DEPORTES / THOMAS SILVA EN EL GIRO DE ITALIA
Thomas Silva cierra un Giro histórico para Uruguay: una etapa, maglia rosa y cinco top-10
30.05.2026
ROMA (Uypress) – Thomas Silva volvió a confirmar en el Giro de Italia 2026 que su actuación no fue una aparición aislada, sino una de las irrupciones más importantes del ciclismo uruguayo en el máximo nivel internacional.
El fernandino, de 24 años, terminó sexto en la etapa 18, ganada por el francés Paul Magnier, y sumó un nuevo resultado destacado en una carrera que ya lo había visto ganar, subir al podio y vestir la maglia rosa. La jornada, disputada este jueves, tuvo una definición intensa y volvió a mostrar al corredor del XDS Astana Team mezclado entre los mejores.
Silva llegó con el mismo tiempo del ganador en una etapa que se resolvió al sprint tras un final exigente. El uruguayo se mantuvo en el grupo de vanguardia, superó el tramo más duro del cierre entre los primeros y volvió a disputar una colocación de privilegio frente a velocistas de primer nivel.
La victoria fue para Magnier, del Soudal Quick-Step, que alcanzó su tercer triunfo parcial en esta edición del Giro. Detrás llegaron Edoardo Zambanini y Jonathan Milan, mientras Silva fue sexto y se consolidó como el mejor sudamericano de la jornada.
El resultado tiene valor por sí mismo, pero sobre todo por la regularidad que confirma. En este Giro, Silva ganó la segunda etapa, fue tercero en la quinta, cuarto en la octava, tercero en la duodécima y sexto en la decimoctava. Cinco top-10 en una gran vuelta, incluida una victoria de etapa, son una marca inédita para el ciclismo uruguayo.
El punto más alto llegó el 9 de mayo, cuando Silva ganó la segunda etapa en Veliko Tarnovo, Bulgaria, en una definición que el sitio oficial del Giro calificó como histórica. Ese día se convirtió en el primer uruguayo en ganar una etapa de la Corsa Rosa y también en el primero en vestir la maglia rosa de líder.
El impacto fue inmediato. Silva no solo ganó una etapa: tomó el liderato de la clasificación general, desplazó a Paul Magnier y quedó también al frente de la clasificación de jóvenes. Para un ciclista uruguayo debutante en el Giro, el resultado marcó un antes y un después.
El propio Silva reconoció entonces la dimensión del momento. Dijo que estaba “en las nubes” y que nunca había imaginado ganar una etapa y vestirse de rosa en apenas su segunda jornada en la carrera. También agradeció el trabajo de su compañero Christian Scaroni, clave para cerrar la persecución y lanzarlo en el sprint final.
La historia no terminó allí. Después de dejar la maglia rosa, Silva siguió compitiendo con presencia. No desapareció de la carrera ni se limitó a administrar su participación. Buscó oportunidades, resistió etapas exigentes y volvió a aparecer en llegadas donde la colocación, la potencia y la lectura táctica eran decisivas.
El tercer puesto en la etapa 12, entre Imperia y Novi Ligure, confirmó esa regularidad. Silva volvió a subir al podio y sumó su tercer resultado entre los tres primeros de la edición. En ese momento ya no se hablaba solo de una sorpresa: el uruguayo había demostrado que podía repetir actuaciones de elite dentro de una carrera de tres semanas.
La etapa 18 reforzó esa lectura. El tramo final incluía el Muro di Ca’ del Poggio, una subida corta pero muy dura, ubicada cerca de meta, con pendientes capaces de romper el pelotón. Silva se posicionó adelante antes del ascenso, resistió entre los primeros y quedó en el grupo que llegó con opciones de disputar la etapa.
Cuando el grupo de velocistas volvió a conectar en los últimos kilómetros, la victoria quedó más lejos. Pero Silva no se cayó de la definición. Se mantuvo bien ubicado, sprintó con potencia y terminó sexto, otra vez entre corredores de enorme nivel internacional.
A falta de la etapa final en Roma, el Giro quedó prácticamente resuelto en la clasificación general a favor de Jonas Vingegaard, que este sábado ganó la etapa 20 en Piancavallo y dejó encaminado su primer título en la Corsa Rosa. Pero para Uruguay, el nombre propio de esta edición ya está escrito: Thomas Silva.
Su actuación tiene una dimensión deportiva y simbólica. Uruguay no tiene una tradición fuerte en las grandes vueltas europeas, y menos aún antecedentes de protagonismo en una carrera como el Giro. Silva rompió esa barrera en una sola edición: ganó, lideró, vistió rosa y compitió de igual a igual en varias jornadas.
También cambió la escala de expectativas. Hasta ahora, la sola presencia de un ciclista uruguayo en una gran vuelta ya era motivo de destaque. Después de este Giro, la vara es otra. Silva demostró que un corredor uruguayo puede ganar etapas, pelear sprints selectivos, subir al podio y sostener protagonismo durante tres semanas.
El XDS Astana Team también encontró en él una pieza importante. Su velocidad, resistencia en etapas quebradas y capacidad para leer finales complejos le permitieron aparecer en jornadas muy distintas, desde llegadas reducidas hasta sprints con grupos grandes.
La actuación de Silva no debe leerse únicamente por su ubicación final en la general. En una carrera como el Giro, cada ciclista disputa objetivos distintos: algunos pelean el título, otros la montaña, otros la regularidad, otros las etapas. Silva encontró su lugar en la pelea por triunfos parciales y resultados de prestigio, y allí fue uno de los nombres destacados de la edición.
El cierre en Roma tendrá valor ceremonial para la carrera y confirmará al campeón. Para Silva, será también la culminación de tres semanas que ya cambiaron la historia del ciclismo uruguayo.
Llegó al Giro como el primer uruguayo en competir en la prueba. Se irá con una etapa ganada, la maglia rosa, varios podios y una colección de top-10 que lo colocan en otra dimensión. Lo que comenzó como una participación histórica terminó siendo una campaña histórica.
Thomas Silva ya no es solo el uruguayo que corrió el Giro. Es el uruguayo que lo ganó, lo lideró y lo hizo mirar hacia Uruguay.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias