"Infelices" e "inocente": Sindicatos industriales chocan duramente con Oddone por los subsidios

05.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- La Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) calificó de "infelices" los dichos del ministro y de "inocente" pensar el desarrollo sin subsidios mientras otros países protegen su industria.

 

La Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) salió al cruce del ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, luego de que afirmara que "el país que da subsidios se terminó", y advirtió que prescindir de esas herramientas significaría colocar a la industria uruguaya en desventaja frente a competidores internacionales que cuentan con un fuerte respaldo de sus Estados.

La organización sindical calificó de "infelices" las declaraciones del ministro y sostuvo que tanto esas expresiones como otras decisiones adoptadas desde el Ministerio de Economía y Finanzas se contradicen con una estrategia nacional de desarrollo.

La polémica se originó durante una actividad de Uruguay XXI, donde Oddone planteó que el papel del Estado no consiste en asegurar determinado tipo de cambio ni conceder subsidios específicos a los sectores productivos. En ese contexto afirmó que "el país que da subsidios se terminó" y reclamó empresarios capaces de reaccionar rápidamente y aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados internacionales.

La CSI respondió que esa visión contrasta con las políticas aplicadas por buena parte de las economías desarrolladas.

Según la confederación, en Uruguay existen miles de puestos de trabajo que dependen en buena medida de subsidios o exoneraciones tributarias, una realidad que no sería excepcional sino comparable con las políticas adoptadas por países que buscan preservar y desarrollar sus industrias nacionales. 

Subsidios sí, pero con contrapartidas

La organización sindical aclaró que su posición no implica defender subsidios indiscriminados. A juicio de la CSI, los apoyos públicos y las exoneraciones tributarias no deben funcionar como un "cheque en blanco", sino estar sujetos a contrapartidas claramente establecidas y mecanismos que permitan controlar su cumplimiento.

La confederación cuestionó particularmente que compañías beneficiadas por esos instrumentos puedan abandonar posteriormente el país o incumplir las normas nacionales pese a haber recibido apoyo estatal. 

De esta manera, la diferencia con Oddone no pasa únicamente por mantener o eliminar subsidios, sino también por el papel que debe desempeñar el Estado en la política industrial.

Mientras el ministro pone el énfasis en la capacidad empresarial para competir y conquistar mercados sin depender de apoyos estatales, los sindicatos consideran que Uruguay no puede renunciar unilateralmente a instrumentos que sus principales competidores continúan utilizando.

"Sería algo muy inocente"

En uno de los pasajes más duros de su respuesta, la Confederación sostuvo que sería "muy inocente" pensar en una política de desarrollo que prescinda de los subsidios.

El gremio señaló que, al mismo tiempo que Oddone pronunciaba sus declaraciones, otros países continuaban aplicando exoneraciones, subsidios, medidas paraarancelarias y diferentes mecanismos destinados a defender sus economías y sectores productivos.

Para los sindicatos industriales, existe por tanto una contradicción entre reclamar a las empresas uruguayas que compitan sin esos instrumentos y aceptar que deban enfrentarse en los mercados internacionales con compañías respaldadas por políticas estatales.

La CSI mencionó expresamente la competencia proveniente de países como China, Brasil y Corea del Sur, cuyas industrias cuentan con distintas formas de apoyo público.

Una advertencia sobre el empleo industrial

La confederación llevó finalmente la discusión desde el terreno de la política económica hasta sus posibles consecuencias sobre el empleo.

Según la organización, afirmar que llegó el momento de terminar con los subsidios "no es neutral", porque detrás de esa definición existen sectores industriales y trabajadores cuyos puestos dependen de la capacidad de las empresas nacionales para competir con productos extranjeros.

La CSI dirigió entonces su mensaje directamente al ministro y sostuvo que los destinatarios concretos de esa política son los trabajadores de industrias que deben competir contra productos fabricados con apoyo estatal en otras partes del mundo. 

El enfrentamiento abre así una discusión más amplia dentro del propio oficialismo y del movimiento sindical sobre qué política industrial debería desarrollar Uruguay: una estrategia centrada en competitividad, apertura de mercados e iniciativa empresarial, como plantea Oddone, o una política en la que el Estado conserve instrumentos de apoyo y protección para sectores productivos considerados estratégicos.

En ese punto se concentra el cuestionamiento de la Confederación: los sindicatos no plantean que los subsidios sean permanentes ni incondicionales, sino que consideran un error descartarlos como herramienta precisamente cuando las principales economías con las que Uruguay debe competir continúan utilizándolos para defender sus industrias. 

Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

Economía
2026-09-05T18:19:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias