Los derechos humanos que Gabriela fue a estudiar a México. Jorge Ángel Pérez (desde Cuba)

18.10.2026

Gabriela se fue, como la Laura de aquella canción que escuchamos tantas, tantísimas veces. Muchos se van; muchos no vuelven.

 

Son muchas las Gabrielas que andan por este mundo. Las hay en Tombuctú, en París y en el Londres lluvioso. Hay Gabrielas en todos los confines: pasean, viajan y recorren los cinco continentes. Hace unos días supe que otra Gabriela había tomado un avión para hacer una travesía más corta: de Cuba a México.

Esta Gabriela nos resulta familiar. Se llama Gabriela Fernández Álvarez y es una de las presentadoras de aquel infame programa que conocemos como Con Filo. Según informó CubaNet, fue admitida en la Maestría en Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Sí, en Derechos Humanos. La elección merece que nos detengamos un momento.

Gabriela se fue, como la Laura de aquella canción que escuchamos tantas, tantísimas veces. Muchos se van; muchos no vuelven. En Cuba la cosa está muy dura, incluso para quienes han sido cómplices de los comunistas. Hay que salir a buscar alguna mejoría, una oportunidad, una maestría.

Para estos estudios, Gabriela no eligió la Universidad de La Habana ni ninguna de las otras universidades cubanas cuyas virtudes el discurso oficial no se cansa de ensalzar. Prefirió México. No sabemos si regresará o si decidirá quedarse. Muchos se van; muchos no vuelven.

Y yo siento rabia. Me mortifica recordar que esa muchacha me infamó desde la pantalla de Con Filo, con toda la visibilidad que concede la televisión nacional, y me llamó "otrora escritor".

Pues el "otrora escritor" sigue en Cuba, enfrentando las atrocidades de un comunismo cruel. Sigue escribiendo. Ella se fue y yo continúo por acá, tecleando, denunciando a las Gabrielas que defienden el comunismo desde una pantalla y después se montan en un avión para buscar oportunidades en otra parte.

No sé qué piensa ahora Gabriela de los horripilantes días que vivimos. Tampoco sé si su estancia en México cambiará alguna de sus certezas. Lo que recuerdo muy bien es la seguridad con que se permitió descalificarme. Para ella, yo era un escritor del pasado. Sin embargo, aquí estoy: escribiendo sobre su presente.

Las bondades del comunismo, al parecer, no bastan ni siquiera para algunos de sus defensores más visibles. Gabriela, la que afirmó tan enfáticamente que yo era un "otrora escritor", se fue. Nos dejó el recuerdo de sus palabras y de aquel filo que tantas veces dirigió contra quienes pensamos distinto.

La Universidad de La Habana y las demás universidades repartidas por nuestra geografía insular siguen ahí. También siguen los elogios a la educación superior cubana. Pero, llegada la hora de elegir, esta muchacha encontró su opción en otra parte.

Y eso es lo que me interesa señalar: la distancia entre el país que se defiende en la televisión y el país que se elige para construir el propio futuro. Mientras unos nos quedamos aquí, padeciendo las consecuencias del sistema y denunciándolas, otros buscan fuera las oportunidades que ese mismo sistema no les ofrece.

No sé si los comunistas estarán molestos o si encontrarán una explicación impecablemente revolucionaria para su viaje. Siempre encuentran alguna. Tampoco voy a dar por hecho que haya roto con ellos: estudiar en México no demuestra semejante cosa.

Pero su elección deja una imagen incómoda para la propaganda del "aquí sí se puede": una de sus voces más reconocibles haciendo las maletas para estudiar fuera.

Veremos si Gabriela encuentra en esa maestría alguna razón para revisar las descalificaciones que ayudó a difundir. Veremos si los derechos humanos que estudiará incluyen, en su manera de entenderlos, los derechos de quienes seguimos en Cuba y no pensamos como ella.

El "otrora escritor", mientras tanto, sigue aquí. Y sigue escribiendo.

Publicado en Cubanet, el 15 de octubre de 2026

Jorge Ángel Pérez nació en Cuba (1963), donde vive, es autor del libro de cuentos Lapsus calami (Premio David); la novela El paseante cándido, galardonada con el premio Cirilo Villaverde y el Grinzane Cavour de Italia; la novela Fumando espero, que dividió en polémico veredicto al jurado del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos 2005, resultando la primera finalista; En una estrofa de agua, distinguido con el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar en 2008; y En La Habana no son tan elegantes, ganadora del Premio Alejo Carpentier de Cuento 2009 y el Premio Anual de la Crítica Literaria. Ha sido jurado en importantes premios nacionales e internacionales, entre ellos, el Casa de Las Américas.

Foto: Gabriela Fernández Álvarez, una de las presentadoras de 'Con Filo' (Captura de pantalla: Con Filo - YouTube)

 

 

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2026-10-18T05:42:00

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