Europa League
Gracias por tanto: Liverpool y Borussia Dortmund emocionaron con su fútbol
INGLATERRA (Uypress) – El club de Anfield dio vuelta un partido inolvidable ante Borussia Dortmund. De 3-1 a 4-3 en 25 minutos. Liverpool es semifinalista de la Europa League.
Jueves 14 de abril, estadio de Anfield, casa del Liverpool, club que recibió al Borussia Dortmund por la vuelta de los cuartos de final de la Europa League. El duelo de ida fue empate 1-1.
Dos equipos a la altura de un gran espectáculo emocionaron a millones con su fútbol.
El partido comenzó en favor de los alemanes dirigidos por Tuchel, entrenador ofensivo que paró un equipo con intención de ataque y gol. De arranque, el delantero gabonés Aubameyang tuvo la primera, clara, que se fue cerca del palo.
A los 5' ya ganaba 1-0 el aurinegro, cuando el armenio Mkhitaryan captó un rebote en el área tras remate de Aubameyang.
La cosa se complicaba para los Rojos 3' después, con el 2-0. Ahora el gabonés aprovechó el espacio que dejaron los defensas Sakho y Moreno y no perdonó ante Mignolet.
El equipo dirigido por Jurgen Klopp, ex de Borussia Dortmund, no hacía pie. Muchas caras de preguntas en el campo como en las tribunas del mítico estadio de Anfield.
Por la diferencia global de goles, Liverpool necesitaba marcar tres y que la visita no anotara otro. El atacante Origi tuvo una que controló el veterano goalkeeper Weidenfeller.
Minutos después Origi (sustituto de Sturridge) volvió a obligar a la defensa alemana y los locales se venían. Pero se fueron sin marcar el descuento al complemento.
Apenas 2' jugados de la segunda parte, Origi, tras pase de Can, tuvo otra chance y no perdonó. 1-3, puños y dientes apretados en las tribunas.
Con el partido parejo, a los 57' apareció la máxima figura del Dortmund: el extremo Reus, que definió a la carrera contra un palo tras gran jugada del defensor Hummels, otro baluarte de los de Renania. Mazazo a los ingleses y celebración del buen número de hinchas aurinegros.

Es fama que las hinchadas no ganan ni campeonatos ni partidos. Quien lo afirma entona un viejo verso. Pero algo pasó en la noche de Anfield. Algo indefinible con palabras. La hinchada local comenzó a alentar con su histórico sello (llegaron a cantar el clásico "You'll never walk alone" acompañados por los hinchas del Dortmund) y el equipo respondía con fútbol. La imagen que daban los hinchas a sus jugadores era conmovedora.
Y comenzó a gestarse el milagro del Liverpool ante un equipo de élite que jugó un gran partido. Entre el 66' y el 78' Liverpool marcó dos goles. Primero anotó el picante Coutinho y luego Sakho cabeceó un corner ante una floja defensa. 3-3.
Pasados los 90' Anfield era una marea roja. El canto bravío de decenas de miles y las banderas que flameaban no dejaban solos a los once gladiadores que iban e iban. Con la lanza, con el overol, todos juntos con el balón. Amor propio y fútbol jugado en equipo. La gran receta que aplicó durante años ese enorme entrenador llamado Jurgen Klopp en el Borussia, ahora en Liverpool, y que regaló un momento mágico a todos los que amamos este deporte cuando Lovren cabeceó a la red un centro pasadito de Milner al área que terminó con el experiente Weidenfeller desparramado. 4-3 y se caía el estadio: los ingleses corrían por todos lados, se abrazaban, lloraban; los alemanes no podían creer el desenlace, y, realmente, muy pocos de los que observamos y analizamos semejante batalla táctica. Lo último fue para la visita: un tiro libre de Gundogan que rozó el palo. El partido del año es uno de los más impactantes que dio el fútbol europeo en su historia.
Los goles
Show de Klopp
md
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias