Los tartufos golpeados. José Antonio Vera Arenas, desde Asunción

11.10.2026

El Partido Colorado, dueño absoluto del poder en Paraguay, ejerciendo despotismo desde hace ocho décadas, con sólo un corto paréntesis de cuatro años (2008/12) ha sido golpeado este domingo 04 de octubre, al perder el centralista gobierno municipal de Asunción.

La joven tecnóloga Soledad Núñez, sin liderazgo ni ideología explícita conocida, postulada por un mosaico de pequeños partidos y emblemas, se apoyó en el hartazgo de amplios sectores populares por la corrupción y el cruel abandono de los servicios sociales por el Estado, usurpado por un grupo de tartufos sin moral ni patria, como lo han sido y son siempre los hipócritas, ese hongo de codicia y crueldad, arropado por discursos mediáticos de virtudes y bondades.

Ueno Bank no es nada gueno para el país, dice la Senadora Esperanza Martínez del Frente Guasú, que responde al expresidente Fernando Lugo. Su colega en la Cámara Alta, Rafael Filizzola, ha ido mucho más hondo, al afirmar que ese banco, se sostiene con capitales de dinero público, en cantidad superior a mil millones de dólares.

Esa honorable institución, sería propiedad del multimillonario empresario y presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes y del presidente de la República Santiago Peña, entre otros que ocupan los principales puestos del  poder financiero, político y mediático del país.

En la investigación, que ha comenzado en medio de las grietas que exhibe el enrarecido mundo de Cartes y Peña, destacan maniobras de triangulación financiera, para intentar burlar los controles regulatorios, en la ocasión con activos de la binacional hidroeléctrica de Itaipú (con Brasil), de algunas instituciones bancarias de plaza y, en especial, del vaciamiento de los depósitos del Instituto de Previsión Social (IPS), que percibía dos millones de dólares por día, de los aportes obrero-patronal.

DINERO PUBLICO PRIVATIZADO

La independencia del Banco Central está en peligro, tras su práctica de préstamos cruzados, sostiene Filizzola. "Si ganas un millón, no puedes pagar un crédito de 200 millones, salvo que te vendas a ti mismo con tu mismo dinero, en un acto de autofinanciación, como está ocurriendo.

Ueno Bank prestó 42.5 millones de dólares a José Sala, su exsubgerente y, siete días después de abandonar la institución, creó Mowi Sociedad Anónima, de la que es propietario en un 90 por ciento. Un informe del  Banco Central, difundido en estos días, desliza la idea de que esa suma fue depositada en otras firmas, que pertenecen al Grupo Vazquez, de la intimidad de Cartes. 

La conducción y actividad del partido en sus cientos de seccionales, lleva veinte años a cargo de Horacio Cartes, el dirigente colorado más obedecido después del General Alfredo Stroessner (1954/89). Se le conoce por "patrao", dado sus vínculos comerciales con los cárteles gringos y brasileros del contrabando y el narcotráfico, a los que, en el 2014, al asumir la presidencia de la República, ofreció como una mujer linda "que hay que usar".

Las derrotas sufridas por el Partido Colorado en varias ciudades importantes del país, aunque conserve la mayoría de los municipios, ha develado su falsa unidad "granítica", que nunca se ha sustentado en principios ideológicos, sino en una matriz sentimental, cuasi religiosa, absolutista, autoritaria, que agonizó en febrero de 1989, cuando fue desplazado, por decisión de Estados Unidos, el General Alfredo Stroessner, una de las cabezas del Operativo Cóndor.

Al igual que el nazismo, que no murió con Hitler, en Paraguay, el estronismo no desapareció con el nieto de germanos inmigrados, sino que, más bien, ingresó en el período de improvisada y necesaria renovación que exigía, en esta región, el presidente Jimmy Cartes, preocupado por los negativos efectos que producía en la imagen de la administración norteamericna el despotismo militar-empresarial que Washington había creado. Misión terminada.

En Paraguay, el poder personalista impedía ese giro y, al caer Sstroessner, habilitó una coyuntura que benefició el ingreso a la política activa del  entonces Obispo Fernando Lugo quien, en el 2008, al frente de una alianza electoralista, ganó la Presidencia, desarrollando una exitosa política social, pero sin disputar el poder. Duró apenas cuatro años, derrocado por un golpe parlamentario de medianoche, traicionado por la Vicepresidencia del Partido Liberal.

Siglo y medio tiene el Partido Colorado, inscripto como Asociación Nacional Republicana nacido en Brasil, en paralelo con el Partido Liberal, con placenta de la argentina londinense, a una década apenas de la heroica obra en común de destruir este país, en plena obediencia debida al imperialismo británico, tétrica actividad en plena aplicación actual en Latinoamérica y el Caribe.  

ESTADO EXTORSIONADO

En el 2023, Estados Unidos calificó a Cartes, de "justificadamente corrupto", le congeló activos en el país, le retiró las visas de entrada, junto a sus familiares y socios, además de varios jerarcas políticos colorados, y lo amenazó de extradicción para que lo juzgaran tribunales de allá, en esa práctica común del gobierno de Donald Tramp, tan respetuoso de la soberanía de las naciones.

En el transcurso de los tres años de esa sanción, el Estado paraguayo se ha convertido en uno de los más fieles operadores sudamericanos de la acción belicista y saqueadora de los recursos naturales de muchos pueblos por el imperialismo y su brazo ejecutor, el régimen sionista y genocida de Israel.

La ausencia de defensa de la soberanía nacional, que exhiben los tres poderes del Estado ante la agresión, en todos los niveles, que ha impuesto el gobierno de Donald Trump, alimenta las sospechas de que, para salvar a Horacio Cartes, las autoridades nacionales, dependientes de los dineros del "patrao", han aceptado, sin pudor, convertir a Paraguay en un país extorsionado, obediente.  

El Presidente Santiago Peña, con 70 viajes al extranjero en 38 meses (en la opinión de numerosas personas un simple gerente de Cartes), es cofundador de la  Alianza de las Américas, y de la Junta de Paz para Medio Oriente, que garantiza la posesión de armas nucleares por Israel, al tiempo de prohibir a Iran todo desarrollo para fines pacíficos, según dice el gobierno persa.

El Estado paraguayo ha suscripto en la ONU, junto a Tel Aviv y Washington, el exterminio del pueblo palestino, la política de asfixia masiva del pueblo cubano y es uno de la docena de países del mundo, que reconoce a Taiwan como un Estado soberano, contra la reivindicación China de una sola nación.

Este mismo gobierno paraguayo, alistado en la patraña de Trump del combate al narcoterrorismo,  aplaudió el asalto militar a Venezuela, en enero de este año, y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y su esposa, la Diputada Cilia Flores, enterrando todos los principios de inviolabilidad territorial que rige la creación de la Organización de Naciones Unidas. Hoy desunidas.

A esa invasión de Venezuela y el asesinato de decenas de personas, le ha  seguido la ocupación y explotación de los pozos petroleros, y el congelamiento de miles de millones de dólares y barras de oro, depositadas en el extranjero. El presidente paraguayo acaba de abrazar a Delcy Rodríguez, la interina, por recuperar la democracia caraqueña. Olvidado ya el terremoto, los miles de muertos y la traición interna a un régimen autodestruido.

Peña, en su sometimiento al imperio y su apoyo a Israel, olvida que apenas hace siglo y medio, el pueblo guaraní fue exterminado en un 85 por ciento de su población, en el genocidio de la Guerra de la Triple Alianza, infamia cuatriple porque la planificó, financió y dirigió el imperio británico. Además, Paraguay  perdió un tercio de su territorio, casi la superficie de Uruguay, uno de los destructores, junto a Brasil y Argentina, que se repartieron las Misiones.

SOCIEDAD RECELOSA E INSEGURA

La mujer y el hombre en Paraguay, mayoría de origen nativo, a 37 años de la caída de la tiranía, aún desconfían del piragüetazo (soplonería, chivatazo), la soplonería estronista que, como no ha desaparecido, mantiene el recelo entre los ciudadanos en conversaciones de política, actividad que desde el hogar y la escuela inculcan que es algo sucio y, aunque desnaturalizada, motoriza el coloradismo, cuyas máximas autoridades reivindican con orgullo al General.

La despolitización social y el apoliticismo individual es el resultado. Dirigentes gremiales se apresuran a decir que no hacen política. En grupos pequeños y de mucha intimidad, o en charlas entre dos o tres, circula la idea de que el sometimiento del Estado a Trump y al Secretario de Estado, Marcos Rubio, es el precio que el país paga para proteger a Cartes, para que no lo lleven, en un ruego que tiene poco de buenos sentimientos solidarios, pero si, inocultables intereses en el Dios Dinero, que mucho posee el Presidente del Partido.

El asunto es que, si el patrao desapareciera, generaría un caos en la conducción del país, dependiente absoluto de la inversión de inmensos capitales en la actividad  empresarial, urbana y rural, en el sometimiento de los tres poderes del Estado y en la cooptación económica del grueso de las familias de los siete  mil empleados públicos en todo el país. 360 mil sólo en el municipio de Asunción. El parasitismo garantiza cientos de miles de votos al partido.

"Aquí no importan los diplomas para ocupar un cargo, sino la afiliación al partido", declaró Peña en un acto público, con el fin de desacreditar una buena formación científica, estimular la mediocridad, y asegurarse el apoyo de la membresía del aparato partidario, donde reina el analfabetismo.

TITULOS UNIVESITARIOS FALSOS  

En todas las instituciones públicas del país, opera un mínimo de 15 a 18 mil títulos universitarios falsos, mayoría abogados, pero también médicos, ingenieros, docentes y en otras áreas. Noventa por ciento colorados. Uno de esos "licenciados", Hernán Rivas, fue Senador y Presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, ungido por la masa aplastante del partido.

Llegó a encabezar un movimiento en la cámara alta, para destituir a la Senadora Katia González, electa por 100 mil votos, porque lo acusó de poseer un título falso. Esa denuncia ganó público y forzó una investigación que lo fue arrinconando, al punto que no recordaba en que Facultad estudió, ni quienes fueron sus profesores ni sus condiscípulos.

Rivas ha sido condenado a ocho años de cárcel que, seguramente y comparado con la existencia de otros delincuentes de igual filiación, permanecerá un tiempo recluido en su casa. Con todo, esa decisión de la Corte, forzada por la presión popular, consagró una primera derrota de los tartufos secuestradores del Estado. Su padre, por años caudillo de una región del interior, cayó el  domingo pasado como intendente, acabando con una de las dinastías.

BANCO CENTRAL Y LA PROVISIONAL VACIADOS

Es innegable la fuerza del simbolismo en la política. Las derrotas municipales del coloradismo, no representan pérdidas del poder concreto, ni siquiera le aconsejan tomar algunas medidas populares que engañen por un tiempo a la gente, pero lo que no podrá detener el partido es su desplome, avizorado por las rencillas internas de sus principales jerarcas, acusándose unos a otros.

Cartes es el banco que financia al partido y a los cabecillas de los tres poderes, pero no es un líder político, ni tiene autoridad moral ante sus feligreses, oportunistas colgados de su billetera, que formaron filas para impedir su extradición, llegando a impulsar una cruzada insultante a la querida USA.

El repudio general le llegó al Embajador Marc Ostfield, ventilando en discursos parlamentarios y por todos los medios de prensa su condición homosexual, en una prueba más de hipocresía, porque cuando el diplomático presentó su carta de acreditación, lo hizo acompañado por su marido oficial, gesto que para los tartufos significó personalidad y desinhibición y un aporte más de la avanzada cultura gringa al atrasado pueblo paraguayo.

En paralelo a toda la fanfarria colorada de los últimos tres años, se han ido produciendo actividades contrarias al bienestar de la población, aumentando el número de excluidos sociales y reduciendo la cantidad de multimillonarios en la formación de una pequeña secta de enemigos del pueblo.

Aún no surge una respuesta orgánica del pueblo organizado, frente a tanta crueldad, esa que se está paseando con odio por las tierras del subcontinente, en una clara prueba de que el enemigo aún está muy fuerte pero cada día más inseguro y más endeudado, sufriendo derrotas militares y económicas en todo el territorio asiático.

La derrota del oficialismo colorado en Asunción y en la muy importante Ciudad del Este, frontera con Brasil, y en otros municipios, semanas después de movilizaciones masivas de varios gremios, con paros y huelgas sostenidas, en particular de docentes y médicos, y la tozuda y permanente resistencia indígena y campesina al despojo de sus tierras, impulsan anhelos y alimentan esperanzas en la formación de una fuerza que construya un mejor país.

 

José Antonio Vera Arenas

Columnistas
2026-10-11T22:09:00

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