Mi perro no habla. Esteban Valenti

27.05.2026

Por desgracia no es nuestro perro, es de mi nieto y su padre, se turnan para tenerlo, nos lo prestan algunos fines de semana. Es un Border Collie de edad indefinida, 8 o 9 años, es un animal muy inteligente y sobre todo muy compañero.

Por suerte no habla, porque de lo contrario nos impondría su dulce voluntad cuantas veces quisiera. Literalmente.

Uruguay es un país con muchos perros, han crecido la cantidad porque ha crecido la soledad. Nuestro país es frecuentemente citado como uno de los países con la mayor densidad de perros por habitante del mundo, aunque las cifras exactas varían según la fuente y el método de medición.

Según los datos del Censo 2023 del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el país se contabilizaron aproximadamente 1.444.540 perros. Considerando una población de aproximadamente 3,4 millones de habitantes, esto arroja una proporción cercana a 0,42 perros por habitante.  Aunque en foros y debates públicos se ha mencionado ocasionalmente la cifra de 0,80 perros por habitante, estas suelen incluir estimaciones sobre poblaciones caninas que no están integradas plenamente en los censos oficiales o proyecciones sobre el total de mascotas.

Argentina, se destaca por tener una de las tasas más altas de hogares que conviven con mascotas en el mundo, siendo el perro la elección predominante, lo que lo posiciona como un competidor directo de Uruguay en densidad de poblacional animal.

Existe una tendencia marcada en la sociedad uruguaya a considerar a los animales de compañía, y especialmente a los perros, como un "miembro más de la familia". Los datos del Censo 2023 muestran que la tenencia de perros es particularmente alta en hogares con hijos (44% tiene al menos uno), lo que sugiere que el perro ocupa un rol central en el estilo de vida familiar y en el desarrollo afectivo de los niños. Las personas con elevados promedios de edad en nuestro país, son otro de los factores. La soledad se combate con una buena compañía.

No creo que la compañía deba ser fundamentalmente de animales, perros y gatos, sino de otras personas de su familia, de sus hijos, nietos y de los amigos. Eso no hay nada que pueda sustituirlo.

Nosotros no tenemos perro "fijo", el Thor es un visitante casual. Selva me pide un perro desde que nos hicimos compañeros, hace 36 años. Thor está por convencerme, aunque no sufrimos de soledad alguna, tenemos una lista interminable de nietos, hijos, sobrinos, hermanas de Selva y muchos amigos. Y para mí, sobre todo está Selva.

No quiero justificarme porque no estoy escribiendo de política. A veces me agota mucho. Escribo sobre un animalito de una raza excepcional. Pero no es solo cuestión de raza, es otra cosa.

El Border Collie es ampliamente reconocido por expertos y entusiastas como el perro más inteligente del mundo. Su nombre hace referencia a su origen en la zona fronteriza (border) entre Escocia e Inglaterra, donde fueron criados específicamente para el pastoreo de ovejas.

El Border Collie no solo aprende comandos básicos con una rapidez asombrosa, sino que tiene una capacidad única para resolver problemas y aprender nombres de objetos o instrucciones complejas.  Debido a su alta capacidad cognitiva, un Border Collie que no está "trabajando" o realizando alguna actividad, tiende a aburrirse rápidamente, lo que puede derivar en conductas destructivas o ansiedad. El Thor no corretea ovejas, o vacas y sin embargo no se aburre nunca, ni es impaciente, ni nervioso. Cuando se va de casa, lo extrañamos.

No ladra casi nunca, no gruñe, él trabaja de "ojito", maneja todas las circunstancias con el movimiento de sus ojos y a veces es más expresivo que si hablara y yo tengo el temor que si realmente pudiera hablar sería un serio problema para nosotros. Él nunca da la impresión de estar sometido, dominado. Es una presencia tranquila, que entiende todo, que se anticipa a los acontecimientos. No es peleador con otros perros, pero es muy valiente, no mide las proporciones de otros perros agresivos. Pocas veces muestra los dientes y se le forma una cresta de pelos parados. A mí no me gustan los perros cobardes.

Tiene una tendencia, nada a correr a velocidades impresionantes, le viene de su genética de correr ovejas y manejar grandes rebaños entre dos y tres Border Collie. Como las ovejas no están a nuestro alcance en Pocitos, el corre una pelota con la velocidad de un poseído.

El lunes lo saqué a dar la vueltita manzana y él no tira de la correa, pero se puso duro como una mula, porque quería que lo llevara a la Plaza Gomensoro. Selva lo llevó solo dos veces...

Sus dos dueños y Selva lo sacan a pasear suelto, es obediente, tranquilo y a la palabra de "juntos" cruza la calle con mucha responsabilidad. Yo lo saco con correa, tengo miedo que pase un gato o un perro agresivo y termine mal. Demasiada responsabilidad.

Soy un haragán confeso para caminar, pero con Thor es un placer, muy pocas veces me arrastra a sus ansias olfativas. Se deja acariciar y mira a sus acariciadores, con esos ojos que dicen muchas cosas. No es fácil entenderlo, pero por algo maneja a cientos de ovejas con solo mirarlas fijo.

Es un atorrante indomable, con sillones, grandes y pequeños, alfombras de todo tipo, pero sobre todo con nuestra cama matrimonial, hay que sacarlo a los gritos, pernoctaría allí y si es posible con una almohada. La mía.

No nos deja trabajar en la computadora o enviciarnos con el celular. Pone la trompa debajo del brazo, cuando ve que ya hemos superado el tiempo conveniente. Conveniente para él, para hacerle caricias y convivir activamente. Es muy cómico haciendo eso, subiéndose y acariciando con una de sus patas. No es desinteresado, quiere que lo atiendan y sobre todo acaricien.

Voy a relatar una terrible aventura, una noche Selva se pasó 3 horas cocinando una lengua, luego la peló y la dejó muy confiada en un plato al borde de un mueble de la cocina. Al otro día teníamos muchos invitados de la familia, y puchero sin lengua, rabo u osobucos no es puchero.

Apenas nos levantamos, notamos la ausencia, el Thor, sin hacer el mínimo ruido, sin tocar el plato o hacerlo caer, pescó la lengua y se la tragó entera. De a mordiscones. Y le cayó pesada.

Selva lo atomizó al grito de ¿Qué hiciste? Y vaya si comprendió que había hecho una barbaridad sin perdón. Sus ojos y todo su cuerpo hablan claro.

Se acostumbró a ser un gitano, viaja de casa en casa y se adapta -a casi todas ellas-. Las que tienen puertas sin picaportes redondos están en su poder absoluto, abre cualquier manija en busca del lugar más cómodo para esperar a los duelos o a sus anfitriones.

Nunca conté cuantas palabras entiende, pero son muchas y sobre todo entiende el tono y lo más claro es cuando está ofendido. No hay manera de obviarlo. Por suerte no habla y no puede contar las causas de sus ofensas.

Es un simple perro, como hay miles, no es un superdotado, es un animal inteligente, que realmente hace compañía y demuestra que se puede mover la cola y los ojos para hacerte sentir acompañado y tener un instante de felicidad.

 

Esteban Valenti
2026-05-27T07:20:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)