La ministra no mintió. Danilo Arbilla
19.06.2026
Tuve dudas sobre titular así o "cambiar la pisada", o "aquí no renuncia nadie". No sé; elijan. El presidente Yamandú Orsi, según se supo, se reunió con un grupo de "referentes" (como pasa con el futbol). Ninguno le habría dicho lo que está cantado: no jodas más con la fiscalía y confirmá a Mónica y así por lo menos alivianás el "tufo del influencer" que muchos perciben, y cambiá a los de la Jutep.
Parece que no: optaron por "lo comunicacional"; ahí no hay como errarle, aunque se puede. ¿Qué piensan que pasará cuando la Jutep se expida sobre "la camioneta"? Cualquiera sea la resolución habrá otro festival. Hay que cambiar la pisada.
Desde el titulo erran: Economía anuncia proyecto de ley de "Competitividad y Reducción del Costo de Vida". Lo de la competitividad la gente lo asocia con Temu más IVA, pero peor es lo de la reducción del costo de vida: se genera una expectativa sobre algo que demorará, como Oddone lo advirtió; si es que se da por que eso no se arregla con cartelitos. La gente, agobiada, se aferra a cualquier promesa de que los precios podrían bajar, como se aferra a cualquier medida que le dé esperanza de mayor seguridad. Y si no ocurre se desilusiona y ergo, cae la imagen. Pobres los jubilados, que ya deben estar calculando el degüello anual del IASS, mientras se habla de timbres médicos de los cuales ellos son los principales usuarios.
Además son 240 artículos que implicara seguramente un nuevo número de personas marcando tarjeta. Porque aquí todo se complica, como el derecho a disponer de su propia vida, de su "derecho individual"; también en esto hay que sortear etapas y probar situaciones específicas; desconozco si hay incluso que presentar partida de nacimiento para probar que uno es uno y que en su momento nació.
Y está el caso quizás más "caliente", el de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, cuya renuncia reclama la oposición, pero a la cual la regimentada mayoría "progresista" más socios oportunos amparan pese los hechos -Director de ASSE, anestesista- que para decir lo menos "orillan" las normas. Se añaden a su vez el criterio del MSP de que los pedidos de informes "perturban" la tarea del ministerio, una apreciación algo soberbia referida al control del Poder Legislativo y al derecho a la información de los ciudadanos y la acusación de que la ministra le mintió al Parlamento, lo que no pocos asumen como otro acto de soberbia y de desprecio.
Lo de que mintió, quizás habría que relativizarlo, por aquello de que el que avisa no traiciona. La ministra en una entrevista en Galeria del pasado 5 de marzo advirtió que llegó "a la política para ejercer el poder no para transitar". ¿Transitar qué carriles? ¿Los que hacen a la convivencia, esto es, las normas legales, con la Constitución a la cabeza? Lustemberg formada en Cuba de los 8 a los 20 años, etapa importante para la militancia y eventual adoctrinamiento, dijo que esos años en la Isla "la marcaron" lo que explicaría su actitud. Además se manifestó diría que fanáticamente feminista, -¿rayando la misandría?- y ve a las mujeres "como una herramienta de transformación colectiva".
¿Y por qué no?
También para cambiar la pisada el presidente Orsi podría considerar pedirle que dé un paso al costado, no por lo que clama la oposición, sino por algunos hechos señalados y por lo que ella dice y como lo dice. Es una ministra. No puede decir lo que quiera, involucra al presidente, además.
Danilo Arbilla
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias