PCU vs. MPP: Castillo propone. Danilo Arbilla

10.04.2026

Uno pensaba que tenía tema: la guerra total, el Apocalipsis. Trump ya no asusta; su credibilidad hace agua. Cada vez que amenaza los iraníes responden con un ¡retruco! Además, recién descubrió al estrecho de Ormuz, tendría que haberlo previsto y también que los iraníes son fanáticos y están dispuestos a morir y que esos son los peores enemigos.

¿Los estadounidenses  lo están?  Los europeos minga, con Europa no cuentes nunca. Pero los de EEUU se niegan a ir la guerra y además están más preocupados por el precio de la gasolina. ¿Quién ganará la guerra? ¿Quién la va ganando? Será para después de la tregua.

Volvamos, entonces, a aquí y ahora, a este gobierno tan parecido a Canelones, no por Orsi, sino por la variedad y cantidad de chacras y chacritas.

 La realidad nos dicen los expertos, es que este año como el pasado promete casi cero en inversiones, de aquí y de afuera, con cierres de empresas, con un empleo poco dinámico -habrá que ver después de Turismo-, exportaciones aquietadas, inflación  muy baja -¿no temen que se les desbarranque?- precios muy altos, y mucha, mucha burocracia demasiado bien paga (digamos, en la relación costo-laburo). Lo único barato es el dólar, (la intervención del BCU ha dado frutos). Un puzle de padre y señor nuestro, como dicen.

Momento elegido por el comunista (PCU) ministro de Trabajo y Seguridad, Juan Castillo, para impulsar iniciativa del PIT-CNT (se la pasan sin mirar, son del mismo cuadro), sobre la reducción del horario de trabajo, sin tocar los sueldos y considerando, eso sí, (¿sí?) mejorar la productividad. Los empresarios protestan, no deben contabilizar que menos horario y más productividad implica desaparición de las horas extras, se supone. Pero ellos piensan que lo de la productividad queda a la cola; y que al recorte se sumaran licencias gremiales, licencias por enfermedad especiales, pago extra  por "presentismo", esto es cumplir el contrato inicial: ir a trabajar y  llegar en hora. Se asustan.

Imagínese el lector como ve estas  novedades el inversor, el de aquí y más el eventual de afuera. Y Castillo es redundante: obligación de las empresas a anunciar con antelación despidos o reorganización del personal e incluso, en otro orden, considerar con el sindicato  cualquier tipo de cambio  tecnológico. Si además está "la cuestión sindical" con ministro del mismo cuadro y le suman el impuesto a los ricos ( a los que vengan, aquí no hay muchos).  Por otro lado, el ministro se vale de  seguros de paro especiales para solucionar problemas, mientras su gente arremete contra el BPS: no a las AFAPs, retiro a los 60 y aumentar  jubilaciones. ¡Divino!, pero no por lindo sino por milagroso.  Respecto al inversor, "difícil que el chancho chifle", como  repetía "el Pepe". Y para los jubilados, que se apronten.

Este sistema de las chacras le malogró algunas cosas buenas a Tabaré Vázquez y no le funcionó  a José Mujica, que fue un mal gobierno donde cada uno manejaba su chacra con su gente, metía funcionarios, fundía organismos y muchas cosas malas más con la prescindencia anarquista del Presidente, que dejaba hacer. El PCU, en tanto, sigue la doctrina y su dialéctica, "destruir para construir": lo peor es lo mejor y además le serrucha las patas  al MPP, su enemigo, competencia y freno  para adueñarse de la izquierda.

Hay quienes esperan algún  golpe de timón del Presidente Orsi; al que, si no, se lo lleva la corriente.

 

Danilo Arbilla

Columnistas
2026-04-10T19:25:00

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