Ancap: 40% del petróleo que refina proviene de Vaca Muerta y reconfigura el mapa energético regional

04.08.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- El crudo argentino Medanito pasó de ser una compra experimental en 2022 a consolidarse como la principal materia prima de la refinería de La Teja, con más de 4 millones de barriles adquiridos en lo que va de 2026.

 

Según informó diario La Mañana, Ancap profundiza una estrategia de regionalización que incluyó la puesta en operación de una nueva boya petrolera frente a José Ignacio, con capacidad para recibir buques de gran porte.

El desarrollo de la formación no convencional de Vaca Muerta, en Argentina, está transformando de raíz la operativa de la refinería de La Teja. Lo que hace apenas cuatro años era una compra experimental de 476.000 barriles se ha convertido en un flujo comercial constante que ya representa cerca del 40% del crudo procesado por Ancap en 2026, con algo más de 4 millones de barriles adquiridos de la variedad Medanito.

El despegue de una integración energética regional

Ancap retomó las compras de petróleo argentino en 2022 luego de más de dos décadas sin importaciones regulares desde el país vecino. La evolución de los volúmenes es elocuente: de 476.000 barriles en 2022 y 482.000 en 2023, las compras saltaron a 2,57 millones de barriles en 2024 y alcanzaron los 3,3 millones durante 2025. En lo que va de 2026, la cifra ya supera los 4 millones de barriles, consolidando un crecimiento que multiplicó casi por siete el volumen desde el inicio de las operaciones.

El gerente general de Ancap, Nicolás Spinelli, explicó que la compañía transita un proceso de transformación hacia una dieta de refinación más flexible. "Estamos pasando por una economía de una dieta que tiene menos Midland WTI, cada vez más estamos procesando crudo medanito", señaló. El Medanito, un petróleo liviano con bajo contenido de azufre, es compatible con la estructura de la refinería uruguaya y permite sustituir parcialmente al crudo estadounidense.

La nueva boya que marca un hito logístico

En junio de 2026, un cargamento de 750.000 barriles de crudo Medanito se convirtió en la primera carga descargada a través de la nueva infraestructura marítima instalada por Ancap en la Terminal del Este, frente a las costas de José Ignacio. El buque SFL TIGRIS, que partió desde Puerto Rosales, inauguró el funcionamiento de la renovada boya petrolera, que reemplaza a la anterior estructura y permite operar con embarcaciones de gran porte.

La actividad de junio también refleja la escala que comienza a adquirir este corredor marítimo. Mientras el SFL TIGRIS completaba su descarga, otro petrolero de tipo Suezmax esperaba frente a la costa uruguaya; entre ambos cargamentos movilizaron cerca de 1,5 millones de barriles de crudo Medanito.

Puerto Rosales como nodo estratégico

Detrás de este crecimiento aparece Puerto Rosales, que se convirtió en uno de los principales puntos de salida para la producción de Vaca Muerta. La distancia entre la terminal de Bahía Blanca y la boya de Ancap es considerablemente menor que la existente con proveedores africanos o norteamericanos, lo que permite reducir tiempos de navegación y costos de transporte.

Esta cercanía geográfica, sumada a la calidad del crudo y a la competitividad logística, fortalece el vínculo energético regional. Para Uruguay, que no cuenta con producción petrolera propia, el abastecimiento desde Argentina representa una alternativa cercana y estable para cubrir parte de sus necesidades de refinación.

Una estrategia de diversificación más amplia

El crudo argentino no es la única apuesta de Ancap. La estrategia de diversificación de proveedores incluye además crudos provenientes de Brasil (petróleo Mero), otras variedades atlánticas y suministros africanos como el crudo Qua Iboe de Nigeria. Este esquema busca fortalecer la seguridad de suministro y disminuir la exposición ante situaciones internacionales complejas.

La inversión pública en infraestructura marítima fue clave para viabilizar esta transformación. En mayo de 2026, Ancap completó el traslado de una nueva monoboya petrolera, diseñada para ampliar la capacidad de recepción de buques y optimizar el abastecimiento energético del país. La posibilidad de recibir petróleo desde puertos cercanos no elimina la exposición a las fluctuaciones internacionales, pero permite ampliar las alternativas disponibles ante guerras, bloqueos comerciales o aumentos extraordinarios en los costos de los fletes.

Economía
2026-08-04T06:07:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias