Trump y el nuevo orden mundial. Esteban Valenti
26.01.2026
Es un grave error analizar por separado cada episodio de la política de Donald Trump, o refugiarse en su agresividad, su histrionismo y los adjetivos, estamos ante el proyecto más importante de un cambio en el orden mundial desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
La izquierda, pero también las fuerzas democráticas, los amplios sectores de la cultura y de la lucha por la paz, deberíamos analizar a fondo este proceso para poder actuar y no mirar sus eslabones y solo protestar.
Aunque algunas frases y declaraciones de Donald Trump, como la nota enviada al gobierno de Noruega, además de demostrar una ignorancia supina, merecería un análisis siquiátrico.
Para construir un nuevo orden mundial, hay obligatoriamente que desorganizar el orden actual, a todos los niveles, los ejes del poder militar, político y económico, incluso de la cultura dominante en el planeta, las alianzas ya envejecidas, destruir la Carta de las Naciones Unidas y si cuadra también la ONU y todas las principales leyes de la convivencia internacional. No son discursos es una política integral.
El "proyecto global" de Donald Trump, especialmente consolidado en su actual mandato (2025-2029), se articula bajo la premisa de "America First" (Estados Unidos primero), pero con un alcance mucho más institucional y estructural que en su primer periodo. Este plan se apoya en dos pilares ideológicos y operativos: la Agenda 47 (su plataforma oficial) y las propuestas del Proyecto 2025 de la Heritage Foundation (1), que buscan una transformación profunda del Estado y su rol en el mundo.
Los ejes principales de su visión global son la reconfiguración del Comercio Mundial (Guerra de Aranceles) Trump ha pasado de ver los aranceles como una herramienta de negociación a verlos como un sistema económico permanente y parte de su estrategia de amenazas e inestabilidad global.
Ha propuesto e implementado aranceles de entre el 10% y el 20% a casi todas las importaciones extranjeras, y de hasta un 60% o más para productos de China. Busca forzar a las empresas a devolver la producción a suelo estadounidense, lo que está generando tensiones con aliados históricos como la Unión Europea, México y Canadá.
El objetivo del "Dominio Global" por el "Equilibrio de Poder", La Estrategia de Seguridad Nacional de su administración (publicada a finales de 2025) marca un giro histórico: Transaccionalismo, Las alianzas ya no son ideológicas, sino de costo-beneficio
Ha presionado a los miembros de la OTAN para que asuman el costo de la totalidad de su defensa, sugiriendo que EE. UU. reducirá su presencia militar en Europa.
Acercamiento a Rusia Existe una intención declarada de normalizar relaciones con Moscú para intentar separar la alianza Rusia-China, lo cual ha generado incertidumbre sobre el futuro de Ucrania, en peligro cada día más evidente.
Ha revivido y radicalizado con una versión moderna de la Doctrina Monroe, enfocándose en expulsar la influencia china de América Latina e incluso con amenazas de acción militar unilateral contra México.
Su proyecto busca desmantelar lo que él llama el "Estado Profundo" para evitar que burocracias internacionales influyan en EE. UU.
Ha retomado la política de abandonar tratados y organizaciones internacionales que considera costosos o que limitan la soberanía estadounidense (como la OMS o acuerdos climáticos).
A nivel interno quiere consolidar el control del Ejecutivo. El plan incluye reclasificar a miles de empleados públicos como cargos políticos para asegurar que la política exterior sea ejecutada sin resistencias internas.
Este mes de enero ha sido particularmente tenso por los ataques públicos de Trump a Jerome Powell presidente de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos, nombrado originalmente por el mismo Trump en 2018. Ahora Trump busca un control más directo sobre las tasas de interés para mantener el crecimiento artificialmente alto, lo que ha llevado a algunos inversores a refugiarse en el oro y el Bitcoin (que superó los US$ 75,000 recientemente) ante el temor de una degradación institucional del dólar.
Como elemento clave de Seguridad Nacional Trump ha transformado la frontera como el eje de su política global. Su proyecto incluye deportaciones masivas, 675.000 en el año 2025. El plan de deportación más grande de la historia de EE. UU., utilizando recursos militares y utilizar los aranceles como castigo para países que no frenen el flujo migratorio hacia el norte (como ya se vio con las amenazas a México y Centroamérica a inicios de 2025).
Área de acción principal, en la economía es el proteccionismo extremo y la reindustrialización forzada. A nivel de militar promueve la retirada progresiva de conflictos "interminables" y un enfoque en el Pacífico, en lo climático su prioridad absoluta son los combustibles fósiles ("Drill, baby, drill")
Sustitución de la diplomacia tradicional por acuerdos bilaterales rápidos. Este proyecto global representa el fin definitivo del orden mundial establecido tras la Segunda Guerra Mundial, moviéndose hacia un mundo multipolar y fragmentado donde EE. UU. actúa como la principal y dominante "fortaleza" económica y militar. Y no quiere perder tiempo, por la duración de su presidencia y de sus mayorías parlamentarias e incluso por su edad, tiene 79 años y cumplirá 80 en junio del 2026.
El impacto del proyecto de Donald Trump en América Latina durante este 2026 se ha vuelto tangible y profundo, moviéndose desde las amenazas de campaña hacia una reconfiguración real de la región. El enfoque de "Estados Unidos Primero" ha forzado a los países latinoamericanos a elegir entre alinearse con Washington o buscar refugio en otros bloques comerciales.
Los ejes de esta política actual es el "Garrote" Económico: Aranceles y Remesas. La política comercial ha dejado de ser diplomática para volverse coercitiva. Impuesto a las Remesas, Se ha implementado un impuesto de aproximadamente el 3,5% a los envíos de dinero desde EE. UU. Este es un golpe crítico para economías como las de México, Colombia y Guatemala, Honduras y El Salvador, donde las remesas son un pilar fundamental para el consumo interno.
Guerra de Aranceles, Trump mantiene un arancel base (entre el 10% y 20%) para productos extranjeros. Esto ha encarecido las exportaciones no tradicionales de la región. En el caso de Uruguay, productos como la carne y el software enfrentan mayores barreras, lo que ha acelerado la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea (concretado este 17 de enero de 2026 en Asunción) como una balsa de salvataje frente al proteccionismo estadounidense.
La Doctrina Monroe versión Trump es la base del "Proyecto Global" que busca expulsar la influencia de China y Rusia del hemisferio occidental. El evento más disruptivo de este inicio de 2026 ha sido la Operación Absolute Resolve. Tras años de sanciones, Trump escaló a una intervención directa que resultó en un ataque militar a Venezuela y en la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026.
Esto ha generado una fractura diplomática en la región: mientras países como Argentina (bajo Milei) y El Salvador apoyan la acción, otros como Brasil, México y Uruguay la condenan como una violación grave de la soberanía.
El 2025 cerró con un récord de casi 675.000 deportaciones, para el 2026, el plan de Trump incluye el fin de todo tipo de protecciones, se han cancelado programas como el TPS (Estatus de Protección Temporal) para venezolanos y haitianos.
Autodeportaciones" o salidas voluntarias, Trump afirma que aproximadamente 2.2 millones de personas abandonaron el país de manera voluntaria debido a la presión de las nuevas políticas, redadas en ciudades santuario y la eliminación de programas como el parole humanitario.
El gobierno promociona una cifra récord de casi 3 millones de personas fuera del país en su primer año de regreso, que no ha podido cumplir, pero que sigue siendo su meta.
EE. UU. utiliza los aranceles como amenaza para que países como México, Panamá y Guatemala actúen como "muros humanos" antes de que los migrantes lleguen a su frontera.
Washington promueve una extrema polarización entre gobiernos "pro-Trump" y bloques soberanistas y defensores de la integridad y soberanía nacional.
Ha retirado completamente la ayuda al desarrollo (USAID) en favor de créditos condicionados, este proyecto busca que América Latina sea una zona de influencia exclusiva de EE. UU., pero la agresividad de las medidas está empujando a muchos países a buscar alianzas más profundas con la Unión Europea y el Sudeste Asiático.
En este inicio de 2026, el impacto del proyecto de Trump en la economía uruguaya ha pasado de ser una teoría a una realidad con números concretos. La combinación de aranceles estadounidenses y la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea está redibujando el mapa comercial del país.
El análisis detallado de cómo afecta esta política de Trump o a los motores de la economía nacional. Golpe a la Carne Uruguaya, Estados Unidos se había consolidado como un mercado premium para Uruguay, pero el nuevo esquema arancelario de Trump ha cambiado las reglas, Uruguay contaba con una cuota de 20.000 toneladas con arancel 0%. Con la nueva política, incluso esa cuota ha pasado a tributar un 10%, mientras que todo lo que exceda ese volumen ahora paga un 36,4% (frente al 26,4% anterior).
Mientras Uruguay enfrenta estas trabas, Trump ha negociado acuerdos bilaterales específicos con Argentina (aliado ideológico), lo que pone a la carne uruguaya en una situación de desventaja competitiva en las góndolas de los supermercados estadounidenses.
Ante esto, la ratificación del acuerdo Mercosur-UE es vital, ya que permitirá colocar esos excedentes de carne en Europa con aranceles reducidos.
El Sector Software y Servicios, es sector que más preocupa por su volumen de exportación hacia EE. UU. (casi el 20% de las ventas de servicios de Uruguay). Se ha comenzado a discutir un impuesto del 10% a los servicios importados por empresas estadounidenses. Esto afectaría directamente a las empresas de la CUTI (Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información).
La reciente suspensión de ciertas categorías de visas de negocios para países con gobiernos que Washington considera "no alineados" (incluyendo a Uruguay en listas de observación) dificulta el flujo de ingenieros uruguayos que viajan para implementar proyectos en Silicon Valley o Miami.
El Dólar en Uruguay (Enero 2026) a diferencia de lo que se esperaba, el dólar en Uruguay ha mostrado una baja acumulada del 1,14% en lo que va de este año, situándose en el entorno de los $38,70 - $39,00. ¿Por qué baja si Trump fortalece el dólar? Debido a la alta tasa de interés que mantiene el Banco Central del Uruguay (BCU) para frenar la inflación importada y la fuerte entrada de divisas por la cosecha récord de granos, carne y celulosa.
Un dólar "barato" en Uruguay, sumado a los aranceles de Trump en el exterior, crea un efecto de "pinza" que quita rentabilidad a los exportadores locales.
En este inicio de 2026, la relación entre Donald Trump y la OTAN ha pasado de la tensión verbal a una reconfiguración estructural sin precedentes. Tras un primer año de su presidencia marcado por la presión extrema, la alianza opera hoy bajo reglas muy distintas a las de décadas anteriores.
Los pilares de esta relación "Trump-OTAN" en 2026 son: la "Doctrina del 5%": El fin del "viaje gratis" Trump ha logrado lo que parecía imposible en su primera presidencia: que los países miembros se comprometan a elevar su gasto en defensa al 5% de su PIB para el año 2035 (un salto enorme desde el objetivo previo del 2%.
En la cumbre de La Haya (junio 2025), la mayoría de los aliados aceptaron esta meta bajo la amenaza directa de Trump de que EE. UU. no defendería a los países "morosos". Países como España e Italia han negociado "cláusulas de flexibilidad", argumentando que sus economías no pueden soportar tal nivel de gasto sin recortar servicios sociales.2 Trump ha respondido amenazando con aranceles comerciales a quienes no cumplan.
El Conflicto por Groenlandia, es el punto más crítico. Trump ha revivido con fuerza su intención de que EE. UU. tome el control de Groenlandia por razones de "seguridad nacional", citando la presencia de barcos rusos y chinos en el Ártico.
El presidente ha calificado de "inaceptable" que Dinamarca (miembro de la OTAN) se niegue a negociar la soberanía de la isla. Trump ha llegado a decir que la OTAN "debería estar liderando el camino" para que EE. UU. obtenga Groenlandia, sugiriendo que la protección estadounidense sobre Europa podría estar condicionada a este apoyo territorial.
La Interpretación del Artículo 5 (Defensa Colectiva) Trump ha introducido una ambigüedad calculada sobre el Artículo 5, que establece que un ataque contra uno es un ataque contra todos.9Defensa selectiva: Ha declarado públicamente que hay "numerosas definiciones" del Artículo 5 y que la asistencia de EE. UU. ya no es automática, sino que depende de si el país atacado ha "pagado sus cuentas". El Artículo 5 es el pilar fundamental del Tratado de Washington (1949), el documento fundacional de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Su esencia es el principio de defensa colectiva.
En enero de 2026, la relación entre Donald Trump y Vladímir Putin ha pasado de la retórica de campaña a una fase de realpolitik transaccional, caracterizada por un intento de rediseñar las "esferas de influencia" globales. Aunque Trump mantiene una comunicación fluida con el Kremlin, el inicio de este año ha traído tensiones inesperadas.
Trump ha centrado su política exterior en forzar el fin de la guerra en Ucrania, bajo la premisa de que "el conflicto ya no beneficia a nadie", declaró públicamente que el presidente ucraniano es el "principal obstáculo" para la paz, argumentando que Putin está listo para un trato y que Ucrania debe aceptar la pérdida de territorios (Donbás y Crimea) a cambio de su supervivencia.
Trump ha dejado claro que la paz no es gratuita: exige que Rusia se distancie de Irán y China en ciertos aspectos estratégicos. La relación Putin-Trump merece un análisis específico y detallado.
La relación entre Donald Trump y China atraviesa una fase de "tregua inestable". Tras un 2025 marcado por una escalada arancelaria sin precedentes, ambos líderes han pasado a una etapa de pragmatismo forzado donde la confrontación económica convive con acuerdos puntuales de conveniencia
A finales de 2025, Trump y Xi Jinping sellaron un pacto comercial clave para evitar el colapso de las cadenas de suministro globales.
China acordó suspender controles a la exportación de minerales críticos (tierras raras, grafito y germanio) esenciales para la industria tecnológica de EE. UU. y Estados Unidos redujo en 10 puntos los aranceles impuestos para frenar el flujo de fentanilo y suspendió los aumentos recíprocos hasta finales de 2026.
Trump ha lanzado una ofensiva para desplazar la influencia china en puntos estratégicos, EE. UU. ha iniciado una operación para recuperar el control o la administración de terminales marítimas clave que hoy están en manos de empresas chinas, citando riesgos de espionaje y seguridad nacional.
La reciente intervención de EE. UU. en Venezuela, ha enviado una señal ambivalente a Beijing. China ha tomado nota de la capacidad de despliegue rápido del gobierno Trump, lo que podría disuadir acciones sobre Taiwán en el corto plazo
El peligro de la guerra nuclear está cada día más presente en el escenario internacional. Trump en sus discursos de este año (como el de la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2025) calificó el "terror nuclear" como la mayor amenaza para la humanidad.
"Son armas tan poderosas que no debemos usarlas jamás.13 Si las usáramos, el mundo podría literalmente acabarse".
Sin embargo, su método para evitar ese final no es el desarme, sino la incertidumbre. Él cree que si sus adversarios (Putin, Xi Jinping, los Ayatolás) lo perciben como alguien impredecible y con un arsenal superior, nunca se arriesgarán a una confrontación nuclear y utiliza el miedo nuclear como un arma fundamental para el rediseño global. Su objetivo es bien claro: Que los EE.UU. por si solo, sin la necesidad incluso de sus aliados de la OTAN, se por lejos el país dominante y más poderoso del planeta, en todos los terrenos.
(1) The Heritage Foundation (Think Tank de EE. UU.) es una de las fundaciones de políticas públicas más influyentes de los Estados Unidos, con sede en Washington D. C. Su orientación es ultra conservadora y ha sido fundamental para los gobiernos de George Busch (J) y ahora de Donald Trump.
Su principal vínculo con el país es a través del Índice de Libertad Económica que publica anualmente. En el reporte de 2025, Uruguay destaca positivamente al país que ocupa el puesto 29 a nivel mundial y el 4° en las Américas.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)