Los brownies de Maruja
Stella Maris Zaffaroni
16.05.2022
Me despierto y digo en voz alta: -¿Qué temperatura tendremos hoy? -Para hoy se espera una mínima de 12 y una máxima de 13 grados -me contesta una mujer española y yo me incorporo de golpe y miro para todos lados y ahí la veo, brillando, a la pantalla del celular. Estremecida por las carcajadas dejo salir un ¡Gracias! y la escucho decir: -Siempre estoy aquí para ayudarte -a la asistente de Motorola.
¿No te parece mágico que una caja de plástico interactúe conmigo?
El viento ulula en las ventanas, el cielo se ve de un gris parejo y yo leo: -Dijo, el presidente Lacalle, estar "absolutamente interesado" en puerto de aguas...
-Puerto, está de paro el puerto de Montevideo, ¿de qué habla? -me pregunto en voz alta- Paraguay presentó un proyecto para el uso de las aguas uruguayas y- salto hacia otro encabezado- ... al puerto de Nueva Palmira (Colonia) para una empresa de celulosa de -miro el siguiente- ... "tiene intenciones de utilizar aguas" profundas próximas a Nueva Palmira para trasladar su producción a mercados extranjeros.
Macarena entra a los gritos.
-Hace un frío bárbaro y el viento se te mete hasta los calzones.
-Dear -la beso- parece que vamos a alquilarle el puerto de Nueva Palmira a los paraguayos.
-Hacemos barrios para argentinos, alquilamos el puerto a los paraguayos, estamos convirtiéndonos en un supermercado -se frota las manos, saca el mate, lo ceba, se lo toma, todo con una sonrisa en la cara.
-No sé, demasiado extranjero haciendo cosas con nuestro suelo.
-Tal vez terminamos siendo el proyecto de Artigas.
-¡Las provincias Unidas del Sur!, y no nos para nadie.
-A Trump le viene un equinoccio occipital.
-¿Qué dijiste?
-La primera pavada que me cruzó la mente -se ríe encantado- no es neologismo pero podría ser neousismo -más risas la zarandean.
-¿Vos te fumaste, te tragaste, inhalaste...algo alucinógeno?
Las carcajadas suyas bailan por el patio y en eso llegan los Teté.
-Le compré una casa a mi hermana -el Arthur nos mira con la tal sonrisa en la cara.
-¡Qué generoso! -comenta macarena con cara de "Y yo no tengo hermano".
-Para mí, nosotros... -Teté es un gallito sacando pecho.
-¿Vas a vivir con ella? -lo miro y frunzo el ceño.
-En ella, que es mía -puntualiza y se arregla el pañuelito del cuello.
-¿Tu hermana es de él? -la risa aflora a los labios de Macarena que señala a uno y a otro.
-No, la casa -Arturito abre las manos y sacude la cabeza.
-¿La de tu hermana? -le pregunto con duda.
-Claro, la que le compré a mi hermana.
-¿Ustedes que tomaron hoy? - explota Macarena.
-El desayuno, con María Juana.
-¡Con razón! -ella se da una palmada en la frente y otra en el muslo.
-¿Con María Juana, a esta hora? -titubeo yo- pavada de desayuno -me asombro.
-Sí, estuvo buenísimo, dejá que te cuente...
-Nada de detalles -me tapo las orejas, orgias de drogados ahora no, pienso.
-Les trajimos de los brownies -alarga una caja.
-¿De María Juana? -yo me espanto y reculo.
-Obvio, prueben, están fantásticos -agita la caja y un olor delicioso comienza a esparcirse.
-Y si tengo alguna reacción -Macarena ríe y se le sacude el pecho- ¿quién me contiene?
-Che, pará, mi hermana hace las cosas bien.
-Frená, aclaremos, ¿qué hizo tu hermana? -pregunta ella con el brownie en la mano.
-Eso -él la señala- los brownies, y el desayuna, para festejar la venta.
-¿Qué venta?- yo estaba perdida como turco en la neblina.
-Te dije que le compré una casa a mi hermana, a María Juana, porque la puso en venta y a Teté siempre le gustó... -fue bajando el tomo y nos mira desconcertado porque más habla más reímos nosotras.
-Así que tenés una hermana María Juana -digo cuando recupero el aliento.
-Tres -levanta los dedos en el aire.
-¿Todas María Juana?, un pedo cuando ... -Macarena se dobla de risa.
-Las tres se llaman María; Juana, Paula y Gracia -nos aclara Teté.
-MaJuna, MaPa y MaGra, así les decía yo para hacerlas rabiar -el Arthur se ríe bajito y queda allá, flotando en sus recuerdos.
-Entró a llover -dice Teté que está al lado del ventanal.
-¡Perdido! Como un duende que en las sombras Más la busca y más la nombra ¡Garúa! ¡Tristeza! Hasta el cielo se ha puesto a llorar -entona las estrofas del tango Arturito, al salir de su ensueño.
-¡Cómo se te ocurre!, no cantes ese bajón -me pongo en pie, me arremango, le tapo la boca y miro a Macarena- inventemos algo, llenemos de alegría el patio.
-¿Y si jugamos a la mancha? -le brillan los ojos.
-Me encantó- grita Arturito y la toca con la mano- ¡Mancha a Macarena!
Ella se me viene como vampiro que vio una yugular. Salgo disparando para donde está Teté y me le coloco detrás, entonces lo mancha a él, que se da vuelta, extiende la mano para tocarme; pero yo, veloz como soy, me le escabullo. Rauda paso entre el Arthur y Macarena que entran a correr, a seguirme a mí. Teté jadea a la zaga. Macarena grita: -¡El último es cola de perro! Arturito se le escapa a Teté y le saca la lengua, todos reímos, corremos, vamos de un cuarto a otro y bendecimos mi hogar al llenarlo de tibia algarabía de niñes jugando.
Chichí
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