"Juego de suma cero": Argentina consigue aval del FMI, pero las reservas siguen bajo presión
22.05.2026
BUENOS AIRES (Sputnik/por Juan Lehmann) – El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda revisión de las metas del acuerdo firmado con Argentina en 2025 por el crédito de 20.000 millones de dólares, habilitando un nuevo desembolso de fondos frescos. "Es una señal para el resto de los mercados de que hay alguien supervisando la evolución de la economía" dijo a Sputnik un experto.
El Gobierno del país sudamericano obtuvo un nuevo aval del ente internacional que aprobó la segunda revisión del acuerdo vigente y destrabó un desembolso de 1000 millones de dólares. Si bien el anuncio despeja el horizonte más próximo de vencimiento de deuda, el organismo volvió a advertir que la acumulación de reservas sigue siendo el punto más frágil del esquema.
El Directorio del FMI destacó el avance de reformas fiscales, comerciales y laborales, además de los cambios en el marco monetario y cambiario. La directora, Kristalina Georgieva, sostuvo que las autoridades argentinas continuaron con la estabilización y la construcción de una economía más orientada al mercado, pese a la incertidumbre previa.
El respaldo, sin embargo, llegó acompañado de advertencias. Como viene haciendo recurrentemente, el Fondo volvió a señalar que Argentina no cumplió la meta cuantitativa de reservas internacionales netas prevista para fines de 2025, aunque sí alcanzó la mayoría de los criterios centrales del programa. También advirtió que persisten vulnerabilidades externas y riesgos elevados para la estabilidad.
El organismo pidió sostener una política de compra de divisas, mayor flexibilidad cambiaria y más transparencia en la comunicación monetaria. También alentó reformas tributarias y previsionales, una mejor focalización de las transferencias sociales y nuevas reducciones de subsidios energéticos para preservar el ancla fiscal del programa económico nacional.
La aprobación es políticamente relevante para Milei, que busca exhibir respaldo internacional en medio de una economía fuertemente condicionada por la escasez de dólares. En ese marco, las proyecciones del FMI son por demás optimistas: el organismo estima para 2027 un crecimiento de 3,5%, una inflación anual de 25%, desempleo de 7,2% y superávit fiscal primario del 1,4%.
El punto más sensible sigue siendo el frente externo. El Banco Central acumuló compras sostenidas de divisas en el mercado cambiario durante 2026, pero el Fondo reclama reconstruir reservas de manera más decisiva para reducir la exposición del país ante shocks financieros y facilitar un eventual regreso sostenido a los mercados de deuda externos globales. La preocupación principal consiste en si Buenos Aires logrará acumular el caudal de divisas necesario para pagarle al propio FMI.
En paralelo, el Gobierno negocia con el Banco Popular de China la renovación por otros tres años del swap -intercambio de monedas-, un instrumento equivalente a 18.000 millones de dólares que funciona como respaldo de liquidez para el Banco Central.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, descartó que exista un plan para eliminar el acuerdo con Pekín. El funcionario explicó que el Gobierno busca renovarlo con términos similares y que el componente activado permite operar fondos dentro o fuera del sistema financiero chino, según las necesidades de liquidez y costo financiero local del momento.
Argentina redujo en el último año gran parte del tramo activado del swap, desde unos 3.100 millones de dólares al cierre de 2024 hasta cerca de 1.000 millones a fines de 2025. Esa devolución alivió el costo financiero del instrumento, pero no eliminó su importancia dentro de la estrategia oficial para administrar reservas y pagos externos futuros cercanos.
¿Alivio financiero?
"Este es un juego de suma cero: lo que le entra al Gobierno vía este giro es equivalente a lo que debe pagar por intereses en los próximos meses. En ese sentido, sí trae cierto alivio frente a los vencimientos pendientes", dijo a Sputnik el economista Ramiro Tosi.
Para el experto, el desembolso mejora la liquidez inmediata, pero "no modifica por sí mismo la fragilidad externa ni resuelve el desafío de acumular divisas netas".
El consultor advirtió que "el Gobierno llegó a esta tercera revisión con un déficit en la acumulación de reservas". Según explicó, "el Ejecutivo sigue incumpliendo la meta de acumulación de dólares desde el mismo nacimiento del programa en cuestión", pese al aval del Fondo y a las medidas correctivas adoptadas por el equipo económico.
"Milei logró llegar al superávit fiscal, pero a costa de un fuerte freno en el consumo y los ingresos", señaló el investigador. En su mirada, "ahora el FMI aceptó suavizar esa expectativa, aunque sigue siendo desafiante", porque el programa mantiene exigencias sobre reservas, gasto público y sostenibilidad del frente financiero.
Tosi enfatizó en que "más allá de este anuncio concreto, todavía hay un escenario de incertidumbre muy concreto, que se refleja en el hecho de que el Riesgo País siga sin perforar los 500 puntos básicos". Para el experto, si bien la aprobación del FMI es relevante, "persisten interrogantes sobre el acceso al financiamiento externo".
Lo técnico y lo político
Consultado por Sputnik, el economista Eduardo Jacobs se mostró más optimista respecto al anuncio.
"Es una señal de confianza muy grande: el apoyo y el respaldo del Fondo es inaudito por la lectura positiva que hace el organismo sobre la política económica argentina, en especial sobre el equilibrio fiscal y la recuperación del control macroeconómico", afirmó.
El experto remarcó que el FMI "cumple un rol clave como auditor externo". De acuerdo al consultor, lo anunciado "es una señal para el resto de los mercados de que hay alguien supervisando la evolución de la economía, lo que aporta legitimidad y disciplina al programa económico argentino".
No obstante, el investigador afirmó que "todo lo que sea financiamiento está muy bien cuando tienes cómo respaldarlo", aunque consideró que Buenos Aires debe reducir su dependencia externa.
Para el economista, el país necesita reservas suficientes para enfrentar tensiones, pero "cuanto menos financiamiento internacional usemos, es mejor seguir pagando".
Acerca de las negociaciones con China para la renovación del swap, Jacobs apuntó que "es una fuente para momentos de crisis, pero que su relevancia depende del contexto en cuestión. A su turno, Tosi destacó que "tenerlo es una señal de tranquilidad para el mercado", porque funciona como "una suerte de seguro ante cualquier situación externa frágil" y evita depender solo de Estados Unidos.
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