Un excelente discurso de Yamandú Orsi y tres malas encuestas de opinión pública. Esteban Valenti
04.03.2026
No tengo porque justificarme, ante nadie, hace muchos años que digo abiertamente lo que pienso, convenga o no a mis convicciones políticas. Y me siento conforme conmigo mismo y con mis lectores, que han crecido mucho.
El pasado lunes, con una respetable expectativa, el presidente Yamandú Orsi dio su discurso de 45 minutos en el Palacio Legislativo y fuera de los perros guardianes de la oposición, algunos atragantándose con sus declaraciones, las opiniones en las redes y en general, incluyendo a muchos de mis amigos que estaban bastante descontentos o desilusionados, afirmaron que fue un excelente discurso. No quiero escudarme en opiniones ajenas, fue un gran discurso, el mejor que le he escuchado en toda su carrera política y como Presidente.
El tono de Orsi fue, como es habitual a su estilo, conciliador y pausado, buscando posicionarse no solo como el líder del Frente Amplio, sino como alguien con capacidad de diálogo nacional. Hizo mucho hincapié en que "nadie sobra".
Reiteró la idea de que el crecimiento económico no sirve de mucho si no se traduce en bienestar social. Es su "caballito de batalla" para marcar distancia con el gobierno anterior. Mencionó estos temas como prioridades críticas, aunque algunos analistas señalan que sus propuestas en estas áreas todavía necesitan más "dobladillo" o detalles técnicos específicos.
Lo que se vio anoche fue a un presidente tratando de proyectar estabilidad. En un clima político que está muy picante con el ataque permanente y duro de blancos, colorados e independientes, el apostó al Presidente de todos, que es su perfil más creíble, a pesar de que tiene sus costos.
Su mayor desafío era rendir cuentas de toda su obra en estos doce meses y responder a interrogantes y exigencias de cambios más claros, a una velocidad diferente y más profundos sin perder su esfuerzo de ser un estadista.
El discurso de anoche de Yamandú Orsi ante la Asamblea General fue, en esencia, una rendición de cuentas de su primer año y la hoja de ruta para este 2026. La economía fue el eje central
Orsi abrió fuego con un dato pesado: afirmó que recibió un déficit fiscal superior al 4% del PBI (el más alto en décadas, según sus palabras). Su narrativa es que este primer año fue de "limpieza y orden" para poder ejecutar su plan ahora que tiene el presupuesto aprobado.
El presidente enfocó su estrategia en tres puntos que buscan equilibrar la caja pero también tiene el impacto con la gente:
Crecimiento con distribución, fue muy enfático en que "el crecimiento que no distribuye, no cohesiona". Para Orsi, no basta con que los números macro den bien si la gente no llega a fin de mes.
Baja de la inflación y salario real con la inflación por debajo de la meta y un aumento del salario real (aprox. 2,26% el año pasado).
Nueva Regla Fiscal, confirmó que su gobierno se aleja de los "topes de gasto" fijos de la gestión anterior, pasando a una meta basada en el nivel de deuda (objetivo del 65% del PBI). El anuncio del Impuesto Mínimo Global (IMG) fue una de las cartas más fuertes que jugó Orsi en su discurso de anoche ante la Asamblea General para defender su solvencia fiscal. Es la herramienta con la que planea financiar gran parte de las promesas que detalló. Proyectó una recaudación inicial de 360 millones de dólares en el año 2027.
Aunque no lo dijo Orsi esta cifra es el piso que maneja el gobierno, aunque algunos análisis técnicos (como los que circularon en la previa del presupuesto) sugieren que, una vez que el sistema esté aceitado, la cifra podría escalar hasta los 500 o 600 millones de dólares anuales.
Inversiones y Obras, anunció que el 2026 será el año de "concretar". Algunos proyectos clave que mencionó: Una inversión de 700 millones de dólares anuales en obras (viales, hospitales como el de la Costa, y la represa de Casupá), construcción de dos nuevos data centers de Antel, uno en Pando enfocado en Inteligencia Artificial.
Y nivel del empleo juvenil anunció un programa para 12.000 jóvenes (18 a 24 años) con incentivos tributarios para las empresas que los contraten.
No quiero dejarme llevar por entusiasmos y por expectativas, quiero atenerme al contenido del discurso y a la precisión de los conceptos.
Toda la campaña de expectativa de los medios "desinteresados" era que se anunciaría la creación del Ministerio de Justicia y se hizo, pero por lejos no fue ni él único ni el más importante anuncio sobre la inseguridad.
Afirmó que en la campaña se habían anunciado llegar a las 20.000 cámaras y que ya se llegó a esa cifra, obviamente contando las que se instalaron en todo el periodo anterior. Pero la oposición es tan miserable que criticó esa parte del discurso, afirmando que Lacalle instaló 13.000 cámaras y por lo tanto solo se habían agregado 7.000. Que caraduras.
En el año 2010, se instalan las primeras 110 cámaras en zonas turísticas de Montevideo, en el 2013 se dio el salto en la Ciudad Vieja y entre 2017 y 2019 el sistema de extendió en Montevideo, Canelones y San José con 6.000 cámaras, en el gobierno de Lacalle se alcanzaron las 13.000 cámaras, es decir 7,000 cámaras en cinco años, Orsi colocó más de 7000 cámaras en solo un año. Y que alguno de esos mentirosos empedernidos me desmienta.
Aquí voy a realizar un comentario incómodo, los legisladores y buena parte del público aplaudieron muchas veces el discurso de Orsi del lunes, si alguien observaba con atención notaba que lo hacían con asombro, con sorpresa, como si se estuvieran enterando en ese momento. ¿Si a ellos le sucede esto, que información tiene la población?
No tengo espacio para resumir todo lo que dijo Orsi: hizo mención que se incorporarán 1.700 nuevos policías y 500 nuevos guardias carcelarios para el año 2026, y que al final del periodo habrá 5.000 nuevos policías. .
Confirmó que se construirán dos unidades de máxima seguridad para separar a los "peces gordos" del narcotráfico del resto de la población carcelaria asumiendo la carencia, que seguramente no surgió en este año de gobierno del FA, es acumulativa.
El presidente marcó una línea clara: "Firmeza con el delito, pero atención a las causas", Orsi hizo una mención especial al control de puertos y fronteras. El objetivo para este 2026 es que "ningún contenedor salga sin ser escaneado", una promesa fuerte considerando las críticas internacionales que ha recibido Uruguay por ser "puerto de salida" de droga.
No hay dudas qué a pesar de todos estos avances, la "sensación térmica" de la mayoría de la población es negativa sobre la inseguridad, y eso no es un dato que se combate con declaraciones, sino con resultados. Incluyendo para el público de izquierda, sobre todo, considerando que la mayoría de los delitos y los reclutamientos de los narcos, se produce en zonas periféricas, de pueblo y, donde vie la gente de izquierda.
Hizo un detallado recuento de todo lo que se ha realizado en Salud Pública, otro frente fundamental no solo para mejorar los servicios, totalmente deficitarios bajo el gobierno Lacalle y el reinado de ASSE, sino como elemento clave de la justicia social.
Yamandú Orsi presentó este 2 de marzo de 2026 una cifra que ya es el titular de todos los portales: el 82,5% de sus compromisos de campaña ya están "en marcha". Y realizó un prolijo detalle de los avances, eligiendo muy bien las prioridades, la niñez, la educación, el campo, la vivienda, las obras públicas, la política industrial, los datos sociales, la creación de empleos, el comercio internacional, la cultura nacional y otras.
En el 2025 se crearon 26.000 nuevos puestos de trabajo, de esos empleos, 19.000 fueron ocupados por mujeres, lo que -según el presidente- llevó la tasa de empleo femenino a un máximo histórico en el país. Uruguay alcanzó las 1.755.000 personas ocupadas.
En cuanto a la apertura de negocios, Orsi destacó que solo en el tercer trimestre de 2025 se abrieron 11.600 empresas, y estas aperturas generaron casi 14.000 empleos directos.
Sobre Cardama, el discurso de Orsi fue breve pero contundente, usándolo como el ejemplo principal de lo que él llama "ordenar la casa" antes de poder transformar, fue una reafirmación de su postura de "tolerancia cero" frente a la inmoralidad
El Presidente incluyó a Cardama dentro de una lista de "compromisos que requerían revisión técnica y jurídica". Afirmó que su gobierno se encontró con "obligaciones sin un respaldo presupuestal claro" y con contratos que no garantizaban el cuidado del dinero público.
Aunque la rescisión oficial se anunció hace unas semanas (el 13 de febrero), ayer la volvió a poner sobre la mesa para marcar un contraste ético con la oposición.
Presentó el caso como una estafa detectada a tiempo. Dijo que seguir adelante con una empresa "sin garantías reales" (en referencia a las firmas falsas que detectó Inteligencia) hubiera sido una irresponsabilidad.
Sobre el Metrobús (o Sistema de Transporte Metropolitano), Orsi hizo anoche uno de los anuncios más ambiciosos de su discurso, tratando de recuperar esa imagen de "gran gestor" que tenía en Canelones. Aunque popularmente le seguimos diciendo metrobús, Orsi utilizó el término técnico BRT (Bus Rapid Transit). El plan consiste en carriles exclusivos y estaciones centrales para ómnibus articulados de alta capacidad.
Anunció la creación de dos líneas de "altísima frecuencia" que conectarán la periferia directamente con el Centro. Las obras empezarían en 2027 y proyecta que el sistema esté operativo en 2029. La clave de este proyecto que cambia no solo la velocidad y comodidad del transporte metropolitano, sino que incluye un cambio radical en toda la avenida del Centro, la avenida 18 de julio, que tiene serias dificultades para competir con la explosión de los Shoping, es si el Uruguay recuperará su espiritú con el que construyó un estadio para el mundial, el Centenario en 9 meses del año 1930, o aceptaremos la decadencia del viaducto del Paso Molino, que llevó 10 años. No hay nada más de izquierda, progresista que jugársela, arriesgar con responsabilidad.
Es una injusticia, pero no puedo detenerme en cada uno de los ministerios y sectores a los que se refirió Orsi, pero necesito emitir algunas opiniones que considero importantes, al menos para mí.
Terminó el discurso de Orsi y en Canal 12 y VTV se emitieron las encuestas de la empresa CIFRA y FACTUM sobre el estado de la opinión pública, con números muy malos para el gobierno y un poco mejores para la imagen del presidente. El viernes 27 la empresa OPCION por Canal 4 también presentó su encuesta, con números todavía peores. No me voy a poner a especular, era el primer año de gobierno y es explicable este "sándwich" y sería un suicidio no hacerse algunas preguntas:
¿Cómo es posible qué ante el panorama presentado por Orsi, tengamos este muy mal estado de la opinión pública con el gobierno?
¿Es solo un tema de comunicación o hay problemas políticos, aun considerando que hoy en día a nivel nacional y hasta de las guerras, la política, las armas y la información son parte de un todo inseparable?
¿Con ese brillante discurso de estadista del presidente Orsi, ya están resueltos los problemas para el actual gobierno y ahora comienza la remontada?
¿La ferocidad de la oposición es el principal problema o en realidad los problemas son nuestros, de la izquierda en su conjunto y del gobierno en particular? No nos lavemos las manos.
¿Todos los cargos principales del actual gobierno están a la altura no solo de lo que se ha hecho hasta ahora, sino del enorme esfuerzo que hay que hacer para revertir la situación negativa en la opinión pública? ¿No habrá que pensar en cambios?
Tengo una ventaja, no propongo, ni propuse un solo cargo para ningún puesto importante. Nunca lo hice, con ningún gobierno, ni intendencia del FA.
Y por último, ¿No habrá que integrar a estas encuestas, a la sensación de la calle y los cumpleaños de quince, como los llamaba el corto Buscaglia, las críticas, a veces duras de las murgas? Nunca nos había pasado.
Esto último tiene mucho que ver con el público de izquierda, y si bien hay que gobernar para todos, si seguimos tan mal considerados por nuestros votantes no hay nadie que nos salve.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)