Progresismo y la visita del Papa. Federico Erramouspe

05.11.2026

"Ni una sola consigna negativa (...) fuimos, somos y seremos una fuerza constructora...". Ese fue el mensaje que el General Líber Seregni eligió darnos el día de su liberación, y digo darnos, porque si bien, a mis cada vez menos jóvenes 27 años resulta imposible haber presenciado ese acto, son palabras a las que cada vez me veo volviendo mas frecuentemente y pretendo honrar en mi praxis política.

 

Entonces como progresista y ante el indiscutible acontecimiento histórico que implica la visita de la cabeza la Iglesia católica y jefe del Estado Vaticano, ¿Cuál creo que debería ser nuestra postura?

Quienes fuimos formados en un ambiente de izquierda, ya sea en mi caso con cierta identidad marxista (ex socialista del lado materno y ex comunista del paterno, ambos devenidos en Seregnistas) o en el caso de un Batllista o Liberal/Progresista, tendemos a tener ciertos "anticuerpos" con lo que a la religión y en este caso particular, la Iglesia Católica respecta. Muchos temas nos separan y enfrentan por dar ejemplos más recientes en nuestro suelo, en las posiciones con respecto a la interrupción voluntaria del embarazo por parte de la mujer o la Ley de eutanasia, podría pasar horas haciendo un racconto de nuestras diferencias.

Pero justamente, como reivindico las palabras de Seregni casi como un mantra en el cual refugiarme, en este momento histórico del mundo, donde avanza el reaccionarismo individualista, la concentración del capital y la desigualdad (a no creernos que las recientes y bienvenidas derrotas de Bolsonaro, Trump y Netanyahu hayan cambiado esta tendencia aún) la misión es construir puentes y no levantar muros, por eso creo que la decisión del Papa León XIV de que Uruguay (al momento de decidir los destinos de la gira no se preveía un resultado favorable a Lula) sea su primer destino en el continente donde vivió durante gran parte de su vida, es una señal política de tremenda trascendencia. Señal política en consonancia con lo que fue el papado de su predecesor Francisco, a quien en su mayoría le atribuimos este viraje de la Iglesia a metodologías más inclusivas y abiertas y su radicalidad en defensa de los vulnerables como por ejemplo su oposición al genocidio en Gaza que León está continuando. Cambio al que como progresistas debemos valorar, en un momento de crisis de liderazgos donde observamos, con temor y resguardo los cambios que la inteligencia artificial traerá al ser humano. Por eso resulta paradójico que la cabeza de una institución naturalmente conservadora logre colocarse a la vanguardia de esta discusión como hace en su encíclica "magnifica humanitas" la cual recomiendo leamos todos, en el acuerdo o en el disenso ya que es un insumo muy interesante sobre esta revolución en ciernes.

En fin, respondiendo a la pregunta que previamente me formulo, creo que este momento histórico nos exige la madurez de no caer en metodologías excluyentes de militancia, en el "gatekeeping", en señalar cualquier desacuerdo y hacer perfilismo con esto de manera desatinada. Unámonos quienes creemos que el ser humano se realiza en colectivo, quienes creemos que hay que cuidar "la casa común"; nos encontremos, nos abracemos en lo que nos une y construyamos un mundo donde, al decir de un ex presidente... "los pobres sean menos pobres y los ricos menos ricos, para nuestros hijos y los hijos de nuestros adversarios".

Federico Erramouspe es Seregnista

Columnistas
2026-11-05T04:08:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias