No nos ilusionemos, la estrategia de Trump no es para hundir al capitalismo, sino para salvarlo. Carlos Pérez Pereira

20.05.2026

¿Estamos ante la crisis definitiva del Imperio, o avanzamos hacia una época donde el capitalismo en su última fase, se adapta a nuevos parámetros y procura incidir en un nuevo contexto internacional?

Están equivocados quienes creen que la visita de Trump a China es una capitulación. El imperialismo no se entrega, simplemente retrocede, repone energías y toma impulso. No está en su ADN la rendición. Su esencia es la dominación de otros y hará lo imposible por mantenerla. El Imperialismo es "la fase superior del capitalismo", asumida ya su proteica forma de capitalismo financiero. Y atención: Lenin no dijo la "fase final", sino la fase "superior". No desaparece, está cambiando de forma.

¿Pero acaso Trump no amenazó con la destrucción total de la civilización persa, de un plumazo, lo que significaba la utilización de armamento nuclear y sus terribles consecuencias para todo el planeta?

Es cierto. Pero no llegó a eso. Llegó al límite, estiró al máximo las posibilidades de sus amenazas. Pero no las concretó, y es interesante advertir que, pese a esa supuesta posibilidad, ni Rusia, ni China, países con capacidad de respuesta, anunciaron "alertas rojas". No hubo indicios de que las poblaciones de estos países estuvieran tensas o nerviosas ante la posibilidad de una guerra atómica. ¿O es que los gobiernos de esas potencias, estaban al tanto de las amenazas y de que ellas quedarían solo en eso? Da para pensar.

Sea como sea, la estratagema (in extremis) de Trump dio resultado. Fue un aviso de que, en cualquier momento. él puede apretar el botón de ataque nuclear que su secretario lleva siempre en la valija de viaje del presidente. "Yo no soy loco" -parece avisar- "pero puedo serlo".  

La acción de Trump fue hecha para negociar con ambos países, sobre todo con China, desde posiciones de fuerza. Aunque la guerra con Irán estuviera perdida, él, Trump, elije las batallas que pelea y hasta las que puede perder. Pero la que no está dispuesto a perder es contra China. Claro que, condicionado a pelear en otro terreno, en el cuál China le estaba ganando por goleada. Y ahí obliga a China a abandonar espacios en los que venía avanzando, tanto en Latino América y el Caribe (LAC), como en África. (1) Es el terreno de las inversiones económicas, las rutas comerciales, y las asistencias financieras. 

 Contrariamente al coro de voces que anuncian el apocalipsis inminente del sistema capitalista, nosotros creemos que ese futuro no está a la vista. Estamos en período de tregua, pedido por el luchador, que busca tomar aliento, renovar sus energías y prepararse para mejorar su performance en el terreno de batalla. Pero de otra batalla, no la de Irán. Lo que hizo Trump fue negociar para estirar su dominio, allí donde puede.

Es un hecho que el Imperialismo estadounidense, metido en otro atolladero, que supera al de Viet Nam, está en decadencia y que sus directores de orquesta abren los ojos, temiendo que la situación avance hasta el punto de no retorno, y su caída se concrete en poco tiempo. Lo que no es tan evidente, es si esa decadencia es definitiva y que los estrategas asistan en silencio a la debacle. El capitalismo también tiene hombres inteligentes y muy experimentados a su servicio, no olvidemos.  

Cuando se hace un análisis de las fuerzas enfrentadas, hay que evaluar a las dos, cada una en su contexto y ambas en el contexto que genera el conflicto.

Si bien hay acuerdo entre los analistas de que este es un "nuevo escenario de guerra fría", no tiene puntos de semejanza con el anterior, donde el choque de colosos ocurría entre EEUU y la fenecida URSS

La primera diferencia palpable es que China no está en competencia con el capitalismo occidental, por lo menos en sus objetivos primarios. La idea de la EMULACIÓN DE SISTEMAS, se formalizó y convirtió en un pilar central de la política exterior y económica de la URSS en 1956, durante el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Para eso, se atrincheró tras el Pacto de Varsovia y generó, apuntaló y cooperó con partidos "amigos" en el mundo. Esa estrategia se llevó adelante con mucho sacrificio de los militantes pro soviéticos que murieron (o fueron presos o desaparecidos) por las represalias de dictaduras locales sometidas al amo yanqui. Durísima derrota, por estar metidos en las entrañas del monstruo, donde ejercía su poder el peor enemigo del comunismo de todos los tiempos, con feroces acciones que afectaron a todos los partidos comunistas, socialistas, aliados permanentes u ocasionales, en países de África, Asia y América Latina. El imperialismo yanqui no tuvo piedad con quienes consideraba sus enemigos mortales. Y así cayeron como piezas de dominó todos los gobiernos afines (o sospechosos de serlo) al comunismo; y se hizo la guerra sin cuartel a todos los partidos de izquierda que, subjetiva u objetivamente, le hicieran el caldo gordo al enemigo designado (América para los americanos, recordaron). En casos como el de Cuba, emplearon la estrategia de dejarlos vivos, pero bloqueados hasta liquidarlos por inanición, cual moderna Masada (2).

 

CHINA PRETENDE JUGAR CON OTRAS REGLAS. PERO EEUU SE MANTIENE CON LAS SUYAS.

En esa pulseada, veamos quién está en condiciones de triunfar. Las fanfarronadas de Trump son para la tribuna. El presidente del país más poderoso del mundo está bien asesorado. Él y sus generales, ya habituados a las guerras, saben que la batalla contra Irán está perdida. Y no porque no le hayan hecho daño a Irán, sino porque sufrieron mucho más daño en sus infraestructuras militares que las que suponían. Quizás tengan razón quienes, desde dentro de EEUU, opinan que Trump se excedió en su apoyo a Netanyahu y se metió en el atolladero. O no le quedaba otra, agregan por allí otros analistas.  

Tal atolladero existió. Hoy se dice que los portaviones ya no son eficientes y es probable que desaparezcan en un futuro próximo. Serán vendidos para ser adaptados como cruceros marítimos a empresas capitalistas que ya se frotan las manos con la perspectiva. Algunos modelos de aviones también serán retirados (por miles) del terreno de batalla. Unos pequeños misiles hipersónicos (que rebasan hasta 15 veces la velocidad del sonido) hicieron estragos en la marina y la aviación yanqui y en sus dependencias militares ubicadas en países árabes amigos. Pero no se trata de eso. Se trata de que EEUU toma nota de sus errores y no vacila en pedir una tregua, aunque la disfrace de "alto al fuego porque vamos a negociar". 

La visita de Trump a China tiene varias lecturas. No caeremos en el infantilismo de ver este acto trumpista (vistiendo su ego de humildad) como el triunfo total de China y la derrota ominosa del imperialismo. Trump no es ningún idiota. Idiotas son quienes lo compran por eso. Ha creado un personaje y actúa. Su famosa frase: "Puedo cambiar de idea de un día para otro, y hasta puedo cambiar de idea en segundos", es totalmente cierta y consciente. Su estrategia es simple: los marcos legales, jurídicos y delimitantes de la democracia republicana, ya no nos sirven, si queremos mantener el mundo bajo nuestros pies. Y lo dice y lo acomoda a su gusto y placer, sabiendo que ganará adeptos no solo en su país, sino en muchos otros, sobretodo de Latino América. Como ya lo ha hecho con varios gobiernos de varios países (encabezados por Milei en Argentina) y se avecinan algunos más (el hijo de Bolsonaro en Brasil pelea la candidatura desesperada de Lula, y en Colombia la oposición emparda a Petro en las encuestas). Al parecer esta política de Trump tiene más efecto en América Latina que en el propio EEUU. En la sede del Imperialismo, da lo mismo que sea Trump o alguien del Partido Demócrata. Son dos caras de la misma moneda, quizás con algunos matices en momentos puntuales (Carter, Obama), por lo que no hay que ilusionarse por ese lado tampoco. 

Cuando le dicen a Trump que está atentando contra la democracia; responde: ¿China es una democracia? ¿Rusia es una democracia? ¿Cuba es una democracia? ¿Acaso Rusia no ha invadido a Ucrania? ¿Por qué nos critican por la invasión a Irán, la toma de Gaza o la intervención en Venezuela? ¿Con qué credenciales me objetarán la intervención en Cuba? Y de este modo, hasta puede justificar la entrega incondicional de Zelenski a Rusia y la recuperación de Taiwan por China. Obvio, estas acciones justifican su propia estrategia en Latinoamérica y el Caribe y otras partes del mundo. Su diferencia con otros jefes imperialistas es que ahora sabemos que están pensando. Trump es más sincero.

Sépase, que esta conducta de Trump (como su desfogue pederasta en la isla un amigo delincuente sexual) no será el motivo por el cual pueda perder las próximas elecciones. Su posible derrota, será por consecuencia de sus medidas económicas que provocan pérdidas a las empresas, desocupación u otras derivaciones. Pero nunca por su conducta antidemocrática.

"ES EL IMPERIALISMO, IMBÉCIL" ¿Por qué decimos que la estrategia de Trump no es para hundir el capitalismo, sino para salvarlo de la debacle?

China no abandona su propuesta de desarrollo y de mejoras sociales para su propio pueblo. Sus planes meten miedo: en algunos años, si acelera el ritmo de crecimiento, su sistema único de desarrollo socialista (inversión privada y control estatal) duplicará su PBI (en términos simples: hará otra China encima de la que hay) y multiplicará por dos el poder adquisitivo de más de la mitad de su población. O sea que de 400.000.000 de integrantes de sectores medios (según parámetros internacionales) pasará a 800.000.000 en menos de lo que pensamos. En números comparativos, habrá DOS EEUU dentro de China, con gran capacidad adquisitiva y avidez consumista. El anuncio es tan enorme, que muchos ni siquiera entendemos lo que eso significa. Ante esa perspectiva, no solo se relamen las empresas chinas, cuyos ingresos están controlados, sino que se regodean también empresas de otros países, llamados a invertir en el país asiático. ¿Advirtieron que quienes acompañaron a Trump fueron los más notorios CEOS de empresas de vanguardia en EEUU y en el mundo? En China se abren espacios para el comercio, como en ningún otro país (quizás India, en un futuro no muy lejano).  

¿Qué necesita China? Paz, tranquilidad; China no quiere guerra con EEUU; no quiere que el tigre le provoque o lo fuerce a emplear más porcentajes del PBI en operaciones militares o en fabricación de armamentos. Tomó nota de que le pasó a la URSS.  

Por ahora, las posiciones de los contendientes en el terreno de la economía y el comercio mundial, están expuestas. Todo dependerá de cómo se tiendan las líneas de influencia en los próximos años. Pero el capitalismo no muere con la visita de Trump a China, ni con la guerra perdida contra Irán. Al contrario, entra en una fase en la que puede revivir y hasta renovarse. Y la última: en el espacio de LAC, cada día que pasa es más evidente que la renovada estrategia de protección del patio trasero de EEUU, se cargará a la Democracia como sistema de gobierno en varios países, y será muy difícil recuperarla.

Hagamos los esfuerzos para sostenerla, allí donde todavía sobrevive.

 

Carlos Pérez Pereira

China podría reducir su ritmo de inversión en América Latina para evitar choques directos con EE.UU. América Latina quedaría atrapada entre EEUU que reclama control político y China que no está dispuesta a confrontarse por nuestra región. Renato Balderrama (en Sinsonte)

Masada: antigua fortaleza natural situada en una meseta rocosa en el desierto de Judea, frente al Mar Muerto, en el sur de Israel. Este icónico lugar, destaca históricamente por haber sido el escenario del trágico asedio romano del año 73 d.C., convirtiéndose en el símbolo máximo de la resistencia y determinación del pueblo judío frente a la dominación extranjera.

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2026-05-20T11:36:00

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