Las minorías definen las democracias. Rúben H. Díaz
29.03.2026
La Democracia no es un sistema electoral. Tampoco un sistema político. Es una forma de vida, cuyo objetivo primero y fundamento es lograr que la gente pueda vivir en libertad.
La legitimidad de un sistema no esta dado porque quien tenga el poder haya logrado un mayor apoyo ciudadano. Si es por eso Adolfo Hitler fue un demócrata- También Mussolini. Más acá en el tiempo, Hugo Chávez. O incluso Trump.
Lo fundamental en la Democracia no es la mayoría. Es la minoría. Es que la minoría pueda, a través de una confrontación de ideas, mediante procesos electorales, llegar al poder. Sin ejercer violencia alguna. Convencer a sus ciudadanos y llegar al poder. O un gobierno volver a ejercer el poder a través de ese mecanismo.
Esto es bueno tenerlo presente en estos tiempos, donde se cae en conceptos equivocados. La Democracia es una idea, no un sistema de poder. Estados Unidos es una democracia porque respeta unas ideas que están expresadas en forma clara y definitiva en su documento o sus documentos fundamentales y fundacionales.
El devenir del tiempo, ha demostrado que la democracia es la única forma de gobierno que permite la felicidad. Porque defiende la libertad individual. Con ello logra el bienestar y la eficiencia. La sociedad no debe estar al servicio de una idea. Sino de una forma de vida. El Estado no puede serlo todo. Es el ciudadano y el individuo. La libertad está en el concepto superior y definitivo. Por eso no hay libertad sin propiedad. Si todo es del Estado, nada es del individuo. El ser necesita libertad y propiedad, y también intimidad. El ser no solo es, es también distinto a todos. Es único.
Si el gobierno decide por el individuo, no hay individuo. No hay ciudadano. No hay ser.
Estados Unidos ha sido el líder del mundo libre, porque justamente ha defendido siempre la libertad. Por una idea de libertad se independizo. Y peleo dos veces en Europa. Y en todos los continentes. Fue un pilar fundamental para crear una sociedad global donde primara el derecho a la libertad. Y por eso fue siempre un país posible y más eficiente.
Ahora Estados Unidos tiene un gobierno que no quiere terminar con el narcotráfico, quiere terminar con los narcotraficantes porque son un centro de poder. En los hechos no le importa el consumo- No quiere terminar con la dictadura Iraní. El Presidente Trump dice sin sonrojarse que no le importa que el régimen sobreviva la guerra que lleva adelante en Irán, si no constituye un peligro para Estados Unidos. Esta buscando un nuevo líder para ese país sin preocuparse por la naturaleza del régimen. En Venezuela puso preso a Muduro, pero está dispuesto a seguir con el régimen si le deja decidir que hacer con el petróleo.
Los Estado Nación no están por encima de los derechos fundamentales. Son una forma de vivir en libertad elegido por un conjunto de personas sobre un territorio, o no son.
La paz no es el acuerdo de los líderes de las Naciones más grandes del planeta. La paz es un sistema de equilibrios que permitan o intenten vivir en libertad. La fuerza no debe estar al servicio del poder. El poder y la fuerza deben estar al servicio de la libertad.
Estas ideas tan básicas, claras y contundentes, son las que están siendo puestas en peligro y cuestionadas. Los seres humanos no somos perfectos. Apenas parte de un todo que no sabemos todavía como es. Pero lo que está claro, es que no está el individuo al servicio de una estructura de poder. Sino que a la inversa, la estructura del poder debe estar al servicio del individuo.
La vida y la historia nos demuestra que las sociedades más felices son las que permiten mayor libertad. Y a través de esa libertad, logra el bienestar y el desarrollo. Nos lo dice la historia. La historia de la humanidad es la peripecia de la busca de la libertad, y con la libertad se logra la eficiencia.
La epopeya de la libertad no permite atajos. El hombre está cada vez más cerca de lograr sistemas de vida, a través del desarrollo científico, que le permitan alcanzar mayores niveles de bienestar y libertad. En eso debemos concentrarnos. El futuro nos dice que seremos libres o no serenos.
Nos está tocando un tiempo de borrascas. De falsos profetas. De líderes con pies de barro. Llego el momento, como en otros que ya vivimos y superamos, de elevar la mira, y encontrarnos con nuestro destino. Con la vida y no con la muerte.
Rúben H. Díaz
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias