Qué baile. Magela Misurraco
30.01.2026
La polémica por el baile de la pareja del presidente Yamandú Orsi, no habla tanto de ella como de lo que todavía se espera —y exige— de las mujeres que orbitan el poder.
El de Laura Alonsopérez, esposa del presidente Orsi, nofue un acto institucional. Tampoco implicó uso de los recursos públicos. Fue una participación a título personal, festiva; cultural. Aun así, generó reacciones dispares que tienen más que ver con una expectativa de comportamiento que el hecho en sí. Entonces cabe preguntar qué se espera de la "mujer del presidente" en Uruguay hoy.
Notoriedad pública
En Uruguay el rol "primera dama" no tiene estatus institucional como lo tiene en Estados Unidos, por ejemplo. Sin embargo cada esposa de presidente, desde la apertura de la democracia hasta hoy, tuvo un rol social capitalizando la notoriedad que, en sí, tuvieron como esposas de. Laura Alonsopérez tuvo visibilidad sin libreto
No ocupa un cargo formal. No lidera programas oficiales. No "representa" en sentido clásico.
Se muestra como ciudadana activa en una expresión popular como el carnaval. Rompe con la idea de la primera dama como figura testimonial o silenciosa. Tampoco adopta el modelo de primera dama gestora.
La crítica no fue por lo que hizo, sino por hacerlo a la vista. El cuerpo, la alegría y la exposición siguen siendo terrenos incómodos para una mujer vinculada al poder.
Antes las críticas, la comparsa inclusiva Balelé manifestó su ofensa y la extendió a las personas discapacitadas que la integran.
Los frenteamplistas, en la redes, se volcaron a brindar apoyo a la protagonista y la oposición entendió ese hecho como una banalización del lugar que ocupa.
O sea: de la esposa del presidente se espera otra cosa que lo que se vio.
Y, efectivamente, los uruguayos han visto a las esposas de los presidentes haciendo algo por el bien público.
Marta Canessa (Julio María Sanguinetti) tuvo bajo perfil y rol tradicional con presencia vinculada a su profesión de historiadora.
Julia Pou (Luis Lacalle Herrera ) creó la organización "Acción solidaria", que impulsó múltiples causas.
Mercedes Menafra ( Jorge Batlle) se abocó a apoyar a emprendedores locales y creó "Hecho acá" y la "Mesa criolla"
María Auxiliadora Delgado (Tabaré Vázquez) militó por la salud bucal en las escuelas. Lo hizo con un perfil muy reservado.
Lucía Topolanski (José Mujica) brilló con luz propia ya que cuando su esposo era presidente ella siguió siendo senadora. También llegó a ocupar la vicepresidencia tras la renuncia de Raúl Sendic.
Lorena Ponce de León ( Luis Lacalle Pou) también creó un programa para emprendedores "Sembrando".
El trasfondo: cuerpo, poder y control
El cuerpo femenino en el espacio público sigue siendo político.
El baile no molesta por popular, sino por libre.
La pareja del presidente sigue siendo leída como "extensión del cargo", aunque no lo sea.
¿Acaso se habría generado la misma polémica si el presidente hubiera bailado?
Al parecer sí.
Al vecino argentino Milei se lo critica mucho por cantar a menudo y hasta por hacer de un acto político un show de rock.
A la ex presidenta argentina también se la crítica por bailar en el balcón en medio de su prisión domiciliaria.
Con estas actitudes, la gente demuestra que quiere que lo que rodea a los presidentes no se salga del libreto de lo institucional.
Alonsopérez también fue cuestionada por su efusivo comportamiento en la asunción presidencial de Tabaré Orsi.
Lo cierto es que no hay un único modelo válido.
El rol de "primera dama" está en crisis porque la sociedad cambió, pero las expectativas no.
Laura Alonsopérez no inaugura una falta de respeto institucional: expone una incomodidad cultural no resuelta.
Magela Misurraco es Licenciada en Comunicación. Opción Publicidad y Relaciones Institucionales. Udelar
Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias