Un día en la vida de Rafa Villanueva. Esteban Valenti
18.02.2026
Hace poco me enteré, como todos ustedes que a Rafael Villanueva, al que todos conocemos por el “Rafa” le amputaron dedos de las manos y de los pies es el Sanatorio Mautone de Maldonado.
Fue internado en debido a una septicemia (infección generalizada) que lo mantuvo en cuidados intensivos durante muchos días, los reportes más recientes de febrero de 2026 indican una mejoría, ha comenzado a respirar por sus propios medios y a reaccionar a estímulos, aunque su estado sigue siendo muy delicado.
Efectivamente, esa información circuló con mucha fuerza durante los momentos más críticos de su internación a principios de febrero de 2026.
En casos de septicemia (una respuesta extrema del cuerpo a una infección), es frecuente que se produzca una falla multiorgánica y problemas severos de circulación. Para priorizar el funcionamiento de los órganos vitales (como el corazón y los pulmones), el cuerpo retira el flujo sanguíneo de las extremidades. Esto puede derivar en necrosis, lo que lamentablemente obliga a realizar amputaciones para salvar la vida del paciente.
Aunque la familia ha mantenido la mayor reserva posible por respeto a su privacidad, fuentes allegadas y periodistas locales confirmaron que debió ser sometido a cirugías en sus extremidades debido a las complicaciones de la infección.
Ahora a mediados de febrero de 2026, la noticia alentadora es que Rafa despertó. Ya no requiere asistencia respiratoria mecánica y, aunque el proceso de rehabilitación física será largo y complejo debido a las secuelas en sus manos y pies, se encuentra lúcido y consciente.
Puede ser otro doloroso episodio de la crónica de los famosos que enfrentan como cualquier persona situaciones muy delicadas de salud. A mi además de conmoverme, porque aunque nunca lo conocí, más que a través de sus programas televisivos, además de resultarme muy simpático, con una gran capacidad de comunicarse con la gente de todo el país, lograba expresar muy bien las sensibilidades, las reacciones de la gente común. Lo suyo era eso, la gente de todo el país y sus opiniones. Logradas con gracia, con sentido del humor.
Para mi dejó de ser un episodio más cuando me puse a pensar como un día de una persona, famosa o ignota puede cambiarte radicalmente tu vida. Es un peligro que afrontamos todos y que nos permite razonar y sobre todo sentir como transcurre nuestra vida y la de otros seres humanos, que en definitiva somos solo eso y nada menos que eso.
En una ironía, de esas que está llena nuestras existencias Villanueva tuvo un siniestro vial con consecuencias fatales que cambió el rumbo de su carrera y de su existencia. El accidente ocurrió en la Ruta 10, a la altura de Oceanía del Polonio (Rocha), mientras viajaba solo desde Montevideo hacia Punta del Diablo. Fue en febrero del 2025, hace más de un año.
Según declaraciones de su defensa, el Rafa manifestó no haber visto luces ni el vehículo antes del impacto. El conductor de la moto, un hombre de 31 años, falleció a causa del choque. Es ampliamente conocido por conducir "Súbete a mi moto" (desde 2013), un programa donde recorre el interior del país.
No nos corresponde definir a nosotros las responsabilidades del siniestro, seríamos unos atrevidos, pero no hay duda que ese impacto le cambió totalmente la vida.
En diciembre de 2025, la justicia lo imputó por homicidio culposo y lesiones graves. A raíz de este proceso, su programa de televisión fue suspendido de forma indefinida, a principios de 2026, su salud se vio seriamente comprometida, no tuvo directa relación con el accidente, pero no hay dudas que la baja de sus defensas, su depresión frente a la pérdida de su empleo y los negro nubarrones sobre su futuro, tuvieron su influencia.
Por lo que se puede leer y ver en las redes, sociales y las manifestaciones de muchos de sus colegas, recibe muchas muestras de cariño y de aprecio. Pero su vida chocó contra un enorme escollo, su salud casi se hunde y le está costando mucho salir a flote.
Lo que los conocemos por las pantallas estoy seguro que le deseamos lo mejor y lo más rápido posible. Este episodio aparentemente banal nos puede hacer pensar a fondo sobre un día en la vida de cada uno de nosotros, porque en definitiva nuestra existencia es una sucesión de días y en uno de ellos todo puede cambiar.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)