Los retos de estos tiempos. Rúben H. Díaz
28.07.2026
Siempre supimos que, para ser Presidente en cualquier país, no era imprescindible ser culto ni leído. También en Estados Unidos. Donde justamente grandes Jefes de Estado sin tener esos atributos fueron excelentes en su función. Estoy pensando en dos grandes líderes de ese país, cercanos en el tiempo, para no extendernos a días muy lejanos. Me refiero a Harry Truman y Reagan.
Cuando cayó el muro de Berlín, hubo una gran expectativa. Algunos pensamos, venía un período muy positivo para la humanidad, pero tampoco irreversible. Tres grandes pensadores, con aciertos y errores, en aquellos jubilosos años, hablaron de lo que podía suceder a mediano y largo plazo. Me refiero a Fukuyama, Omahe y Huntington.
Lo de Fukuyama tuvo su error, el más evidente, y su acierto, que no se recuerda con frecuencia. "El fin de la historia" fue el título de su obra más exitosa. En lo principal, significo algo así como un voto de confianza en la democracia, en particular la democracia representativa. En eso fallo. Hoy podríamos hacer un libro titulado, "El fin de la democracia Representativa". Eso es lo que está sucediendo. Donde acertó, y es muy importante, es en el concepto literal del fin de la historia. Es evidente que eso se dio. La ola de crecimiento, de la investigación, la innovación y el desarrollo científico marco él rumbo. Junto al desarrollo imparable del sistema capitalista Fue ese proceso tan vigoroso, que cambio a la sociedad. en lo político, ideológico y el propio pensamiento.
La sociedad cambió porque los dos grandes pilares del progreso hasta ese momento perdieron vigencia para siempre. La familia como unidad social y el crecimiento demográfico. La familia era la seguridad y la estabilidad. El crecimiento demográfico, el compromiso con el futuro. Había que crecer, porque cada generación tenía la necesidad, casi obligación, de vivir mejor que las anteriores. De poner en el mercado más y más puestos de trabajo. Las predicciones y los hechos, eran elocuentes y confirmaban el optimismo. Pero empezaron a producirse grietas. Mantener a la población, con un crecimiento exuberante en un mismo espacio, creo un tema serio de estabilidad ambiental en nuestro planeta. No salimos de la tierra, o no estamos saliendo de la tierra en tiempos que aseguren sobrevivir a nuestra especie. Lo otro, no tuvimos en cuenta que las mujeres eran humanas. No estaban dispuestas a continuar, en medio de tamaño confort, a seguir teniendo el peso principal de su actividad en la reproducción de la especie y el cuidado de sus hijos. Mientras el hombre se limitaba solo a lograr los medios económicos que necesitaban los hijos al crecer y otro tipo de vida.
El bienestar llego a todos los sitios del planeta. O al menos los vieron a través de los medios de comunicación. Las revoluciones suceden cuando la economía crece. Entonces se empiezan a plantear derechos. Cuando las cosas van mal, la gente no clama por justicia, trata de sobrevivir.
Todavía no tomamos nota de donde están los problemas. La crisis es cromosómica y sociológica. Aquí entran en acción otros actores intelectuales. Hanns Rossliing y Riffkin.
Hungtington y Omahe plantean dos temas fundamentales por los cuales están desapareciendo, y es irreversible, la democracia representativa y la democracia. Omahe fue más preciso, sostuvo que el Estado Nación cae y renace La Ciudad Estado.
El cromosoma (Roslling), es la herencia intelectual de los humanos. La otra herencia, material, también existe, está vinculada a la familia, son los derechos de herencia sobre los bienes. No son muchos, los trabajos sociológicos que se han hecho, pero si importantes y precisos en cuanto a tendencias. Los jóvenes prefieren cada vez más no tener responsabilidades con los padres y abuelos en la vejez, aún a costa de perjuicios económicos.
El cromosoma evoluciona por la biología. Existe por la materia. Y es, entre los varios aspectos que condicionan la vida de los humanos, el único que no se modificó en este tiempo, el más importante de los humanos. Se alimenta solo del pasado. Por eso, la mayoría de la gente cuando opina se equivoca. Porque está alimentada intelectualmente por el cromosoma de sus antecesores. No importan realidades, hechos, ni razonamientos. Ahí esta gran parte del problema de nuestro tiempo. Mucha gente actúa como reclama este tiempo, pero piensa como sus abuelos y padres en el siglo pasado. Ese es el asunto. Esta es una brecha que se va ampliando en forma negativa.
Como si fuera poco, esto de los paradigmas que van a caer, Rifkin, en los tempranos años de los noventa, en su primer libro, "El fin del trabajo" anuncia que los humanos cada vez iban a trabajar menos. En jornadas de trabajos y horarios. Que muchos iban a trabajar desde sus casas. También se preocupaba por ver que iban a hacer con las horas de ocio, que crecerán. Puntualmente, todo eso se viene cumpliendo hasta el presente. En materia económica público su libro "Economía de costo marginal cero" donde sigue una línea a propósito de que el poco o casi nulo crecimiento demográfico tiene como consecuencia un bajo aumento del producto a nivel global.
Lo otro, lo presento Hungtington, africanos y asiáticos, quieren y deben ser incorporados a la sociedad global. Pero también tendrán que aceptar sus códigos. Ese es un proceso peligroso que lleva tiempo. Está en pleno cumplimiento. Este autor detallo los inmensos desafíos que teníamos por delante sino actuábamos con convicción e inteligencia. Sus predicciones se vienen cumpliendo. Sabido es, que las distintas civilizaciones, cuando se encuentran producen situaciones de este tipo. Pero luego de cierto tiempo esto se puede superar. Se ajustan los estilos de vida y surge una convivencia.
Son tiempos estos de valorar el pasado. Sentirnos orgullosos. Pero saber que el compromiso esta con el presente. Y lo más importante, es el futuro. Para ello hay que entender que no somos el centro del universo. Como pensábamos hasta ayer. Cuando no éramos tan cultos y conocedores de la ciencia. Que ahora deberemos integrarnos al universo. Que el fututo no deberá ser vencer o morir. El futuro será por sobrevivir e integrarnos. Ser parte del infinito. Debemos ir a ese encuentro con esperanza, precaución y convicción..
Rúben H. Díaz
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias