Saltan las liebres. Danilo Arbilla
06.11.2026
Estaba cantado que iban a pasar cosas y que "por donde menos se piensa" comenzarían a saltar las liebres. Quién se iba a imaginar lo de Paraguay y el traspiés del presidente Santiago Peña.
Con imagen tan pulcra y prolija: era el hombre que potenciaba al Paraguay y de la noche a la mañana es un nuevo reo; y sin "jueces amigos" que lo protejan como su vecino Lula. Eso sí: un fenómeno los asesores de imagen de Peña. Era el ejemplo a seguir.
Y así como por cualquier lado salta una libre, están también las que se quedan quietitas dándole tiempo a sus militantes "relatores" para improvisar variadas interpretaciones . Es el caso del censurado o "insatisfactorio" Ministro de Trabajo Juan Castillo: ¿renunció?, ¿qué se sabe? Democrática y republicanamente hablando debería estar ido ya. Castillo, sin embargo, siente que salió fortalecido. Tomá.
¿No le pidieron la renuncia? Otra oportunidad perdida para el presidente Yamandú Orsi y su imagen personal y como jefe del actual gobierno.
Por otro lado está todo lo que pueda "saltar" o pasar en el pueblo global. Con qué nos va a sorprender Trump, cuyos correligionarios ya comenzaron a "correr" con vista a las próximas presidenciales. ¿Cuál será la próxima locura de Milei? O cómo hará Lula para domeñar la economía. Ademas el Medio Oriente: ¿finalmente Trump se declarará perdedor y le quitará su apoyo a Israel? Si fuera así -y cualquier cosa se puede esperar- que no se alegren demasiado los persas: el apoyo de EEUU también era freno. Puestos a pelear y a defender su pedacito de tierra los israelitas son contrincantes de temer.
Europa, por su lado, paga sus culpas.
Por si faltara algo para embarullarnos, una nueva encuesta de Equipos Consultores nos dice que aquí la imagen del gobierno cayó en octubre y que la evaluación que hacen los uruguayos del desempeño de Orsi en la presidencia está por debajo de la que hacían de todos los presidentes anteriores, para igual periodo, desde 1985 hasta hoy con la excepción de la del Presidente Luis. A Lacalle Herrera, que era muy mala.
Y sabido es que estos numeritos los pone locos. La vez pasada fueron explotados a su favor por "las bases" y el PCU, lo que ambientó un fuerte giro "a la izquierda". Apareció el apoyo a Cuba y a Hamas con menos rubor y en cualquier lado, resucitó el impuesto a los ricos y se potenció la jubilación a los 60, recrudecieron ataques a la Fiscal de Corte, se fortaleció la JUTEP, no se puso freno a Salud Publica y a su titular y su educación cubana, ni se tomó en cuenta el rechazo que su soberbia genera, tanto que compite, cabeza a cabeza, con la que acumula la vicepresidenta. Cuántas oportunidades ha tenido el presidente para afianzar su imagen como tal. ¡Toda desaprovechadas!
La encuesta dice que la desaprobación, -muy grande( 52 %) con saldo negativo de 28%- ha crecido pero no solo entre los votantes de la coalición republicana sino que también "entre aquellos que no declaran su voto anterior". Esto es: aquellos que, en el balotaje, le dieron la victoria a Orsi. No se equivoquen otra vez en la lectura, vean como les ha ido ocho semanas después del viro radical. Es esa gran cantidad de gente la que se ha desilusionado con la gestión de Orsi, no obstante lo cual, justo es destacarlo, es gente que manifiesta simpatía personal por el mandatario, en un porcentaje que incluso creció en este periodo que investigó Equipos Consultores.
Danilo Arbilla
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias