Más allá de la garra. José Antonio Vera Arenas (desde Asunción)
23.07.2026
En medio del estruendo futbolístico, oxígeno pasional de los excluidos y de los extractos medios angustiados de la sociedad, el Estado paraguayo, con sus máximas y medianas jerarquías, aprovecha la abrumadora vocinglería de la garra guaraní, para castigar a los últimos representantes de la legítima cultura y heroico sentimiento aborigen, que ostentan con orgullo las comunidades de los 17 pueblos habitados por unas 100 mil personas.
"Nosotros también somos seres humanos, dejen de matarnos", leo en un cartel clavado en un árbol. "Vivimos amenazados, perseguidos y asesinados, por el sólo hecho de defender lo que es de nosotros, la raíz de esta nación, nuestro Abya Yala", clama Amado Portillo, Sociólogo, defensor de los DDHH.
El torso desnudo anda huyendo por los montes, sustituido de tiempo atrás por hombres que visten uniforme con placas y temibles armas que usan para matar a todo ser vivo, incluidos ellos y nosotros, calificados de humanos, en sustitución de los arcos y flechas, desde siglos usados en la búsqueda de los alimentos que provee la Diosa Naturaleza.
El mundial, con honrosa clasificación de este país, llegando a octavos de final, después de 16 años ausente de esa competencia, por incapacidad, generó un inmenso entusiasmo popular y una ilusión tan desmedida que, su propia legitimidad, permite disculpar la falta de autocrítica.
No pasa una semana sin que lleguen a Asunción informaciones de que tal o cual pueblo indígena ha visto llegar a cientos de policías, que bajan fusil en mano de decenas de camionetas, regaladas por Taiwán, encabezados por algún Fiscal, blandiendo desde lejos documentos con falsos títulos de propiedad, apoyado por capangas civiles armados. Algunos extranjeros
En horas, las capueras (rancheríos) han desaparecido, incendiadas las humildes casas, parte de las pertenencias, y los cultivos. Las pocas propiedades en animales de consumo y de labranza y alguna bicicleta o moto desaparecen, considerados botín de guerra.
"BLANCO LADRÓN, ME ROBASTE MI POTRILLO" (Yupanqui).
La garra guaraní queda desnuda, humillada, ultrajada, desposeída de su territorialidad legítima, obra de quienes hacen gárgaras con ella, funcionarios nacionales y platudos extranjeros, en gran alianza oligárquica odiadora, impune, sin el mínimo pudor ni sensibilidad y, con la mayor desvergüenza e impunidad, violan hasta la Constitución Nacional y Tratados Internacionales.
En 1993, el Estado paraguayo ratificó el Convenio número 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes, reconociendo el derecho a su integridad territorial y cultural, y a sus formas de organización social y económica, en goce a un derecho consuetudinario.
Ocho mandatarios se han sucedido en estos 33 años, seis del Partido Colorado, un efímero del Partido Liberal y el de la Alianza Patriótica del destituido Fernando Lugo, el único que intentó mirar de cerca a esos "seres inferiores", en una sociedad con alto voltaje racista, consciente y no, como evidencia estas semanas de tan feroz represión, cuyo objetico es la apropiación de tierras destinadas desde hace un siglo a la manida y nunca cumplida reforma agraria, mencionada en discursos y siempre olvidada por el poder político-financiero.
Aparte de algunas personalidades y grupos de ciudadanos indignados, no se registran expresiones de solidaridad con los pueblos arrasados, ni resistencia orgánica en los partidos de oposición, en los sindicatos, gremios, movimientos sociales o la prensa. Sorprende el silencio de la Federación Campesina que, si bien su trayectoria no exhibe relación militante con los indígenas, debería recordar, en esta coyuntura represiva, a Bertolt Brecht o a su mentor: "ahora vinieron por mí".
CONSECUENCIAS POR ENCIMA DE LA GARRA
Paraguay, con sus 7.5 millones de habitantes (habría dos y medio de emigrados) tiene una población mayormente joven, pero el 25 por ciento de la económicamente activa (PEA), está desempleada, el 15 por ciento subempleada, seis de cada diez habitantes escriben y leen, pero no interpretan, consecuencia de una educación que suple el razonamiento con luna fugaz memoria para rendir exámenes, y facultar al Ministerio a presentar informes de excelencia a sus acreedores. FMI, BID, BM, etc.
Entre 15 a 18 mil títulos universitarios son falsos, cuyos poseedores activos van desde docentes a ingenieros, sicólogos, sociólogos, médicos y en otras profesiones. Esos diplomas comprados, tras un par de años de asistir a cursos, pertenecen en su mayoría a esposas, hijos, sobrinos, amantes, de políticos encumbrados que, en el más descarado nepotismo, ocupan y hacen ocupar, cargos bien remunerados en los tres poderes del Estado.
Ocho universidades públicas, frente a 48 privadas, algunas de garaje y otras de narcos, emiten diplomas. La Fiscal Teresa Sosa, designada para investigar esta atrocidad, que llama "Fábrica de títulos falsos", tendría unos 30 años de vida, desde los últimos años de la tiranía del General Alfredo Stroessner, al frente del Partido Colorado, en alianza con el Ejército y el empresariado grande.
La corrupción, entre los adultos, bate récord, al igual que la drogadicción entre adolescentes y jóvenes, deambulando por las plazas. Tres cuartas partes de la población carece de atención médica en los hospitales públicos, carentes de insumos básicos y con personal desmotivado y sobrecargado de horarios, presas de los sanatorios privados. Se calcula en miles las enfermeras de todo el país que ayer llenaron las calles de Asunción, por la dignificación del trabajo.
El Instituto de Previsión Social (IPS), también esta vaciado, carcomido en sus depósitos de ahorro de los trabajadores por la prostitución de sus administradores, que han desviado miles de millones de guaraníes a bancos privados, en particular al de propiedad del Presidente del Partido Colorado, Horacio Carates.
Incluso, en órganos estatales, se reconoce que cerca de un millón de familias están sin techo, 300 mil labriegos sin tierra, y unos 50 mil niños mendigan por las calles, urbanos y rurales mezclados, víctimas muchos de la explotación sexual, mientras Peña hace gárgaras del éxito de su campaña "Hambre Cero".
Toda esa crueldad estructural interna, sale al exterior con informes, bien hablados en inglés por el presidente, ostentando interesante crecimiento macro económico de este país "que es un gigante despertando" de años de atraso y de olvidos, como son los suyos con la falta de desarrollo, y la entrega de su soberanía. Su prestado (es de afiliación liberal) Partido Colorado, lleva 80 años en el poder. Autocrítica? No sea iluso, amigo.
Este no es tiempo para los tibios, dice el mandatario mandado (Horacio Cartes, para muchos el hombre más rico del país, es el patrón de todos los poderes y quien lo puso en el cargo). Enfatiza que nadie se crea que por venir con un título universitario, podrá ascender en la función pública dado que es prioridad el afiliado al querido y glorioso Partido Colorado. Hay 370 mil funcionarios.
HISTORIA DE SANCIONES, EXTORSIÓN Y EXCOMUNION
Cartes le debe estar muy agradecido a Peña, porque está cumpliendo muy bien su misión principal, que fue conseguir cambiar el título de un inquietante dossier que tiene el imperio sobre el patrón de Paraguay.
En sus viajes al extranjero, a un promedio de dos por mes, con el pretexto de buscar inversores, que nunca llegan, el joven mandado ha tejido alianzas, del tipo del clásico colonizado, con el Presidente Donald Trump, en su fanática cruzada contra todo gobierno partidario de la paz mundial, ampliada ahora a todo individuo considerado "terrorista de izquierda".
En particular, Peña se abraza en sus anhelos con el secretario de Estado Marco Rubio, en su rabiosa campaña universal contra Cuba, junto con una docena de gobiernos opuestos al levantamiento del bloqueo yanki de la isla, que reclaman 160 países en la ONU. Con igual servilismo, el Estado paraguayo se presta a la ocupación militar y económica de Venezuela por Estados Unidos.
En tercer lugar de las empatías de Peña, "joven simpático", según el pedófilo Trump, destaca su complicidad ideológica con el Primer Ministro sionista israelí Netanyahu, apoyando el genocidio del pueblo palestino, extendido en las últimas semanas al Líbano y a Siria.
En exitoso cumplimiento de la principal misión que le ordenó Horacio Cartes, Peña, designó Embajador en Washington al Senador ......... Leytes, con el único cometido de hacer lobby durante un año ante Rubio. Ya regresó a su bancada, Cartes pudo asistir al final del campeonato mundial de futbol en Atlanta, en un indulto a Cartes que le ha permitido recuperar su visa de entrada al imperio.
Hace tres años, el gobierno de Joe Biden calificó de "justificadamente corrupto" al poderoso patrón paraguayo, "cabeza regional del narcotráfico, del lavado de activos y de la falsificación y contrabando de cigarrillos", embargando sus capitales depositados en bancos gringos, cerrando sus empresas en ese país, y despojándolo de su visa de entrada a USA y a su familia y socios más cercanos. Entre ellos un Vicepresidente de la República y parlamentarios, magistrados y otros personaje de la farándula política.
En esa sanción, sobresalió la amenaza de extradición, para que los tribunales santos del imperio los juzgaran. Cartes no salió más de Paraguay, aunque circula la idea de que habría hecho un viaje a Israel y, si fuera el caso, sería una de las primeras tareas extorsivas impuestas por Trump el gobierno paraguayo.
Aunque hay indicios especulativos de otros deberes a cumplir por este país, circulan opiniones que recuerdan la operación de Honduras, cuando Trump sacó de la cárcel al expresidente Orlando Hernández, condenado a 45 años por narcotraficante y lo retorno a su país, donde opera fuertemente de nuevo, renovando su cooperación con Israel, en la actividad económica y en las fuerzas armadas, en la formación de oficiales y en los negociados de venta de armas, todo con inocultable financiación sionista.
Entonces, la exitosa gestión de Peña ante su amigo Rubio, desnuda una costosa operación, que está pagando Paraguay convertido en una dependencia más de Estados Unidos en la región, al igual que Argentina y Chile, y ahora Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia !!, El Salvador, Honduras y alguno más en el Caribe.
Por un pacto suscripto por ambos gobiernos, todo estadounidense, civil o militar, presente en Paraguay, goza de inmunidad absoluta y, si alguno comete un delito, sólo podrá ser juzgado por tribunales del imperio. A ello se agrega la instalación de comandos castrenses sin ninguna vigilancia ni control de las autoridades nacionales.
En el predio que ocupaba la Academia Militar, a 25 kilómetros de Asunción, tras la destrucción de parte de la misma y el resto desplazado a otro sitio, Estados Unidos ha comenzado la construcción de nuevas estructuras que, en el lenguaje popular, se trataría de una nueva base del Comando Sur.
En lo poco que trasciende de los planes estratégicos del imperio para este país, es inocultable el interés de la Casa Blanca con la vecindad de Paraguay con Brasil, convertido hoy en un objetivo de primer orden en los planes del imperio en suramérica, con especial énfasis en vísperas de las elecciones nacionales de octubre, con Lula codiciando su tercer mandato contra el candidato de Trump, Favio Bolsonaro.
Hay lugar a pensar hipotéticamente. El territorio paraguayo podría servir de plataforma para algunas operaciones desestabilizadoras del sufragio, como ha practicado, con éxito, el mandatario yanqui en Honduras, Perú y ahora Colombia, imponiendo mandatarios que no reconoce el conteo de los votos en las urnas, y menos los pueblos. Será paranoia pensar que el objetivo es incendiar el continente para saquearlo aún más?
José Antonio Vera Arenas
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias