Preliminares en Brasil. Danilo Arbilla

02.10.2026

Este domingo 4 una ponchada de brasileños van a elegir autoridades: desde el presidente a legisladores estaduales (ediles, digamos), pasando por senadores, diputados, gobernadores.

Los habilitados para votar suman 158,7 millones, y están obligados a hacerlo los mayores de 18 y los de hasta 69 años. Pueden no hacerlo  los de l6 y 17 años, -que  tienen derecho a votar-, los mayores de 70 y los analfabetos. No hay una categoría  para invitados de afuera, por ejemplo los frenteamplistas de  acá que están ansiosos por votar al PT. Se ve que el poder de Lula, que logro impedir el debate final entre candidatos presidenciales que lo tenía asustado, no alcanzó para abrir esa puerta a  nuevos votantes progresista-transeuntes.

 Son doce los candidatos a la presidencia con sus  respectivos compañeros de fórmula. La curiosidad es que 11 de esas parejas están conformadas por integrantes de un mismo partido, o de una misma tendencia, salvo la oficial que incluye un hombre de izquierda -(Lula)- y un vice de derecha (Geraldinho). Cosas del neoprogresismo.

Otra curiosidad es que lo que decidan este domingo los brasileños difícilmente despeje la duda de por donde rumbeará Brasil: porque no es lo mismo Lula  que Flavio, el hijo de Bolsonaro. Salvo que se de un batacazo y uno de ellos obtenga mas del 50 % de los votos válidos, lo que parece muy difícil.

 Tras el balotaje del domingo 25 entonces, cuando los brasileños decidan quien será su próximo presidente, recien sabremos por donde  transitará Brasil. Los frentistas tendrán que estar ¡atenti!. Si gana Bolsonaro, quedan totalmente desnorteados y en el caso de que Lula siga también tendrán que hacer fuerzas para que no le pase nada; y no necesariamente tiene que ser un problema de salud, recordar lo que le pasó a Dilma, que estaba bien

 sanita, pero le dio por meter el dedo en el ventilador (torturas en dictadura), cosa que Lula  siempre se  cuidó de no hacer.

 Asi de sencillo. En Brasil lo que vale es quien será el presidente y las elecciones de este domingo 4 por sobre todo sirven como una gran encuesta previa. Le es ultil  para la campaña de los dos en pugna por la presidencia, pero , expertos del norte aseguran que le será tan o mas útil a fuerzas que también "operan" (por calificarlo así), como  lo son Itamarati, conductora de la política externa de Brasil, (cualquiera sea el gobierno, con matices, pero no más);  el sector económico (Sao Paulo para sintetizar) que decide mucho y las Fuerzas Armadas, los militares, sobre cuyo papel no es preciso abundar.

  Seguramente en estas tres semanas a Lula puede hacérsele mas difícil llevar adelante sus triquiñuelas con la ayuda de jueces y "supremos tribunales", o continuar con el "asistencialismo", tipo  "planes "copiados del kirchnerismo. (Cosas de los progresistas).

  Decir que el parlamento no importa es arriesgado; es una pregunta y yo se la hice a un colega del norte:

  "Cuando Lula asumió por primera vez compró con dineros públicos los votos que necesitaba en el legislativo, -el famoso "mensalao" - lo que significó un  leve castigo  para un intimo suyo. Lula, por supuesto, dijo no saber nada de lo  sucedido, como igualmente tampoco sabía sobre el triplex en que habitaba y por lo que fue preso hasta que un 'juez amigo' vio algún problemita de trámite y lo dejó en libertad. Como dijo una vez Lula, cuando era joven, en Brasil solo van presos los ladrones de gallinas".

 Esa fue la repuesta.

 

Danilo Arbilla

Columnistas
2026-10-02T21:24:00

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