No pasarán... ¿o sí? Juan Pedro Ciganda
12.09.2026
El Presidente Trump se compromete a pagar cinco mil dólares a los estadounidenses si obtiene los votos necesarios en los comicios próximos. La diferencia entre Lula y el Bolsonaro hijo se han acortado en las encuestas a dos o tres puntos. Los nazis alemanes ganaron por escándalo las elecciones del fin de semana pasado.
Hace unos tres años el historiador Enzo Traverso en una charla ante jóvenes universitarios contestaba a la pregunta: "¿usted no siente que a la fecha, en Europa, hay un cierto olor muy similar al de los años treinta del siglo pasado cuando Hitler en elecciones obtuvo la mayoría parlamentaria y se convirtió en primer ministro o Canciller? ¿O cuando el mundo estaba a unos pocos años de una feroz segunda guerra mundial? ¿O cuando se estaba en la situación previa a que seis millones de judíos fueran exterminados?
El prestigioso hombre de las ciencias históricas confirmó la serie de elementos similares que el mundo vivía en estos años, comparando con sucesos, realidades y espantos de hace ochenta o noventa años. Aclaraba que la historia no se repetía pero que el conocer antecedentes como esos nos debían servir para advertirnos - no por curiosear en coincidencias- sino como forma existencial de mirar la historia presente, sus desafíos y lo que la Humanidad está enfrentando, potencial y realmente.
Bajando el dramatismo retórico, podríamos coincidir con al irónico y acaso un poco frívolo Mark Twain que afirmó que la historia no se repite...pero rima.
Otra coincidencia interesante es la de hombres con responsabilidades políticas e intelectuales del mayor nivel - también en nuestra sociedad -que miran sucesos de la actualidad sin observarlos en serio. Escriben largas parrafadas sobre el cambio de época y la necesidad de no caer en "esencialismos" o en repeticiones.
¿Por qué digo esencialismos? Aparentemente les resulta plausible afirmar que es inútil hablar de fascismo del siglo XXI, pues eso fue un asunto típico del anterior, porque el susodicho fascismo se terminò (para muchos académicos ¡) en 1945 y ahora hay que estudiar, pensar mucho y así descubrir algún nombre, designación, nomenclátor, adecuados para los "nuevos" eventos de hoy, que las ciencias sociales no deben apresurarse a valorar.
Aunque sea ridiculizar esfuerzos honestos, entiendo que para decidir si hay o no fascismo, toman nota que ya no se canta Giovinezza o De cara al sol, como en Italia o España de los tiempos de entreguerras.
Acaso a dichos esfuerzos teóricos los sobresalte el asunto que los militantes del partido nazi que acaba de tener un éxito electoral fuera de discusión, SI hacen el saludo romano, aunque su líder sea rubio y simpático y no use bigotito como Hitler. Caramba...parece que son nazis!!!
El "no pasarán" fue popularizado por Dolores Ibarruru, "La Pasionaria" en 1936 para movilizar a la defensa de Madrid frente al avance de los fascistas al mando de Franco y dicha expresión se tradujo en un símbolo global de la lucha antifascista. Oportunamente los franquistas después de tomar Madrid tuvieron su propia revancha al gritar "hemos pasado"
Hoy, el fascismo del siglo XXI, expresión primera del funcionamiento regular del sistema hegemónico, se expande fluidamente desde las armas y desde las ratificaciones dadas por los votos. Ni Trump, Milei, ni los señores de Vox, ni los alemanes nazis exitosos en elecciones, ni la italiana gobernante están locos...
El peor error para apoyarse en la realidad antes de actuar (por acción o por omisión) es creerse de verdad que el mundo está gobernado por locos.
Si a uno de esos "locos" se le ocurre tener un pequeño cambio de línea de acción y proclamarse militantes por la paz, confrontar con los fabricantes de armas, censurar el racismo y la xenofobia... los bajan de un ondazo (aunque la expresión correcta es con hache).
Son funcionarios de los dueños del caos, de los beneficiarios de la etapa actual del capitalismo, que poco o nada tiene que ver con la democracia.
¿Hay en todo esto alguna proximidad con el Uruguay, democrático, tolerante, penillanura, donde naides es mas que naides, laicos y gratuitos, lentos pero no gritones, medio cultos, solidarios y con otra serie de condiciones y bendiciones que el destino, la historia y la Moira nos han acreditado?
Parecería que sí.
Que estos tres millones y fracción de gentes somos al mundo lo mismo que la mitad de Chamizo es al Uruguay o Banda Oriental. O menos.
Que no estamos vacunados contra el fascismo y que si entender el mundo actual no nos sirve, hay que poseer solamente diez gramos de memoria para saber que por acá también han sabido pasar la hordas fascistas que algunos no llamaban así pero que hacían los mandados, daban ganancias a unos pocos, evitaban la protesta mandando presos después de torturarlos al mayor numero de ciudadanos per cápita del mundo. Y eso no pasò en la Edad Media. Pasò hace pocas décadas.
No somos excepcionales.
Esta bendita tierra no está asegurada contra accidentes ni bárbaros o delincuentes de amplio espectro. Ya han pasado por acá arrasando con todo lo que de excepcional podíamos tener. En dictadura y no solamente en ella.
No vivimos fuera del mundo. Con todas nuestras virtudes y defectos somos parte de él.
Es buena cosa, creo, tener todo lo antedicho como premisa al emitir juicios sobre los antídotos que esa realidad requiere.
Preguntarse "qué hacer" es lo debido, pero mirando bien donde estamos parados. Sin taparnos los ojos con las manos y pensar que el sol no existe.
La seguimos.
Juan Pedro Ciganda
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias