No comprender a China. Esteban Valenti

23.02.2026

Al retorno de su viaje a China el presidente del PIT CNT Marcelo Abdala, un dirigente comunista abierto y culto, hizo unas declaraciones en Canal 12. Voy a tomar la síntesis: "Puede hablarse de un capitalismo de Estado o de una transición hacia una sociedad diferente".

No querido compañero, en China no hay ni por asomo, ni de acuerdo a los textos más ortodoxos de Marx y Lenin un capitalismo de Estado, aunque el total de todos los medios de producción, de cambio, de la cultura, de la estética, la genética y de todo lo que se mueve o vuela en ese país no sean propiedad absoluta del Estado.

Llamar su economía de esa manera, luego de tener el privilegio de estar varios días en China puede explicarse solo de dos maneras: primero, hay que atenerse a la pobrísima o nula elaboración teórica y también política del Partido Comunista actual (PCA) o, en segundo lugar, la capacidad de entender está totalmente ocluida por los esquemas, que ya no son ni siquiera ideológicos.

Si eso es lo que piensa Marcelo Abdala, no quiero imaginar cual será la opinión de la mayoría de los afiliados al partido comunista actual. En la izquierda en general el tema China es bastante directamente ignorado.

Es posible también qué para justificar otra parte de sus declaraciones, cuando habla de la planificación estatal como elemento fundamental, esa definición de capitalismo de estado, lo aproxime y lo acerque a ese dogma.

Y la alternativa de "una transición hacia una sociedad diferente" no arregla nada, China ya es una "sociedad diferente" no por los discursos de sus dirigentes, sino por los avances de su sociedad en tiempos inigualables en toda la historia de la humanidad. Digo esto con el respaldo de las cifras que voy a mostrar más adelante.

O cuando se dice "una sociedad diferente" ¿ habla de un país de 1.500 millones de habitantes qué en 77 años, desde el final de la guerra civil, y 50 desde la muerte de Mao Tse Tung (así lo conocí y así lo nombro) va hacia una sociedad como la del "socialismo real", como la de "Corea del Norte" o Cuba?

Y no rompe con los "manuales del neoliberalismo", rompe con los manuales fallidos de cierta forma de concebir el socialismo y da un salto sobre el capitalismo y lo supera materialmente, económicamente, socialmente y culturalmente.

¿Por qué existe en cierta izquierda tal incapacidad de asimilar que esa "sociedad diferente" fue y es un fracaso irrepetible y que en la realidad demostró que su "diferencia" era con fecha de caducidad interna? No cayó por el imperialismo, implosionó desde adentro.

¿Los vietnamitas, también viven en el Capitalismo de Estado, después de haber pagado con su sangre y su heroísmo la peor derrota militar de la historia de los Estados Unidos? Deben estar esperando que los iluminen y los guíen hacia la "sociedad distinta", mientras avanzan impetuosos en todos sus frentes, económicos, sociales y culturales.

No es una polémica intelectual, en estos tiempos hay que aclararlo especialmente, hay que reafirmar que estamos con los pies en la tierra, que tenemos como prioridad el destino de los seres humanos, de los trabajadores en el sentido más amplio de la palabra, de las mujeres y de la suerte de la humanidad. De las pequeñas, las medianas y las grandes cosas, que son inseparables. Pero que hacemos un gran esfuerzo para no tener también la cabeza a la altura de la tierra y no perder la perspectiva que puede haber un mundo más libre y generoso con sus habitantes.

Un régimen cualquiera, se define a partir de la propiedad de los medios de producción. Disculpen los datos, pero sobre estos temas no se puede jugar a la arrimadita.

Para entender la estructura de propiedad en China hoy, hay que mirar más allá de la dicotomía clásica "comunismo vs. capitalismo". El sistema oficial se denomina "Economía de Mercado Socialista" y es un modelo híbrido único.

Comencemos por la tierra que es 100% propiedad Pública. En China, no existe la propiedad privada de la tierra. Nadie puede ser "dueño" de un terreno en el sentido occidental perpetuo. Sin embargo, existe un mercado gigantesco de "Derechos de Uso" que se pueden comprar, vender y heredar, lo que en la práctica funciona casi como propiedad privada por un tiempo limitado (usualmente 70 años).

La Constitución divide la tierra en dos tipos de propiedad pública indiscutible, la tierra urbana (Propiedad del Estado central) El gobierno local "alquila" los derechos de uso a desarrolladores o individuos por 40, 50 o 70 años. El 100% de las ciudades son propiedad estatal.

La tierra rural es propiedad colectiva, el dueño es generalmente el comité de la aldea o la comunidad local. Los campesinos no son dueños de sus parcelas, tienen "derechos contractuales" para cultivarlas (actualmente extendidos a 30 años o más). No pueden vender la tierra a un desarrollador directamente; el Estado debe expropiarla primero (convertirla en estatal) para construir en ella. El 100% de la tierra agrícola es propiedad colectiva.

¿Esto es capitalismo de estado?

En las empresas y la industria funciona un modelo mixto, Se divide principalmente en el Sector Estatal (SOEs) y el Sector Privado (POEs). Aunque legalmente el sector público es la columna vertebral, el sector privado es el motor del crecimiento.

La propiedad estatal (State-Owned Enterprises - SOEs) son empresas donde el gobierno (central o local) tiene la propiedad mayoritaria o el control. Controlan casi monopolísticamente los sectores estratégicos: la energía, telecomunicaciones, la banca, la defensa y el transporte ferroviario.  Aportan aproximadamente el 25-30% del PIB y controlan cerca del 40-50% de los activos industriales totales, representan una minoría del empleo urbano (alrededor del 10-15%), ya que suelen ser industrias pesadas y menos intensivas en mano de obra.

La propiedad privada (Private-Owned Enterprises - POEs), desde las empresas familiares hasta gigantes tecnológicos como Alibaba o Tencent. Tienen un gran peso en la manufactura ligera, tecnología, comercio electrónico, servicios y exportación.

La Regla del 60/70/80/90: En economía china se usa esta fórmula para explicar el dominio privado actual, 60% del PIB (Producto Interno Bruto), el 70% de la innovación tecnológica, el 80% del empleo urbano y el 90% de las nuevas empresas y empleos creados.

La propiedad mixta y colectiva.  Las empresas colectivas,  históricamente importantes (como las famosas empresas de pueblo y aldea de los años 80, hoy muchas se han privatizado o convertido en híbridos. Suelen ser propiedad de gobiernos locales o comunidades.

El gobierno chino está impulsando activamente que empresas estatales reciban capital privado y viceversa, haciendo la línea divisoria cada vez más borrosa.

La transformación de China desde 1949 hasta hoy es, sin exagerar, el evento económico más impactante de la historia moderna. El país pasó de ser una nación feudal, devastada por la guerra y las hambrunas, a convertirse en la segunda economía mundial (y la primera en paridad de poder adquisitivo). Aunque el gran avance comenzó en 1976 después de la muerte de Mao.

SI somos mínimamente atentos con las ideas centrales de Marx y Lenin, sin encerrarlos en el cepo del Marxismo-Leninismo, que ellos jamás habrían tolerado, tenemos que estar de acuerdo que esa estructura de la propiedad ha sido y es fundamental para analizar los resultados políticos, sociales, culturales y hasta civilizatorios.

Para visualizar la magnitud, dividamos la historia en dos grandes fases económicas. La Era Maoísta (1949 - 1976), en 1952 (primer año con datos fiables tras el caos de la guerra civil), el PIB de China era de apenas 30.000 millones de dólares. China era uno de los países más pobres del mundo.

En 1976 a la muerte de Mao Tse Tung, el PBI nominal era de aproximadamente 153,940 millones de dólares (USD corrientes). Ese fue un año de caída del PBI -1.6% Fue uno de los pocos años de crecimiento negativo en la historia de la República Popular China. El PBI per cápita era de apenas 165 USD por persona al año. China tenía una población de 931 millones de habitantes.

Para ponerlo en perspectiva: en ese mismo año, el PBI per cápita de Estados Unidos era de unos 8,600 USD, y el de Uruguay era de 1.4120 U$S per cápita y anual.

Hubo crecimiento industrial, pero fue extremadamente volátil debido a experimentos políticos como el "Gran Salto Adelante" (que provocó una caída drástica) y la Revolución Cultural. Aunque se sentaron bases industriales y de salud pública, la economía era ineficiente y cerrada y el analfabetismo pasó del 80% al 30% del total de la población.

La segunda etapa, la que hay que considerar porque es la madre del verdadero gran salto y de las actuales formas de propiedad. La Reforma y Apertura (de 1976 al presente)

Deng Xiaoping inicia las reformas de mercado. Desde 1979 hasta 2010, China creció a una media anual del 9.9%. Se duplicaba el tamaño de su economía cada 7-8 años. PBI Nominal.

El PBI que creció un 5.0% en 2025, cumpliendo con el objetivo oficial fijado por el gobierno en ese año, el PBI fue de aproximadamente 19.6 billones de dólares (US$ 19.6 trillones en inglés). China sigue siendo la segunda economía más grande del mundo, representando aproximadamente el 17.6% del PBI global.

El PBI per cápita es el indicador que mejor refleja el nivel de vida promedio. En 2025, esta cifra mostró un avance sólido el PBI per cápita nominal fue de aproximadamente 13,806 USD. Si ajustamos por la Paridad de Poder Adquisitivo (que mide cuánto puedes comprar realmente con ese dinero en China), la cifra salta a unos 23,845 USD. En la actualidad China tiene 1.410 millones de habitantes.

Nosotros que tenemos el "defectito" de ser de izquierda, enseguida nos preguntamos cómo fue la evolución social.

El crecimiento económico provocó la mayor reingeniería social de la historia humana. En 1949 China era un país rural. Menos del 11% de la población vivía en ciudades. Hoy La tasa de urbanización supera el 66%.

Cientos de millones de personas se mudaron del campo a las ciudades costeras para trabajar en fábricas, creando megaciudades como Shenzhen (que pasó de ser un pueblo pesquero a una metrópolis tecnológica de 17 millones de habitantes).

En 1976, cerca del 90% de la población rural vivía bajo el umbral de pobreza extrema. En 2020, el gobierno declaró la erradicación oficial de la pobreza extrema. Ha surgido una clase media de unos 400-500 millones de personas (más grande que la población total de EE.UU.). Esta clase ahora demanda calidad de vida, viajes y productos de lujo, convirtiéndose en el motor del consumo global y esa exigencia del consumo, es una de las fuerzas principales de su crecimiento y de su proyecto nacional. Aunque suene mal, si, es el consumo.

Esto no es el resultado del "Capitalismo de Estado", aunque cueste tanto entenderlo.

La estructura de edad se ha invertido, Antes era una población muy joven y en explosión que proveía mano de obra barata infinita.  Ahora, debido a la política del "Hijo Único" (1979-2015) y el desarrollo económico y social, la población ha comenzado a contraerse y envejecer rápidamente. China está perdiendo su ventaja de mano de obra barata.

China pasó de ser una sociedad agraria, rural y pobre a una sociedad industrial, urbana y de ingresos medios-altos en solo dos generaciones.

El desafío actual ya no es "cómo crecer rápido", sino cómo evitar estancarse antes de volverse un país plenamente desarrollado (la llamada "Trampa de los Ingresos Medios").

Hay mucho más para informarse, lo haremos con rigor y un poco más de tiempo y que los impacientes no se pongan nerviosos nos vamos a ocupar del tema del partido único para lo cual tendremos que hablar de la historia milenaria de China. También hablaremos de la burocracia no somo como expresión social, sino cultural e ideológica y de los equilibrios del mundo actual.

Trataremos de analizar la China actual con lecturas críticas de los "clásicos", como Vladimir Lenin y Carlos Marx, y proporcionar un cuadro más completo de las cifras del desarrollo de China.

Esteban Valenti
2026-02-23T07:03:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)