No normalizar la ilegalidad ni la inmoralidad. Ramón Fonticiella

14.04.2026

Los humanos tenemos tendencia a transformar en normal muchas cosas, aunque vayan en contra de otros seres y causen perjuicios. Hay quienes salen de caza con el objetivo de matar un pájaro o un mamífero, sin el fin de alimentarse de ellos y sin que les perturben la vida. Es una clara muestra de cómo se “normaliza” un hecho inmoral y muchas veces ilegal.

 

Cazar es un entretenimiento (con vidas ajenas) que nació como necesidad en los albores de las civilizaciones, se transformó en una costumbre y se normalizó, aunque destroce parte de la vida del planeta (¿remember su majestad Don Juan Carlos I de España...? 

Esa normalización se vuelve inmoralidad profunda, cuando se lleva a lo común la "cacería humana" y sobre todo cuando se practica contra seres indefensos y contra el derecho,

Tal el caso del genocidio de Gaza hoy, el Holocausto en la Segunda Guerra Mundial o antes el Genocidio Armenio y más atrás el de los últimos charrúas. Son masacres que cosificaron a las personas, las eliminaron porque molestaban a quienes las cometieron.

Hay "normalizaciones recientes de atropellos, con  y sin matanzas. Las más cercanas son las prepotentes intervenciones de Estados Unidos en Venezuela, Cuba y Medio Oriente y por supuesto el genocidio cometido por Israel con los palestinos en Gaza. Sin leer, sin profundizar, sin tener en cuenta derechos de gobiernos y personas, mucho público considera normales lo que para mí son violentas violaciones de los derechos de la gente. 

Ningún país o gobernante tiene derecho a irrumpir en tierra ajena para "liberar a un pueblo". Sobre todo cuando el delito de los atacados es pensar y hacer diferente a quienes los agreden, con bombas o cercos de hambre. Acá no hay un mesías que viene a salvar vidas inocentes, sino un Herodes dispuesto a cortar vidas ajenas porque le molestan a sus intereses, aunque se trate de escuelas u hospitales.

Es verdad que soy sesentista y eso tiene su carga ideológica. No concibo que haya pueblos o razas superiores per se, ni con derecho a pensar por otras y a imponerles países diferentes a los que ellos han elegido tener. Cada pueblo va armando su forma de vivir o la desarrolla a través de cientos o miles de años. Como dijo el Negro Jefe "los de afuera son de palo", nadie tiene que meterse, por más fuerte y rico que sea. Lamentablemente ese recoveco del pensamiento se nos convierte en laberinto y nos tragamos la pastilla de los "demócratas y los totalitarios".

Los dueños del dinero y el poder del mundo no deben confundirnos ni debemos creer sus mentiras. Nunca un país viene de Robin Hood a salvar pueblos, siempre persigue intereses (políticos, económicos, raciales o filosóficos). Ningún país pateará un clavo de punta para ser bueno. Irá por tu petróleo, tu AGUA, tus cerebros.

No normalices la violencia de "los buenos", porque no los hay, aunque en las series sean "los muchachitos". Además cada pueblo es soberano de creer en lo que quiera, siempre que no te lo imponga ni te dañe.

Pensalo...

Ramón Fonticiella es Maestro,  periodista, circunstancialmente y por decisión popular: edil, diputado, senador e intendente de Salto. Siempre militante

Columnistas
2026-04-14T03:17:00

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