Todo lo sólido se desvanece en el aire. Liliana Pertuy

24.05.2026

Los politólogos suelen hablar únicamente en términos electorales. Pero aquí hay cuestiones más profundas y de larga duración. El Frente Amplio ya no es el que era. Fue aceptando la idea de convertirse en un frente meramente electoral y abandonó su pretensión de ser una alternativa histórica y política. Se fue desdibujando y contó con la complacencia de todos los sectores y grupos.

 

Los partidos de ideas fundadores del FA pierden a sus principales dirigentes y se fracturan a la salida de la dictadura.  Hay que recordar que fueron precisamente esos partidos los que sostuvieron gran parte de la resistencia. En particular, el Partido Comunista del Uruguay fue el que sufrió la mayor represión: miles de presos, miles de perseguidos y cientos de exiliados. No pudo recuperarse plenamente de esos golpes devastadores.

Los dirigentes fundacionales del MPP no tenían en su ADN la idea original del FA; promovían la idea de un "frente grande", que es otra cosa. Se parece más al peronismo, para tener una referencia clara y conocida. Es, en sí mismo, un movimiento que contiene en su interior desde sectores de izquierda  hasta expresiones de una derecha liberal-popular más progresista.

El propio José Mujica, si uno analiza sus posturas y sus prácticas -es decir, su praxis política-, tiene en esencia una matriz ideológica herrerista. Entonces, mediante una estrategia muy inteligente, ingresan al FA y van, por múltiples razones, cooptando grupos menos definidos y sectores menos politizados.

La debilidad de los partidos de ideas y los sectores más avanzados de la izquierda constitutiva del FA,  sumada a la tarea de vaciamiento y destrucción llevada adelante por la dictadura -porque a eso vino- sobre el campo popular, el miedo, la despolitización, la falta de formación y concientización por parte de la izquierda durante toda la dictadura. Su ausencia visible, su crisis,  abonó el camino para que un movimiento que no exigía un posicionamiento político claro, y que se parecía más a una bohemia popular de parroquia y boliche, resultara más cercano para amplios sectores.

El FA fue abandonando y licuando muchos de sus principios rectores, aquellos clivajes que le dieron sentido a su nacimiento. 

Sin sus dirigentes fundacionales, con el surgimiento de nuevos líderes con escasa formación política, sin un análisis profundo y adecuado de lo que significó la dictadura, y con el alejamiento de miles de quienes habían sostenido la resistencia, quedó un terreno fértil para una política más ligera y poco politizada.

Faltó también un análisis sociológico profundo acerca de qué sociedad había entrado en la dictadura y qué sociedad emergía de ella. 

Las necesidades de la gente y las crisis tremendas hicieron urgente que el FA ampliara sus fronteras para poder llegar al gobierno e intentar paliar la pobreza y la miseria en que estaba sumido el país. Aun así, le llevó veinte años alcanzar el gobierno después de la derrota de la dictadura.

Alejado de sus bases fundacionales y urgido por las necesidades populares, los nuevos dirigentes fueron adaptándose y dribleando para poder cumplir. Pero, en medio de todo ese maremágnum, se aflojó la cincha en la formación y en "la política". La gestión pasó a ocuparlo todo. Y esa lógica terminó formando capas de dirigentes expertos en gestión, pero con menor formación ideológica, menor capacidad crítica y menor densidad política de izquierda.

La gestión los devoró. Devoró a muchos bien intencionados y también acercó a muchos otros que simplemente vinieron a hacer su agosto.

Sectores como el astorismo fueron desapareciendo, -hablo específicamente -porque Astori fue un dirigente muy importante en la dictadura, aquí, dentro del país. Los que sustituyen son menos comprometidos con el viejo FA. Así terminaron entrando en una lógica puramente electoralista: aliarse con el más poderoso y disolver la propia esencia. Incluso los partidos de ideas fueron fragmentándose y perdiendo, en cada escisión, parte de su orientación original, acercándose cada vez más a la posibilidad de obtener una "cuota de poder".

El propio Partido Comunista, golpeado duramente en la década cruel de la dictadura, terminó acercándose a ese centro atractor que representaba el movimiento capaz de captar la mentalidad del Uruguay posterior a la dictadura. Todo fue devorado por la necesidad funcional de dar respuestas a los problemas acuciantes que nos dejaron años de neoliberalismo.

Dentro de ese enorme movimiento que es el MPP, -suele suceder cuando la formación es alrededor de un líder carismático-  que faltando su creador, surgiera un gran desconcierto: gente nueva, con poca formación y con responsabilidades enormes, nada menos que conducir un país.

El FA, con la alianza impulsada por los seregnistas, terminó de completar el cuadro, desaparecieron los contrapesos y la compensación interna en una fuerza política cuya fortaleza había sido, justamente, la diversidad y el equilibrio permanente que obligaba a construir consensos y esa era la unidad, en movimiento permanente que logró que el FA llegara hasta acá.

Pero tampoco hay que pensar que este es solamente un problema interno del FA. Aunque este nuevo FA suele buscar culpables externos, quise comenzar por la llaga propia. Porque no juega solo. La dictadura fue un arma de destrucción masiva y vino, precisamente, a destruir al espectro de izquierda. Eso fue así.

La derecha, en cambio, siempre opera en función de sus intereses y nunca tiene problemas de identidad. Mientras el FA se ampliaba sin profundizar, la derecha resistía, construía estrategia y, mediante su enorme poder, cooptaba incluso almas dentro de la propia izquierda. En el afán de resolver y gestionar, muchos terminaron creyendo que bastaba con administrar, olvidando la pregunta central de todo proyecto político:

¿Para qué?

Para construir un nuevo espíritu de época, habrá que internalizar que todo lo "sólido se desvanece en el aire".

Liliana Pertuy es socióloga, feminista. Militante por la memoria, la verdad y la justicia. Denunciante de terrorismo de Estado, caso menores detenidos en Treinta y Tres. Ciudadana y artista plástica.

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2026-05-24T18:49:00

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