizados.
El sionismo se pertrechó con una serie de armaduras y coartadas de innegable ingeniosidad, al punto que conquistó también las almas de sus personeros, que no se sentían, para nada, colonialistas, arrebatadores de tierras ajenas, como los ingleses en África o los españoles en América.
En el cambio de siglo, del xix al xx, el socialismo se había ido convirtiendo en la entrevista solución, justa, adecuada, anhelante, ante "los excesos" del capital privado y sus representantes, con enorme vigencia virtual (al menos en nuestro Occidente).
El socialismo respondía cultural y anímicamente, tanto a un Citizen Kane como a un Kurtz, si nos referimos a la expansión capitalista. Y era asimismo respuesta a las formaciones del estado absoluto, tanto de un Luis XVI[1] como del rey belga Leopoldo II; el pedagogo de las mutilaciones.
Y tal vez la primera armadura ideológica del sionismo haya sido identificarse con el socialismo (y también con el nacionalismo; otra ideología, entonces contemporánea y también manumisora. Hubo dos sionismos a comienzos del s XX; uno identificándose (de palabra) con cierta democracia social; otro, nacionalista, el llamado revisionista, de corte nazifascista).
¿Movimiento de liberación nacional o de opresión nacional?
A mediados del s xx, mis amigos judíos y yo nos sentíamos socialistas, universalistas. Tanto como para tener amigos y hasta parejas no judías, aunque mis amigos se sentían suficientemente judíos como para abrazar la construcción de Israel, hacer aliá para hallarse, entonces sí, en una patria verdadera.
El socialismo los llevaba a sumarse a kibutzim, un socialismo con rostro judío. Eso sí, un socialismo judío, es decir no universalista (entonces, no socialista). Pero casi; estábamos invitados a participar con visitas y contribuciones a dicha edificación. No exactamente todos; uruguayos, argentinos, italianos, suecos... árabes no. Curioso. Estaban más cerca, como quien dice al lado.
Mis amigos kibutzianos no mencionaban jamás a un árabe, a algo árabe. Y eran de los "rebeldes", pertenecían a kibutzim de izquierda. Conocían y simpatizaban, por ejemplo, con "los panteras negras" israelíes, que eran los excluidos allí por los judíos dominantes, askenazíes. Judíos mizrahim, de origen árabe, generalmente una pizca más oscuros que los askenazíes de origen europeo (con puente o no por países americanos).[2]
Había entonces un silencio estridente respecto de los árabes, la población que estaba siendo paso a paso despojada. Resistiendo. Los roces callejeros se sucedían y mis amigos no hablaban nunca de árabes; únicamente que la policía israelí era honorable, que no torturaba porque sus códigos éticos no se lo permitían (ni permitía a la dirección policial o política emplearla...).
Contrastaba "tanta pureza de conducta" con los crecientes informes periodísticos que decían precisamente lo contrario (generalmente de fuente palestina, que no era confiable para mis amigos).
Ni los que fueran "mis amigos", ni los demás tuvieron jamás una palabra ni ojos para ver lo que un periodista italiano; Genaro Carotenuto, vio con apenas visitar Israel unos días en los albores del nuevo siglo: que los israelíes derrochaban el agua en piscinas y lavando sus autos, en tanto, a pocos metros, los palestinos carecían de agua para incluso darles de beber a sus niños;[3] que las "dificultades" callejeras entre israelíes eran tramitadas por policías, y con palestinos por soldados del ejército; que los israelíes tenían casas con muchas "comodidades" y los palestinos, en cambio, tenían viviendas en mal estado (aunque algunas tuvieran las huellas de pasado esplendor) y sus habitantes convivían apretujados (los reglamentos habitacionales negaban a los palestinos el derecho a edificar siquiera una pieza, y por lo tanto, tenían que permanentemente reacomodarse en sitios cada vez más estrechos, por ejemplo con un nacimiento, o en caso de derrumbe de una edificación o por una confiscación pública para ampliar un servicio -israelí- de la ciudad. Los palestinos nunca recibían más tierra ni permisos de edificación, apenas "revolverse" con lo que les iba quedando.... La política constrictor, tan característica del estrangulamiento a ritmo lento del proyecto israelí.
El diálogo con mis viejas amistades se fue angostando hasta acabar expresamente.[4]
Sentirse socialista, partidario de la fraternidad universal, ¡qué hermosa coartada para ejercer un dominio despótico!
Una Palestina sionista
El emplazamiento de judíos, ahora sionistas en tierras palestinas, tuvo desde el principio características muy nítidas. Y a diferencia de inmigrantes que por ejemplo en América del Sur fueron lentamente permeando sus propios círculos sociales e idiomáticos, y fueron creando sociedades mixtas, en el caso de los inmigrantes organizados por el sionismo para su asentamiento en Palestina, los rasgos fueron constitucionalmente distintos: venían con un plan general y previo, dispuesto por el Fondo Nacional Judío (Keren Kayemeth LeIsrael) que incluía aprender el idioma judío, el hebreo, que había permanecido durante siglos, solo como ritual de lectura religiosa. "Reviviendo" el idioma en la vida cotidiana. Y junto con el idioma, una red cultural general específicamente judía, sin permear ni un átimo de la presencia real y cotidiana de la población palestina, su cultura y religiones (mayoría musulmana, minoría cristiana y minoría aun menor, judía). En el comienzo de este proceso (aliá) entre los judíos, habrá conflictos y escaramuzas entre el llamado Viejo Yishuv [colectividad judía] y el Nuevo Yishuv; incluso conflictos sangrientos.
Se trataba de dos judaísmos distintos; el sionismo no tolerará ni la menor concesión a lo realmente histórico en Palestina: su proyecto será puramente ideológico.[5]
Con el tiempo, el asentamiento sionista irá desvaneciendo sus perfiles más humanistas (Buber, Chomsky, Borojov) y acentuando su racismo y supremacismo más desembozado (Ben Gurión, Zeev Jabotinski, Golda Meir, Ehud Barak, Yizhak Rabin, Menagem Begin, Ayelet Shaked, Naftali Bennet, Ariel Sharon, Beniamin Netanyahu).
Estamos así en lo que con mucho acierto Salahj Eddin calificara en 2001 al sionismo como "fascismo teocrático". [6]
Tiempo de desprecio biblico
Es importante saber que los rasgos colonialistas y su íntima brutalidad y racismo no son derivaciones más o menos fortuitas, como postulan tantos sionistas "de izquierda". El mismo Ben Gurión -entrevisto como moderado y enfrentado al "sionismo de derecha"-, ya sostenía en el inaugural año de 1948, que "toda la nación es el ejército".[7] Y lo rubrica cuando ubica (a semanas del asesinato) entre sus guardaespaldas al incalificable asesino de Folke Bernadotte, el primer mediador de la ONU, que se atrevió a reclamar derechos no sólo para judíos sino también para palestinos.
Para entender la gravedad del comportamiento israelí hay que darse cuenta, como sostiene Israel Shamir (judío converso al cristianismo ortodoxo), que las atrocidades que vemos a diario cometidas por israelíes a palestinos, a veces sonrientes, como disfrutando, tiene raíces religiosas más fuertes aun que las políticas: cuando inician hostilidades por sorpresa contra Irán un sábado y asesinan entre cien y doscientes niñas lo hacen en plena vigilia religiosa, actuando con dios de su lado, consideran.
Ante el peso, cada vez más aplastante del sionismo en el concierto mundial, a su dominio sobre el estado considerado el más fuerte del planeta, podemos reivindicar la presencia de judíos, muchos judíos rompiendo amarras con tan monstruoso desarrollo.
Martín Gak, él mismo judío empeñado en denunciar los crímenes sionistas, ha llevado a cabo una formidable entrevista a Stephen Kapos (feb. 2026) un húngaro judío, en rigor un transilvano que nació húngaro y tras la IIGM con el "redibujo" de fronteras devino rumano, nacido en 1937 y que este año, con sus 89, rememora lúcidamente aquel tiempo. Y recuerda a "los nazis" y a "los judíos" entonces.
Rompe todos los lugares comunes y prejuicios a que los medios de incomunicación de masas nos tienen acostumbrados. Cuando habla del ejército nazi, que ocupó su territorio natal, dice: eran "gente normal". "Encontré al ejército de la Wermacht bastante humano". Palabras "sacrílegas", para La Voz de America, por ejemplo.
Y recuerda su visita a Haifa, a ver a los tíos que tras la IIGM habían emigrado a Israel. Tenía unos 20 años y ve [supongo que por TV] una manifestación de palestinos, pacífica, en las calles (no aclara si en Haifa o en otra ciudad) y ve de pronto aparecer helicópteros artillados que descargan sus proyectiles sobre los manifestantes. Se horroriza, aunque no pudo saber si los palestinos eran alcanzados por proyectiles no (tan) mortales o balas reales. La tía observa su reacción y le comenta extrañada, tirando a molesta: "-Qué tanto lío, ¿no ves que son sólo árabes?" Stephen descartó hacer o rehacer su vida en Israel.
Gilad Atzmon, otro exjudío, lo que llamaríamos objetor de conciencia judía nos recuerda: "las frecuentes menciones de violencia y exterminio de otros contenidas en la Biblia hebrea puede arrojar cierta luz sobre el abominable genocidio que el estado judío está practicando en este momento en Gaza... sin mostrar por ellos [por los palestinos] ni un ápice de misericordia." [8]
Cada vez nos queda más claro el tremendo título que Ron Unz, otro judío lúcido y osado, pusiera a uno de sus artículos: "El Israel sionista como nación asesina". [9]
Luis E. Sabini Fernández
https://revistafuturos.noblogs.org/
[1] A la reina cónyuge se le atribuye la respuesta modélica ante la queja de los pobres, que les faltaba el pan; 'que coman torta entonces'. Eran otro mundo.
[2] La pareja de uno de mis amigos, morocha y con ancestros amerindios, tenía dificultades para transitar sola por calles israelíes en los '60, nunca faltaba una pendencia. Y ella, que no era pantera, ni mizraji, ni siquiera judía; tenía hasta dificultades idiomáticas para defenderse.
[3] El suministro de agua era y es administrado por Mekorot, la compañía estatal reguladora del agua, que vende con subsidio el agua a judíos y encarecida a los empobrecidos palestinos.
[4] Como coletazo, me tocó recibir la repulsa de compatriotas, no judíos, hermanos de cónyuges no judíos de "retornantes" judíos que se instalaban en Israel encarnando un retorno irreal, mítico, totalmente extraño a sus biografías corporales o étnicas. Askenazíes, mizrajis, sefaradíes, falashas no son todos el mismo pueblo (de dios).
[5] Pocas veces he entrevisto más acertado el viejo apotegma del admirable Francisco de Goya: "Los sueños de la razón engendran monstruos".
[6] Palestina en lucha, Madrid, oct. 2001.
[7] Haim Bresheeth-Zabner, "Un ejército como ningún otro".
[8] "El Antiguo Testamento y el genocidio en Gaza", 8 ene 2009.
[9] https://www.unz.com/runz/zionist-israel-as-the-assassination-nation/, 3 jun 2025.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias