MUNDIAL 2026 / MEDIOS

Polémica en el Mundial: por qué FIFA limitó el uso del español en una conferencia

14.06.2026

NUEVA JERSEY (Uypress) – Una conferencia de prensa previa al partido entre Brasil y Marruecos en el Mundial 2026 abrió una inesperada polémica lingüística: un periodista mexicano intentó formular una pregunta en español y fue interrumpido por la moderación de FIFA, que le pidió utilizar uno de los idiomas habilitados para esa comparecencia.

El episodio ocurrió en el estadio MetLife, en Nueva Jersey, antes del encuentro entre brasileños y marroquíes. La pregunta estaba dirigida a Achraf Hakimi, defensor de Marruecos nacido en España y con pleno manejo del español. El jugador incluso se mostró dispuesto a responder, pero la organización indicó que debía utilizarse uno de los idiomas previstos por el sistema de interpretación.

La situación se viralizó rápidamente en redes sociales bajo la idea de que “FIFA prohibió hablar español”. Sin embargo, según las explicaciones difundidas por medios internacionales, no se trata de una prohibición general del idioma, sino de una regla operativa vinculada a la traducción simultánea en conferencias oficiales.

En ese caso concreto, los idiomas habilitados eran inglés, portugués, francés, árabe e italiano. El español no estaba incluido porque no había servicio de interpretación disponible para esa rueda de prensa específica, al no tratarse de una conferencia de una selección hispanohablante.

La lógica de FIFA, de acuerdo con la cobertura de medios especializados, es que las conferencias oficiales se organicen con los idiomas vinculados a las selecciones participantes, sus entrenadores, jugadores y federaciones, además del inglés como idioma de referencia internacional. Cuando participa una selección hispanohablante, el español sí puede formar parte del dispositivo de traducción.

El problema es que el Mundial 2026 se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, y el español tiene una presencia central tanto en la región como en el propio torneo. México es uno de los países anfitriones y el español es, además, una de las lenguas oficiales de FIFA.

Ese contraste alimentó las críticas. Para periodistas hispanohablantes, resulta difícil de justificar que en una Copa del Mundo organizada parcialmente en México y con una enorme audiencia latinoamericana no exista mayor flexibilidad para admitir preguntas en español, especialmente cuando el entrevistado puede entender y responder en ese idioma.

La controversia se amplificó porque el español no es una lengua minoritaria en el contexto del Mundial. Es hablado por millones de personas en América, Europa y otras regiones, y forma parte de la identidad futbolística de numerosas selecciones, medios y audiencias.

FIFA, sin embargo, prioriza que las preguntas y respuestas puedan ser comprendidas por todos los periodistas presentes y traducidas correctamente en la sala. Desde esa mirada, permitir preguntas en un idioma sin interpretación disponible podría generar problemas para el resto de los medios acreditados.

El caso muestra una tensión frecuente en eventos globales: la necesidad de ordenar técnicamente la comunicación choca con la diversidad lingüística real del público, los jugadores y los periodistas. En la práctica, una regla pensada para garantizar comprensión puede terminar percibida como exclusión.

La polémica también expone el peso político de los idiomas en el fútbol. No se discute solo una pregunta, sino quién puede participar en igualdad de condiciones en la conversación pública de un evento mundial. En un torneo con 48 selecciones, tres países anfitriones y una audiencia global, la gestión lingüística se vuelve parte de la experiencia informativa.

La situación no significa que el español esté vetado en el Mundial. En zonas mixtas, entrevistas informales o conferencias con equipos hispanohablantes, el idioma puede utilizarse. El punto controvertido está en las ruedas de prensa oficiales, donde FIFA fija previamente los idiomas cubiertos por interpretación.

El episodio de Brasil-Marruecos deja una lección para la organización: en un Mundial que se presenta como el más grande de la historia, la infraestructura lingüística también debe estar a la altura. La comunicación no es un detalle logístico, sino una condición para que la cobertura sea verdaderamente global.

La pregunta de fondo no es si un periodista puede hablar español, sino si FIFA está preparada para administrar un torneo multilingüe sin dejar afuera a una de las comunidades lingüísticas más numerosas del fútbol mundial.

Imagen: conferencia de prensa de FIFA en el Mundial 2026 / archivo.

Deportes
2026-06-14T11:14:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias