Las maderas duras se pudren desde su interior. Carlos Pérez Pereira

19.03.2026

Árboles como el roble, olmo, haya y arce son vulnerables a esta descomposición del duramen, que puede dejar el interior podrido mientras el exterior parece sano. (Con colaboración de la AI)

La guerra de Vietnam terminó oficialmente el 29 de marzo de 1973, con la retirada de las últimas tropas estadounidenses, tras los Acuerdos de Paz de París de ese año. Durante los meses anteriores y con las últimas evacuaciones, a EEUU ingresaron 78 mil soldados registrados como adictos severos a las drogas, definidos como personas que presentaban una dependencia física o psicológica a sustancias psicoactivas, con pérdida de la capacidad de controlar su consumo. Aunque jamás se confesó oficialmente, se sabía que las drogas eran proporcionadas a los soldados destacados en los frentes de guerra, para poder soportar las condiciones de un terreno inhóspito y como incentivo en la batalla contra un ejército locatario aguerrido, ante el cual, finalmente, la mayor potencia militar del planeta, capituló. Con tal cantidad de drogadictos, ocultar el grave impacto social era inviable, Según algunas opiniones, había más afectados, pero esa era la cifra oficialmente constatada por los centros de salud, de individuos con dependencia profunda.  

La drogadicción de decenas de miles de hombres aún jóvenes, con el tiempo se transformó en una complicación para el gobierno. El impacto social de los "ex combatientes" en la guerra de Viet Nam, se hizo visible y obligó a la búsqueda de soluciones. Finalmente, funcionarios gubernamentales encontraron una: hablaron con las autoridades de México, con las que acordaron que la droga se produjera y procesara en este país, en los estados del norte, e ingresara a EEUU por la frontera, sin escollos legales ni burocráticos aduaneros. Un servicio que debió tener su contrapartida, desde luego. Para instrumentar el mecanismo, se destinaron sitios especiales, guarnecidos, desde donde saldrían los productos (informalmente), para cruzar la frontera con el respaldo de un organismo creado por EEUU, la DEA (*). Esta sigla, muy conocida pero poco analizada, significa, en español corriente, "administración y control de drogas." No se trata de una organización de lucha contra el narcotráfico, como se maneja habitualmente en los medios. Es una institución estatal que administra y controla la droga que ingresa a EEUU desde otros países. Contrariamente a lo que se cree, no ha alterado su cometido primario, por más que ahora cuenta con medios y presupuestos más abundantes y sofisticados, de los que contaba en los tiempos de su creación. Todo un poder, dentro de otro poder, con tentáculos que llegan a los más recónditos lugares del planeta y "con permiso 007" (**), dirían los ingleses.

Y aconteció que, una vez instalado el problema, en poco tiempo se les fue de las manos. Las regiones y locales dedicados a un negocio no oficial, pero oficioso, se transformaron en cárteles de la droga en México, con mucho dinero, capacidad de compra de voluntades (civiles, policiales, militares, estatales, etc.) y poder de infiltración social, hasta transformarse en lo que son hoy. Con el surtido permanente y "permitido", los adictos pasaron de 80 mil a 35 millones en menos de dos décadas. Un número que ya se consideró como una "masa crítica", capaz de convulsionar una sociedad de 300 millones. O más que crítica: al límite de la explosión. Los mecanismos de ingreso y de distribución (clave del "sistema") se perfeccionaron y llegaron a todos los estados de la Unión. Hoy esta situación se considera como un caso social de "equilibrio inestable", cuya alteración puede provocar graves disturbios. Es decir: si la droga no ingresa a los circuitos de comercialización, los adictos saldrán a las calles a matarse entre ellos o a matar gente para conseguirla. ¿No llama la atención que, siendo este país el más grande consumidor de drogas, no haya redadas ni detención masiva de distribuidores y jefes de mafias, grandes o pequeñas, que operan a cara de perro en todas las esquinas de todas las ciudades de todos los Estados de la Unión? No, se persigue y apresa (y secuestra) a los jefes de mafias de narcotraficantes allí donde están: México, Colombia, Ecuador, otros países de Centroamérica, Venezuela... en fin. Acá no. Todos saben que matar o apresar cabecillas, no sirve de nada. La hidra de siete cabezas sigue viva. Y más, cuando en vez de siete son cientos de miles las cabezas dedicadas a reconvertir y reproducir el sistema.

¿Alguien cree, por ventura, que, si EEUU y México se deciden a eliminar los cárteles de la droga y el comercio entre los países, no lo pueden hacer? Sería un ingenuo. Aplaudirán cuando detienen a unos "capos", o extraditan o matan a otros tres. O ríen satisfechos cuando Trump ataca a un país, o lo amenaza, o forma un "escudo de países" sumisos a sus dictados para luchar contra el narcotráfico. Son excusas para domesticar a gobiernos díscolos, como lo está haciendo en Venezuela, o puro griterío para ocultar sus deficiencias y engañar a incautos electores.

Si se gastara en recuperar a los drogadictos (muchos aún pueden ser recuperados) la mitad de lo que se gasta en armamentos, pagos a gobiernos genuflexos, guerras y ataques a disidentes internos o externos, en fin, de la plata quemada en guerras y guerritas, manteniendo un ejército poderoso, quizás se podría solucionar en gran parte el tema de la drogadicción. Si no hay mercado, no hay producto, una regla de oro del sistema capitalista, que estos señores controladores de vidas conocen muy bien.

Pero eso no pasa, y mientras tanto, aplauden las estupideces de los administradores del desquicio de una sociedad que se pudre por sus propios cimientos.

Otros imperios demoraron mucho tiempo en caer por el peso de sus propias contradicciones; veremos cuánto demora éste.

 

Carlos Pérez Pereira

 

(*) La DEA (Administración para el Control de Drogas) fue creada oficialmente el 1 de julio de 1973, por propuesta del presidente Richard Nixon,

(**) "Con permiso para matar".

Columnistas
2026-03-19T11:35:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias