El mensaje del cielo y el doble comando
Omar Adrián Avendaño
20.05.2013
Argentina es un territorio habitado por millones de ciudadanos que no paran de sorprender y sorprenderse. Esta vez, todo comienza una tarde de de marzo, y hay indicios de cambios que son muy difíciles que no sucedan. El más incipiente es que el poder político argentino sumó un nuevo factor y encontró en el vaticano una extensión obligatoria de consulta.
La designación de Bergoglio al frente del Vaticano fue un cimbronazo para los políticos argentinos. Es un error pensar que el ex - cardenal es solamente un hombre de oración y militante de la proximidad de la iglesia con los pobres. Es un hombre de lectura muy lúcida sobre los sucesos políticos. Tan lúcida que por aquellos años donde su querido y admirado Juan Pablo II transitaba sus últimos instantes, fue tal su angustia que por presentir en esos momentos difíciles su creciente protagonismo , el cual jugaría un rol significativo en los futuros conclaves que se descompensaría de tal manera que finalizaría en la Clínica San Camilo, previo paso por el hospital Penna de Buenos Aires, por algo que acabaría de suceder casi diez años después.
Bergoglio hecha mano al teléfono cuando cree que debe hacer alguna consulta o simplemente expresar su opinión. Algunos responsables politicos argentinos han recibido su beneplacito por determinadas gestiones de gobierno como por las integraciones a las listas de candidatos a legisladores, por si alguno cuenta con su consideración.
Esta designación de Papa Francisco se dió en un momento donde la rabia y crispación del gobierno nacional arremete con la propuesta de elección directa de los consejeros de la Magistratura. La realidad es que los aliados al gobierno están sometidos a la caja y los desplantes de la casa rosada, escenarios donde el abismo para algunos de ellos es el inevitable fin de la presión K.
El dia del conclavce final que designa a Bergoglio como nuevo pontifice, el gobierno de CFK sintió que la realidad disciplinaba su relato hegemónico, como con Cobos y la 125. Para los Kirchner, siempre, el verdadero jefe de la oposición fué Bergoglio. Ahora, apuestan a que Francisco, se ocupe del vaticano y no de la oposición argentina.
La lluvia que cayó del cielo además de un desastre y victimas fatales, dejó un mensaje, los gritos y trabas que se prestan entre gobernantes establecen zonas liberadas de gestión que siempre acarrean victimas fatales.
El Papa durante estos sucesos tomó el teléfono y: "...se comunicó hace diez minutos con el gobernador para acercarnos toda la fortaleza de la iglesia católica", dijo Alberto Pérez jefe de gabinete de ministros de la provincia de Buenos Aires. Durante la conversación, el Papa instó a Scioli a que "siga adelante con su lucha y su trabajo, que Dios lo cuida", relató el gobernador, tras la charla facilitada por la Nunciatura y la dirección provincial de Culto.
Nuevamente, por medio de un informe del CIJ (Centro de Información Judicial del Poder Judicial argentino), se hace pública una carta del Papa Francisco, su santidad se comunicó con el presidente de la Corte Suprema argentina: "Tal y como me solicita en su amable carta, cuente con mi plegaria. A Dios le hablaré de Usted y del importante que hacer que desempeña y le diré que lo ayude en su ardua labor, y que asista con su luz y su gracia a cuantos imparten Justicia en los distintos tribunales de ese amado país"
Todas estas comunicaciones son recientes y marcan que Argentina no va a estar fuera de la mirada del sumo pontífice; quizás, él, crea que todavía hay que contener las tensiones con las cuales gobierna la actual administracióm argentina. Su lucidez es evidente para hacer llamadas y escribir sus pareceres.
Una enorme cantidad de tinta fue volcada sobre las crónicas argentina, sobre el nuevo Papa: sí apoya o no el matrimonio del mismo género, si va a expulsar a los curas pedófilos, si abre las cuentas del IOR, si desclasifica los archivos del vaticano de la 2º guerra mundial.
Pareciera que hay más expectativas en la renovación de la iglesia que cualquier otra organización política y esto a los partidos tradicionales de la oposición argentina les puede resultar perjudicial sino dejan de vivir en sus particulares atmósferas alejadas de la realidad y del espíritu colectivo y generoso que implica la política y la victoria.
La marcha del 18 de Abril es un soberano llamado de atención, ya que la crisis de la iglesia y su renovación suponen un enorme foco público en el terreno del debate, de las ideas y de las prácticas.
Es imprescindible, por la envergadura de armador político del nuevo pontífice, que algunos de los actores laicos de la oposición argentina, tomen nota y concreten la apertura necesaria para suponer que su salida del anquilosamiento y anacronismo también implica la construcción de una plataforma consistente de ideas y acciones. No puede ser que el pejotismo ofrezca oficialismos y oposiciones.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias