Montevideo. (*) " Abordando eso gris, que parece la teoría". Jorge Aniceto Molinari
Montevideo, nació como puerto; fue su gran virtud, compitiendo con Buenos Aires, hoy es su condena en la medida que no se reexamine su situación actual. Y reexaminar significa analizar el comercio en sus formas actuales y en las que asumirá, al menos en el corto plazo.
La idea del entonces Presidente Mujica de un puerto de aguas profundas, hoy es una necesidad en cuanto que se aspire a que el país cumpla un rol en el comercio de la zona.
El error de su proyecto, fue vincularlo a otros proyectos, además sin el rigor que exigen estos cambios.
Recordemos, los proyectos de Arazatí y la regasificadora.
Lacalle Pou -discutible- otorgó en concesión al puerto de Montevideo por muchos años; la empresa que lo explota lo hace sabiendo que tiene un usufructo puntual.
Ahora: ¿donde ubicar dicho puerto?, porque el actual tiene un limite de profundidad difícil de superar.
¿Del otro lado de la bahía, en la costa del este?, ¿Hacerlo alejado de la costa y unido a esta por los avances de ingeniería que hoy vemos en el mundo, particularmente en China?
Hay que pensar que Montevideo, ciudad puerto, está muriendo o al menos tiene serias dificultades.
La Vicepresidente de la República, Ing. Cosse, hay que reconocer que ha aportado realizaciones sumamente valiosas para la Ciudad, para verla y sentirla de otra forma. Ahora propone abordar la transformación de toda la zona del Palacio Legislativo.
El Antel Arena, su barrio, han dado una dinámica formidable, agregado a lo que su funcionamiento significa en eventos, cultura, arte, debates, deportes.
El Mercado Modelo, su traslado, su transformación, y la de la zona, son también de enorme importancia.
La UAM, Unidad Agropecuaria Metropolitana, fue un progreso para el país.
Ahora proyecta transformar la zona del Palacio Legislativo, algo que se necesita; los costos de su realización, como en el caso del Antel Arena rapidamente, realizadas las obras van a redundar en beneficio colectivo.
Hay que poner atención en los costos que puede generar al país un desarrollo de la construcción a gran escala, sin medir la consecuencias, en el mundo tenemos ejemplos. Frente a ello lo del Palacio es incomparable.
Sin embargo está faltando pensar la ciudad, el país y la zona en función de los cambios gigantescos que se está operando en el mundo.
Lo que antes su producía con un buey y un arado, ahora se produce con sembradoras y cosechadoras. Eso cambia la ecuación en el campo y también en las ciudades-
En 1956, el Dr. Carlos Quijano - maestro de generaciones- desde el semanario "Marcha" impulsaba a que los jóvenes de ese entonces -nosotros lo éramos-, escribiéramos pensando en el Uruguay, 30 años para adelante.
Escribimos y fuimos destacados con la publicación de nuestra nota; nos quedamos cortos en imaginar el futuro.
Hoy para el Uruguay, para Montevideo, es necesario reflexionar, pensar.
No escribí sobre mi ciudad natal, Paysandú, donde la situación requiere un análisis urgente.
El Paysandú industrial de nuestra infancia, está muriendo, y el nuevo comprendiendo e insertándose en la época tarda en llegar.
(*) Escrito esto, conocimos la opinión de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, SAU, en el mismo sentido.
Jorge Aniceto Molinari
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias