Mayor gusto, Benito Nardone, ha sido un placer conocerlo. Rúben H. Díaz

10.08.2026

Fue Presidente del Consejo Nacional de Gobierno en 1962. Nació cerca del Puerto, creció y se formó en el Barrio Palermo. Escuela Pública. Autodidacta. Garibaldino, masón, Batllista. Un día de invierno en 1934 cambio su vida. Renunció como cronista policial del diario El Día.

Domingo Bordaberry, Director del diario El Pueblo le dio trabajo. Recibió al Presidente de Estados Unidos en su visita al Uruguay, Dwight D. Eisenhower. El Papa Juan XXIII lo recibió con todos los honores en el Vaticano. Murió católico, integro dos gobiernos blancos.

Fue el hombre que rompió una hegemonía de poder que llevaba 93 años. Cambio el mapa electoral del país para siempre. Critico lo que llamaba "partidocracia", con una visión más moderna del sistema de partidos. Hacia ello ha evolucionado nuestra democracia desde entonces. Nació el voto de opinión. Vino la alternancia en el poder. Primero entre colorados y blancos. Luego más abierto aún. En este siglo XXI ello se consolidó definitivamente. Tres partidos distintos gobernaron en veintiséis años.

Adelantado a su tiempo. A los cuatro años de su muerte, una amplia mayoría del Partido Colorado le dio la razón y se termino definitivamente el Colegiado. Una forma de organizar el Poder Ejecutivo que fracaso de manera absoluta las dos veces que se instrumento. Planteo la creación del Banco Central. Una política exterior cercana a Estados Unidos y la región. Propuso la Unión Sudamericana de Aduanas, que aún hoy no se ha podido implementar. Equilibrio fiscal. Moneda sana y a la par. Defensor acérrimo del capitalismo y la propiedad privada. Partidario del Impuesto a la renta. Contrario a los impuestos "ciegos", que no tienen en cuenta los ingresos del contribuyente. Llamo "políticos rascatripas" a quienes no cuidaban el erario público.

Bordaberry nos presenta una biografía escrita sobre la base de un trabajo serio, equilibrado, de un tiempo y un personaje.  Ello no fue obstáculo, para traslucir cariño y admiración sin caer en la apología. Analiza pensamiento, acción y trayectoria, en forma amena y formal. Que no se queda en el personaje, sino que también va a el círculo desde el cual influyo en la vida política del país.

¿Qué le vio Domingo Bordaberry a Chico Tazo, aquella mañana del invierno de 1934 cuando le dio trabajo en su diario?. ¿Lo habrá deslumbrado de entrada?, ¿intuyo su genialidad y condiciones de liderazgo?. Vaya uno a saber, el hecho es que en ese preciso momento Benito Nardone se convirtió en Chico Tazo.

No es bueno que los partidos políticos ingresen a la historia. La historia es la política del pasado. Los partidos son la política del presente. Cuando se introducen en análisis históricos sus opiniones no pueden alejarse del presente. Entonces el trabajo pierde consistencia y objetividad. Por supuesto que esto no quiere decir que la política lo haga con ese objetivo, pero es lo que en realidad sucede. Este libro no comete ese error, nos presenta un personaje central de la vida política del país. Se queda en ello.

Yo le veo un solo error a este trabajo. Cuando dice "descanse en paz". Los políticos recios y luchadores no descansan en paz nunca. No saben vivir ni morir de otra forma. La prueba está, en su hora de partir no se le perdono nada.  Luis y César Batlle no votaron sus honras fúnebres. Mantuvieron una tradición de familia.

Ameno y entretenido, este libro empecé a leerlo este sábado a las seis de la mañana y lo terminé a las dos de la tarde. Se puede y debe recomendar.

 

Rúben H. Díaz

 

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2026-08-10T10:03:00

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