Resignación y guerra nuclear. Esteban Valenti
05.01.2026
La resignación es el objetivo principal y absoluto de la banda de criminales que gobierna los Estados Unidos encabezados por Donald Trump. Que el mundo entero se sume o se resigne a la violación total de las leyes internacionales, de la soberanía de las naciones, de la libertad de los pueblos. Ya comienzan a ser solo palabras, gritos en extinción.
Quien haya escuchado las declaraciones del domingo de Trump amenazando directamente a la Presidenta provisional de Venezuela, Delsy Rodriguez, de o se somete a los deseos y las ordenes de los Estados Unidos o sufrirá consecuencias todavía peores que las de Nicolás Maduro. Es decir, será asesinada, no queda otra interpretación.
Las declaraciones del Secretario de Estado Marco Rubio a un periodista reforzaron que el objetivo único y central de los Estados Unidos es controlar el petróleo ("recuperar") y luego, mucho después viene cualquier otra cosa. Y por ello, no les alcanza con poner en el gobierno a los que ganaron las elecciones, aunque sean sus más fieles servidores y hayan pedido la invasión, lo único que los satisface es dirigir directamente ellos, en primer lugar las grandes petroleras. Esto es mucho peor que la doctrina Monroe, esto es la barbarie en las relaciones internacionales.
Ellos quieren un gobierno sumiso, entregado, tan ilegal como el de Maduro, pero al servicio de los Estados Unidos. Solo así pueden aplicar plenamente su plan y se explican sus posiciones políticas. No hablemos de diplomáticas, porque hace 48 horas la diplomacia ha desaparecido de la faz de la tierra. No es una exageración, si un imperio se considera por encima de la carta de las Naciones Unidas y todas las convenciones y leyes internacionales, para que seguir hablando de ellas y de diplomacia. Ahora solo funciona la ley de la potencia militar.
Hay tres actores que pueden frenar a los Estados Unidos en su escalada, que incluye control total de Panamá, de Colombia, de México, de Cuba y de Brasil, llegado el momento, para hablar de América Latina, al mismo nivel de peligro está Groenlandia y cualquier delirio de Trump. A todos lados puede llevar su "paz".
Hay solo tres fuerzas o posibilidades de detener esta barbarie, dos son los dos estados con una potencia nuclear a la altura o que puede preocupar a la banda que gobierna EE.UU. Rusia y China. Si la reacción de esos dos países no está a la altura de las circunstancias, lo que nos queda es resignarnos y seguir gritando. China que incorpora 100 armas nucleares al año, está todavía a un nivel muy inferior a Rusia y Estados Unidos.
Corea del Norte no es un adversario a la altura, Washington con un solo golpe nuclear puede deshacerse de ese país, liquidar a Corea del Sur y castigar gravemente a Japón como daño colateral.
A los únicos que les teme Trump es a esas dos potencias nucleares. Ese es su límite. La tercera posibilidad, muy lejana es que en los Estados Unidos se cree a nivel social, político, incluso de los grandes medios de prensa (ya comenzó a disparar el New York Times), una abrumadora mayoría que enfrente realmente a Trump y que eso se refleje en las instituciones. Aunque la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, está en exactamente la misma situación que la de Venezuela. Es un títere, que en Caracas se puede dar vuelta rápidamente al servicio de un nuevo amo.
¿Donald Trump y su banda respetará las instituciones constitucionales de Estados Unidos? Nadie puede asegurarlo.
De Europa, no hablemos, no tiene ninguna de las condiciones, ni las políticas, ni las económicas y menos las militares y los cojones/ovarios para plantarse. Es un decorado, triste papel final de Europa unida.
¿Hay antecedentes en el mundo de algo así? ¿Estamos delirando?
Basta reconstruir con un poco de prolijidad, el avance del nazismo, primero en Austria, luego en Checoslovaquia a partir de los sudetes, exigir el corredor de Danzing para ocupar Polonia y luego de muchas entregas de los aliados en el tratado de Munich, considerar los discursos de Adolf Hitler, proclamando la supremacía absoluta de la raza aria, del Tercer Reich y hay antecedentes que aterran.
Lo que más aterra es recordar el pacto Soviético-Alemán, Molotov-Ribbentrop firmado en Moscú el 23 de agosto de 1939, nueve días antes de la invasión de Polonia y el inicio de la segunda guerra mundial. Duró hasta el 22 de junio de 1941 cuando los nazis invadieron la Unión Soviética a lo largo de toda su frontera.
La lógica es la misma, los acuerdos Putin-Trump tienen la misma raíz, supuestamente son para terminar la guerra en Ucrania, pero tienen exactamente los mismos peligros globales. Aunque Putin emita cuidadas declaraciones sobre el ataque a Venezuela. De allí no pasa.
El pacto Sovietico-Alemán hay que estudiarlo es su parte pública y en su parte secreta y las consecuencias inmediatas que tuvo para Europa y luego para el mundo.
No hay forma de comparar la recuperación de la URSS, su heroica lucha contra el nazismo y su enorme precio de destrucción, muertos y mutilados. Ahora hay una diferencia abrumadora, las armas nucleares.
A principios de 2026, el panorama del arsenal nuclear mundial se encuentra en una fase de modernización acelerada y expansión, marcando el fin de décadas de reducciones graduales.
Aunque el número total de ojivas ha disminuido ligeramente debido al desmantelamiento de armas obsoletas, la cantidad de armas operativas y listas para su uso está en aumento.
El estado actual del arsenal mundial basado en los últimos reportes del SIPRI (Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo) y la FAS (Federación de Científicos Estadounidenses):
El "Club Nuclear": Los 9 países con armamento se estima que poseen aproximadamente 12,241 ojivas nucleares en el mundo. De estas, unas 9,614 están en almacenes militares para uso potencial y unas 3,912 están desplegadas en misiles o bases aéreas.
El "Club Nuclear": Los 9 países con armamento nuclear
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País |
Ojivas Totales (Est.) |
Estado del Arsenal |
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Rusia |
~5,580 |
El arsenal más grande; modernizando tríada nuclear. |
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Estados Unidos |
~5,225 |
Gran enfoque en modernización tecnológica. |
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China |
~600 |
El crecimiento más rápido (ha sumado ~100 al año desde 2023). |
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Francia |
290 |
Estable y altamente operativo. |
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Reino Unido |
225 |
En proceso de aumentar su límite de ojivas. |
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India |
180 |
Superó recientemente a Pakistán en cantidad. |
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Pakistán |
170 |
Centrado en disuasión regional. |
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Israel |
90 |
Política de "ambigüedad" (no confirma ni niega). |
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Corea del Norte |
~50 |
Acelerando producción de material fisionable. |
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Dominio Ruso-Estadounidense: Entre ambos países poseen casi el 90% de todas las armas nucleares del planeta. El tratado Nuevo START (el último gran acuerdo entre EE. UU. y Rusia) expira en febrero de 2026, lo que genera una gran incertidumbre sobre el límite de ojivas desplegadas en el futuro cercano.
Alerta Máxima: Unas 2,100 ojivas (principalmente de EE. UU. y Rusia) se mantienen en estado de alerta operativa máxima, lo que significa que pueden ser lanzadas en cuestión de minutos.
Hace falta utilizar adjetivos, alarmas, gritos para mostrar el tamaño del peligro nuclear no solo para la humanidad, sino para la existencia de la Tierra.
Si sumamos la potencia de todas las ojivas nucleares operativas y almacenadas en el mundo hoy (estimadas en unas 12,121 unidades), la capacidad destructiva total es aproximadamente de 135,000 veces la bomba de Hiroshima.
Mientras que Hiroshima y Nagasaki destruyeron ciudades específicas, una fracción del arsenal actual (menos del 1%) sería suficiente para causar un invierno nuclear global debido a la cantidad de hollín y cenizas que subirían a la estratosfera, bloqueando la luz solar y colapsando la agricultura mundial por años. Y cualquiera entiende que una guerra mundial nuclear no utilizará el 1% de las armas acumuladas.
Lo que deseo desde el fondo de mi alma es que me equivoqué totalmente y que este peligro nunca se transforme en realidad. Sería la última realidad.
La resignación es el mejor aliado del rumbo hacia la guerra nuclear, luchar por la paz, nunca fue más importante y con límites políticos, ideológicos y religiosos más amplios. Esto no es una tarea de la izquierda, sino de la humanidad, lo están demostrando las gigantescas manifestaciones en todo el mundo, inclusive en los Estados Unidos.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es) y de Other News (www.other-news.info/noticias).