ECONOMÍA / SISTEMA FINANCIERO Y ARGENTINA

Argentinos explican más de la mitad de los activos gestionados por asesores financieros en Uruguay

08.05.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – Los clientes argentinos volvieron a marcar un récord en el mercado financiero uruguayo. En 2025, representaron más de la mitad de los activos bajo manejo de asesores de inversión y gestores de portafolio autorizados por el Banco Central del Uruguay.

El dato surge del último informe consolidado de la Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central del Uruguay sobre la actividad anual de asesores de inversión, gestores de portafolio y asesores en proceso de cambio de licencia a gestor.

Según el reporte, los clientes con residencia en Argentina totalizaron 39.613 en 2025 y concentraron activos por US$ 26.437,9 millones. La cifra representa un nuevo máximo para el sector y equivale al 55,9% del total de activos bajo manejo informados por este universo de operadores.

La magnitud del dato requiere una precisión importante. No se trata necesariamente de “depósitos bancarios” tradicionales, sino de activos financieros gestionados o asesorados por firmas uruguayas autorizadas por el BCU. Incluyen fondos de inversión, renta fija, instrumentos bursátiles, renta variable, productos estructurados, disponibilidades y otros activos financieros.

El crecimiento fue fuerte en cantidad de clientes y en volumen. Los argentinos pasaron de 27.696 clientes en 2024 a 39.613 en 2025, un aumento de 43%. En activos, el salto fue de US$ 20.781,7 millones a US$ 26.437,9 millones, una suba de 27,2% en apenas un año.

El fenómeno también cambia la composición del mercado. Por primera vez, los clientes argentinos superaron en número a los uruguayos dentro de este segmento. Los residentes locales fueron 36.692 y concentraron activos por US$ 5.147 millones, mientras que los brasileños sumaron 2.350 clientes y US$ 1.869 millones.

El total de activos bajo manejo por asesores y gestores autorizados alcanzó US$ 47.289,9 millones en 2025, con un crecimiento de 12,2% respecto del año anterior. El mercado, además, siguió ampliando su estructura: cerró el año con 74 gestores de portafolio, 102 asesores de inversión, 174 oficinas y 1.036 personas empleadas.

La preferencia argentina por Uruguay no es nueva. Desde hace décadas, el país funciona como plaza de resguardo patrimonial para ahorristas, familias de alto patrimonio, empresas y fondos vinculados a Argentina. La estabilidad jurídica, la previsibilidad regulatoria, la libertad cambiaria y la tradición de servicios financieros explican buena parte de esa atracción.

Pero el salto de 2025 muestra algo más que una tendencia histórica. Refleja también el contexto argentino: volatilidad macroeconómica, memoria de crisis financieras, controles cambiarios intermitentes, incertidumbre tributaria y búsqueda de diversificación patrimonial fuera del sistema local. En ese escenario, Uruguay aparece como una plataforma cercana, dolarizada en la práctica financiera y con reglas más estables.

El dato también revela una paradoja regional. Mientras el gobierno argentino busca repatriar capitales, fortalecer reservas y aumentar la confianza en el sistema financiero local, miles de residentes argentinos continúan utilizando estructuras uruguayas para gestionar parte de su patrimonio. La estabilidad de Uruguay opera, para muchos inversores, como complemento o refugio frente a la incertidumbre argentina.

Para Uruguay, el crecimiento consolida el negocio de wealth management como un sector relevante de servicios exportables. Asesores de inversión, gestores de portafolio, abogados, contadores, fiduciarias, administradores y plataformas financieras forman parte de un ecosistema que genera empleo calificado, ingresos por servicios y posicionamiento regional.

Sin embargo, el fenómeno también impone exigencias regulatorias. El aumento de capitales administrados desde Uruguay obliga a sostener estándares estrictos de cumplimiento, prevención de lavado de activos, conocimiento del cliente, trazabilidad y supervisión. En una plaza que recibe fondos de no residentes, la reputación es un activo tan importante como el volumen gestionado.

El BCU viene fortaleciendo los requisitos de información para asesores y gestores, con reportes anuales más detallados sobre clientes, servicios, transacciones, instrumentos y vínculos con entidades financieras. Esa mayor transparencia busca ordenar un segmento que creció rápido y que forma parte de la inserción financiera internacional del país.

La composición de las inversiones muestra un perfil diversificado. Los fondos de inversión concentraron la mayor parte de los activos, seguidos por renta fija, renta variable, instrumentos vinculados a índices bursátiles, productos estructurados y disponibilidades. En la práctica, Uruguay funciona más como plataforma de asesoramiento, administración y canalización de inversiones globales que como simple destino de depósitos inmóviles.

El atractivo uruguayo también se apoya en su institucionalidad. Para clientes argentinos, el país combina cercanía geográfica, idioma, cultura jurídica conocida y un sistema financiero percibido como más previsible. Esa combinación explica por qué la relación patrimonial entre ambas orillas se mantiene incluso cuando cambian gobiernos, ciclos económicos o incentivos tributarios.

El desafío para Uruguay será administrar ese crecimiento sin perder equilibrio. El país puede beneficiarse de captar servicios financieros regionales, pero debe evitar dependencia excesiva de un solo origen de clientes y mantener una regulación robusta que proteja la reputación internacional de la plaza.

El récord argentino confirma una tendencia de fondo: Uruguay se consolida como centro regional de gestión patrimonial. El dato de 2025 no solo habla de argentinos que buscan seguridad para sus ahorros; también muestra una oportunidad para Uruguay en servicios financieros sofisticados, siempre que logre combinar apertura, control, transparencia y estabilidad.

Economía
2026-05-08T17:11:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias