Unos mimos y ya está. Danilo Arbilla
20.02.2026
La senadora suplente y comunista titular pescó la noticia, la potenció, la retorció, la vinculó al negocio de las lanchas y le dio para adelante en una especie de operación enchastre, tranquila de que, si era preciso una tercera jugada para redondear, de eso se ocupaba la presidenta del Senado; a su "estilo".
Aun con micrófonos silenciados, esta vez les salió mal. El senador Javier García agradecido, seguro que no esperaba semejante regalo. Es que todo fue tan burdamente diáfano.
La senadora pidió excusas; también mal. A regañadientes. Hablo de noticia que "resultó ser sesgada" y la indujo a error. Nadie lo creyó: dada su investidura y la del "blanco" elegido, el tema de que ese trata y hasta el propio origen de la "novedad", ¿no entendió oportuno chequearla? No, la lanzó así nomás; plan, orden ¿o qué?
Tuvo que recular y fue peor la enmienda que el soneto. Reitero: creció la imagen de García, la de las senadoras imposible caer más, pero el hecho existió y es inquietante. Y no debería arreglarse, como pasó con los empresarios, con unos mimos del presidente Yamandu Orsi, a caballo del tan mentado diálogo.
La referencia a los empresarios tiene que ver con la "histórica" misión a China engrosada por decenas y decenas de hombres de negocio que se pagaron todo y se quedaron sin la foto en la Gran Muralla -un recuerdo para toda la vida- y la chance de un selfie con el No. 1 chino. Los señores se molestaron, y con razón según me admitió un hombre cercano al presidente: "hubo desacomodos de agenda, me dijo, y se quejaron, son medios mimosos es cierto, pero el presidente, que es un fenómeno, fue al hotel les hizo unos mimos y se solucionó todo". No sé qué caricias les hará ahora para la intromisión que perpetra con su Ministro de Trabajo, el comunista Juan Castillo. ¡Que se apronten!
Con qué poquito los arregló, le comenté a un empresario que se atajó "al tiro": mucho peor fue con lo de la "embajadora, ¿qué hicieron los blancos? No fueron consultados ni por uno ni por otra y quedaron y votaron tan campantes. Siguieron creyendo en "el diálogo": algo naif ¿no?
(El caso de la embajadora colorada será para cuando explote, habrá que darle mucho espacio: es toda una novela; mucho para contar. Y Lubetkin siendo protagonista: para ese tema expresamente lo sacaron de la galera y lo trajeron, según mis fuentes).
No sé por dónde nos saldrá el tiro en el caso de China, pero puede que lo paguemos todos.
En el caso Cardama no se puede descartar que le salga por la culata al presidente Orsi y sus dos mosqueteros, y ahí sí lo pagaríamos todos. Según el senador Botana, pasarán 6 o 7 años: no creo que yo espere tanto, pero ojalá esté para hacerme cargo de mi cuota parte.
Lo de Cardama es muy embarullado. Pero si es claro y elocuente respecto a marcar el tipo de "dialogo" que practica el gobierno, con mimos de Orsi incluidos. También resulta burdamente diáfano: un contrato que se descubre que tiene un alto costo para el país, correspondería que el presidente llamara a la oposición y le dijera: «che mirá, aquí hay una cagada grande y tenemos que arreglarla juntos para que ese gallego pícaro no nos joda". Imagino así un dialogo entre amigos y colegas. Pero no: todo un show en el que a algunos se les hacía agua la boca. Se supone que esta vez no se arregla con unos mimos. Fue poco menos que una declaración de guerra, en la que sin duda encaja el "enchastre" al Senador García.
Danilo Arbilla
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias