Unión Europea: ¿una servil y obediente aliada de Trump? Esteban Valenti

30.03.2026

Este no es un tema de crónica, es obligatoriamente una referencia histórica y hasta civilizatoria, el cambio de rol de la Unión Europea, frente a los EE.UU. y ante el mundo no solo diplomáticamente, sino militarmente, comercialmente y hasta culturalmente, en su influencia desarrollada a lo largo de varios siglos, es un de los centros del gran cambio en el mundo actual.

Las recientes palabras de Von der Leyen, la Presidenta de la Comisión Eutopea sobre el fin del viejo orden mundial no son un accidente, un resbalón, forman parte del debate diario de Bruselas. La dependencia de Estados Unidos es insalvable a medio plazo. A lo que hay que agregar la creciente influencia y dependencia de China. Las nuevas relaciones con el Mercosur y con América Latina son una de las pocas oportunidades de la UE.

Europa ha pasado de una dependencia a otra en tiempo récord, de Rusia a EE. UU. Tras el corte del gas ruso, Europa se volvió extremadamente dependiente del Gas Natural Licuado (GNL) estadounidense, que es significativamente más caro, lo que resta competitividad a sus industrias (especialmente a la alemana).

A pesar de los intentos de crear un "Ejército Europeo", la seguridad del continente sigue dependiendo de la voluntad política y el presupuesto de Washington. Sin el apoyo de EE. UU., la arquitectura de defensa europea está totalmente comprometida. Y Trump amenaza a España, Francia y Alemania con retirar sus bases de estos países, aunque hay muchos observadores que declaran que cada día es más difícil considerar a EE.UU. un aliado confiable.

Europa se ha quedado atrás en la carrera de la soberanía tecnológica, mientras EE. UU. domina el software (Microsoft, Google, OpenAI) y China el hardware y la vigilancia.  Europa se ha convertido principalmente en un regulador. Es muy buena poniendo reglas (GDPR, Ley de IA), pero no creando gigantes tecnológicos que compitan a escala global.

No existe un ecosistema de inversión tan agresivo como el de Silicon Valley, lo que provoca una "fuga de cerebros" hacia América. Ni tampoco nada parecido a los grandes centros tecnológicos de China como Shenzhen el Sillicon Valey del Hardware y Pekín Zhongguancun "El Silicon Valley del Software e IA"

La demografía, el Continente Viejo. Este es quizás el factor de decadencia más difícil de revertir, Europa tiene la edad media más alta del mundo. Esto genera una carga enorme para los sistemas de pensiones y salud, y reduce la fuerza laboral innovadora.

Mientras el PIB de EE. UU. se ha casi duplicado en las últimas dos décadas, el de la Eurozona ha crecido de forma mucho más lenta, perdiendo peso en el total de la economía mundial. EL PBI de China entre el 2006 y el 2026 aumentó aproximadamente 660% en términos nominales. Aquí el cambio fue mucho más desproporcionado con la Unión Europea.

Para su transición ecológica, Europa depende casi totalmente de China, que controla el procesamiento de los minerales necesarios para los motores eléctricos y paneles solares. Europa intenta minar en su propio territorio (como en Suecia o España), pero se enfrenta a fuertes oposiciones ambientales internas.

Muchos analistas sostienen que Europa está pasando de ser un actor protagónico a ser un "museo de lujo" o una "potencia reguladora". Tiene la mejor calidad de vida del planeta, pero carece de la fuerza militar, tecnológica y demográfica para imponer sus condiciones en el nuevo orden multipolar. "Europa corre el riesgo de convertirse en un parque temático para turistas chinos y estadounidenses".

El reto de transformar la Unión Europea en un cuerpo político adaptado para sobrevivir en el nuevo entorno geopolítico transita por un camino minado. La socorrida fórmula europea de avanzar a golpe de crisis parece que ya no los salvará en esta ocasión.

Los informes de Draghi y Letta de 2024, los documentos políticos internos de Bruselas y las conclusiones de los grandes centros de pensamiento europeos, hablan de modificar los tratados fundacionales (TUE) y los que regulan su funcionamiento (TFUE). En términos médicos, diríamos que hay que intervenir en el corazón y en el cerebro del paciente.

El tiempo corre en contra. La presión de los acontecimientos mundiales y las equivocaciones internas plantean un entorno hostil para el tránsito a una nueva criatura, a la que se espera antes de que las contradicciones y debilidades acaben con ella.

En la película de Sidney Lumet, Antes que el diablo sepa que has muerto (Before the Devil Knows You're Dead. 2007), los hermanos Andy y Hank Hanson, adictos a las drogas, frustrados y endeudados, atracan a mano armada la joyería de sus padres. Ayudados por un inepto tercer cómplice, acaban con la vida de su madre. Todo un despropósito.

El título de la película se inspira en el refrán "Que estés en el cielo media hora antes de que el diablo sepa que has muerto", cuya autoría se atribuyen irlandeses y alemanes. Una frase que desea suerte a los hermanos Hanson en la sucesión de errores que cometen intentando salvar su pellejo tras el atraco. Una desesperada carrera hacia delante que equivocadamente creen controlar.

Las debilidades europeas (las adicciones, frustraciones y deudas de los Hanson) ya están sobradamente diagnosticadas. Hacia el exterior, las dependencias estratégicas de Washington y Pekín son conocidas. Dependencias financieras, de seguridad y defensa, industriales, tecnológicas, comerciales o de materias primas. También están descritas las interiores para las que se receta acabar con la unanimidad a favor de mayorías cualificadas en la toma de decisiones sobre política exterior, defensa o fiscalidad que desemboque en un organismo supranacional. Cuatro apuntes significativos de la docena de recomendaciones que encarecidamente deberían tener en cuenta los Hanson para tratar de salvarse. Y no son poca cosa.

Los diversos grupos de pensamiento y de elaboración de las perspectivas para la Eurozona tienen mucho peso en torno a las instituciones de Bruselas y son un factor importante en los cambios que deberían operarse rápidamente. La oportunidad de los cambios es fundamental frente a un mundo que cambia al ritmo actual y va dejando a la Unión Europea cada día más atrás en todos los aspectos. Con una importante salvedad, las ideas son muy importantes, pero las acciones, los cambios institucionales y sobre todo la actitud de los líderes europeos son fundamentales. Y es notoria su escasez.

Incluso en el plano de las ideas, los grandes aportes intelectuales y culturales que le dieron sustento a todo el proceso de unidad de los países europeos, se ha debilitado de forma notoria, hay en cierto sentido una resignación, una mirada de corto plazo, comprimida entre los aranceles y las aventuras militares de Trump y la velocidad del crecimiento en todos los sectores de China. Una cultura que recién ahora comienza a comprenderse.

¿Podemos estar seguros que luego de 26 años, el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur se habría concretado, sin esta nueva realidad internacional y las grandes tensiones a que está sometida la Eurozona?

Uruguay y el Mercosur y su tendencia a ampliarse tienen excelentes oportunidades frente a esta nueva situación de la Unión Europea, pero el desafío es dejar de ser simplemente un "proveedor de materias primas" para convertirse en un socio tecnológico y con una visión estratégica.

La relación entre Europa y el Cono Sur ha dado un giro histórico debido a la urgencia energética del Viejo Continente. Las tres vías reales por las que Uruguay y la región están aprovechando esta situación:

El acuerdo Mercosur-UE que ahora la presidente de la Unión Europea anuncia que entrará en vigencia el 11 de mayo luego de la aprobación de los 4 parlamentos de los países del Mercosur, significa que aunque todavía hay disputas judiciales en Europa, los aranceles para muchos productos uruguayos y regionales empezarán a bajar ya mismo.

Uruguay, Brasil, Paraguay y Argentina tienen ahora una ventana para colocar alimentos con "sello ambiental", algo que Europa paga mucho más caro.

Mientras Uruguay apuesta a la energía, nuestros vecinos están en medio de un récord histórico de exportaciones mineras. En febrero de 2026, Argentina alcanzó cifras récord de exportación de litio hacia Alemania y Finlandia. Europa necesita este mineral para sus fábricas de baterías y así no depender 100% de China. Esto le da a la región un poder de negociación que no tenía hace una década.

Uruguay se ha posicionado como un laboratorio regional, Europa no tiene espacio ni viento, sol, ni represas suficientes para generar toda la energía limpia que necesita su industria, por lo que debe importarla.

Proyectos como Kahirós y las plantas en Paysandú están en fases avanzada. La Unión Europea ha inyectado fondos (como los 2 millones de euros para la Hoja de Ruta del Hidrógeno) porque ven a Uruguay como un país institucionalmente serio para invertir a largo plazo. Lo que no podemos darnos el lujo es tener un nuevo conflicto con nuestros vecinos de Entre Ríos, por el desplazamiento de unos pocos kilómetros de la planta de Hidrógeno Verde de su actual ubicación. Estamos hablando de unos pocos millones de dólares de costo, frente a una inversión total estimada de 5.835 millones de dólares, unos 2.000 millones destinados a la construcción de la Planta y aproximadamente 3.385 millones en las infraestructuras de energías renovables para alimentar la planta.

Suena extraño frente a estas cifras de inversión, abrir un nuevo contencioso con la Ciudad de Colón, que quiere llevar el caso frente a la Corte de La Haya.

Se estima que la planta a pleno ritmo producirá unas 876.000 toneladas anuales de e-metanol (combustible sintético) destinado principalmente al mercado europeo.

El acuerdo UE-Mercosur, que ha cobrado un impulso definitivo en este 2026, representa una de las mayores victorias estratégicas para el sector pesquero uruguayo. Históricamente, este sector ha sido "castigado" por aranceles altos que lo hacían poco competitivo frente a otros proveedores, pero el nuevo escenario cambia las reglas del juego.

Eliminación Inmediata de Aranceles (Arancel Cero), esta es la ventaja más directa. Antes del acuerdo, los productos de la pesca uruguayos pagaban aranceles que oscilaban entre el 7% y el 18% para entrar a Europa. Con la entrada en vigor del acuerdo, la pesca forma parte del grupo de productos con desgravación inmediata. Esto significa que Uruguay puede vender pescado en España, Italia o Grecia a un precio mucho más competitivo desde el primer día. Uruguay había perdido beneficios arancelarios en 2014 al ser clasificado como "país de renta alta". Este acuerdo recupera y mejora ese acceso preferencial.

Es además un fuerte impulso al valor agregado, hasta ahora, gran parte de la exportación uruguaya era pescado congelado entero (materia prima bruta). El acuerdo favorece el procesamiento en tierra. Al eliminar el arancel para productos procesados (como filetes, postas o productos listos para cocinar), se incentiva que las plantas en Montevideo o el interior del país realicen el corte y empaque aquí. Esto genera más empleo local y permite que Uruguay exporte "trabajo uruguayo" y no solo el recurso natural.

Atracción de Inversiones Europeas, la certeza jurídica que da un tratado de este tipo atrae a empresas pesqueras europeas (especialmente españolas y noruegas) para, renovar la flota, muchas de las embarcaciones pesqueras uruguayas son antiguas. La asociación con capitales europeos, interesados en capturar pescado con "arancel cero" para su mercado, facilita la llegada de buques más modernos y eficientes.

No todo es automático. Europa ha endurecido las reglas contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). Para aprovechar el acuerdo, Uruguay debe garantizar que sus aguas están protegidas y que la captura es sostenible. De lo contrario, los inspectores europeos podrían bloquear cargamentos basándose en las cláusulas de "salvaguardia ambiental" del tratado.

La falta de un dique de reparaciones navales ha sido, hasta hace muy poco, el "talón de Aquiles" del puerto de Montevideo. Tras el hundimiento del dique flotante Tsakos en 2022, Uruguay perdió la capacidad de atender a su propia flota y a las cientos de embarcaciones extranjeras que operan en el Atlántico Sur.

Sin embargo, en este marzo de 2026, la situación está cambiando radicalmente con la adjudicación y puesta en marcha del proyecto para un nuevo polo de reparaciones navales. Estas son las ventajas críticas que esto trae para la pesca y la economía nacional,

Desde 2022, los barcos pesqueros uruguayos se veían obligados a navegar hasta Argentina, Brasil e incluso Sudáfrica o China para realizar sus mantenimientos obligatorios.

Un barco parado en otro país implica pagar viáticos, combustibles de traslado y servicios en moneda extranjera. Tener el dique en Montevideo (específicamente en la zona de Capurro/La Teja) permite que ese dinero (millones de dólares anuales) se quede en el circuito económico uruguayo.

Si un barco viene a Montevideo a descargar su captura y cargar víveres, pero no puede reparar una avería o limpiar su casco (carena), termina eligiendo otros puertos.

Con el nuevo dique flotante adjudicado al consorcio Christophersen/Rimader, Uruguay vuelve a ser un "One-Stop Shop" (un solo lugar para todo). Esto asegura que los barcos elijan Montevideo, gastando en logística, combustible y servicios técnicos locales.

Durante el acondicionamiento del espejo de agua y la construcción de la infraestructura terrestre (talleres, oficinas y muelles de apoyo) se estima la contratación de entre 150 y 200 personas de forma directa. Este grupo incluye principalmente personal de la construcción, ingenieros civiles y técnicos en logística portuaria.

En la fase operativa una vez que el dique esté sumergido y reciba los primeros barcos para mantenimiento, se estima la creación de unos 250 a 300 puestos de trabajo fijos. Estos no son empleos comunes, sino puestos de alta especialización.

Hemos querido mostrar no solo los grandes problemas globales de la decadencia de Europa y su papel en el mundo, sino cosas concretas y tangibles que ya están en movimiento en Uruguay y en el Mercosur, que tienen directa relación con un acuerdo que estuvo detenido 26 años, se inició en 1999 y que ha cambiado y puede cambiar mucho mas las relaciones entre las dos regiones. No todo es energía o pescado, la clave sigue siendo la sociedad tecnológica entre ambos, esta nueva situación nos pondrá a dura prueba.

Esteban Valenti
2026-03-30T06:51:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)