Su Majestad el Fútbol. Rúben H. Díaz

17.07.2026

Llegó la hora de reconocer todo lo que significa el fútbol en la sociedad global de hoy. El deporte inventado por los ingleses, que tiene como potencia Europea, pero en el que tres países fuera de ese continente, le han dado la sal y la gloria, Uruguay, Brasil y Argentina. Por su orden. 

Al fútbol lo inventaron los ingleses. Pero como dijo una vez Pele, "si los inglese fueron los que inventaron el fútbol, los uruguayos son los padres del fútbol". Cuando uno piensa que en seis años, del 24 al 30, ganamos los dos primeros campeonatos olímpicos y el primer mundial, no puede negarse que este concepto es cierto.

Fuimos capaces de construir un estadio en seis meses. Un siglo después, con toda la tecnología, demoran dos años. Los propios europeos se rindieron y nos hicieron el inmenso honor de organizar el primer mundial. Invitamos a los europeos pero no vinieron todos. A pesar que no solo los invitamos, sino que les pagamos los pasajes a los que aceptaron el desafío.

Otros tiempos, representábamos lo que hoy son algunos países nórdicos. Teníamos uno de los mejores niveles de vida del planeta. En el debe esta que nuestra sociedad no supo seguir en esa vanguardia, ni la región. 

Cuando el fútbol se puso ´pantalones largos, después de la segunda guerra, fue el Uruguay el que produjo la hazaña más recordada en Maracaná. Pero no por eso puede negarse que en el resto del siglo XX Brasil fue el gran líder del fútbol mundial, con el mejor jugador de la historia, Pelé y cuatro mundiales. El quinquenio, no alcanzado por nadie más, se completó en el 2002. 

Yo quiero que Argentina gane el domingo, y se convierta en el líder futbolístico mundial del siglo XXI, el primer país en lograr dos mundiales. Y entonces, tendrán que aceptar que estos tres países con costas sobre el Atlántico sur somos los líderes del fútbol mundial a lo largo de su historia. 

En estos días, como tantas veces, los argentinos por hablar de más quedan mal. Es cierto, ellos y nosotros, los uruguayos, somos más europeos que los europeos. Tenemos más sangre europea que ellos, que han recibido africanos, asiáticos y musulmanes en los últimos decenios. Por eso no somos mejores ni peores. Es una realidad. Ahora, si esa realidad se presenta con espíritu de diferenciar a nuestra especie, es mala cosa. 

Argentina tiene que ganar la final. Hay varios mundiales que los favoritos a la final perdieron. Porque la creyeron ganada antes de tiempo, entre otras cosas. Brasil en el 50, Hungría en el 54, Holanda en el 74.  Si gana España será el país que primero gane dos mundiales en este siglo. Si eso ocurre, y tenemos en cuenta que Europa tiene la mayor cantidad de copas del mundo, el liderazgo pertenecerá al viejo continente.

De Uruguay, en materia futbolística, los que tienen envidia de nosotros, vuelven a viejos slogans contra la celeste. Que fuimos campeones hace tiempo pero ahora no ganamos nada. No es cierto. Estuvimos en los últimos cinco mundiales. No es poca cosa. En uno salimos cuartos. En dos pasamos la primera vuelta, y en otros dos nos quedamos en el primer mojón. Pero es que además fuimos campeones mundiales sub 20, y ganamos la copa América en el 2011. En los mundiales de Sudáfrica y Rusia, llegamos más lejos que todas las otras selecciones de sudAmérica. 

Uruguay, si regala los dos mundiales, igual tuvo más gloria que tres continentes. Tres veces estuvimos cuartos en mundiales. Asia, todo el continente, solo una vez estuvo entre los cuatro primeros, cuando se jugó en Japón y Corea. Africa, cuartos solo con Marruecos en el 2012. Toda América, sin tener en cuenta a los tres grandes del fútbol, tuvo un lugar entre los cuatro primeros en un mundial. Cuando Chile lo realizó en ese país. Es decir que nosotros, los uruguayos, tenemos las mismas glorias que tres continentes aún regalando dos mundiales.

Con Argentina tenemos un récord que nunca podrá igualarse. Somos los dos países que disputamos más finales por campeonatos oficiales de selecciones. Es decir, copas mundiales, olímpicas y continentales. Ninguna otras dos selecciones disputaron tantas finales a ese nivel. Jugamos quince finales. En una empatamos. Uno a uno. En las olimpiadas del 28. Por entonces no habían alargues ni finales. Se jugó otro partido, que ganamos dos a uno. En mundiales solo nos encontramos una vez, en el 30 y ganamos cuatro a dos. Entre sudamericanos y copas Américas, disputamos doce finales. Ganamos diez. Ellos dos. Solo nos ganaron las finales del 27 y 41. El resultado final es doce a dos y un empate. 

Hermanos Argentinos, por favor, merecen y deben ganar esta final. Festejen como se debe, y por favor no mezclen el fútbol con otras cosas que no vienen a cuento de nada. 

Se van a cumplir cien años de campeonatos mundiales. Los uruguayos, con tres millones y algo más, tuvimos un promedio de estar entre los cuatro primeros cada veinte años en esas competencias. Espero que se mantenga ese nivel. Y que los que nos envidian, algún día puedan ganar algo importante. De cualquier forma, ni siquiera podrán acercarse a nosotros en el próximo siglo. 

 

Rúben H. Díaz

Columnistas
2026-07-17T12:44:00

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