BCU: La economía uruguaya vuelve a caer y profundiza las señales de estancamiento

31.10.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- La actividad retrocedió 1,1% en agosto y el crecimiento interanual se redujo a 0,8%. Los nuevos datos del Banco Central complican las previsiones económicas del gobierno.

 

La economía uruguaya volvió a mostrar señales de debilidad durante agosto. Según los datos publicados este viernes 30 de octubre por el Banco Central del Uruguay (BCU), el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró una caída desestacionalizada de 1,1% respecto a julio, interrumpiendo dos meses consecutivos de recuperación.

El resultado confirma las dificultades que enfrenta la economía para sostener un ritmo de crecimiento estable y vuelve a poner en discusión las proyecciones oficiales para el cierre de 2026. En la comparación con agosto de 2025, la actividad económica creció apenas 0,8%, una desaceleración respecto al incremento interanual de 1,7% registrado en julio.

Dos meses de recuperación que no lograron consolidarse

Los datos del BCU muestran una evolución irregular durante los últimos meses. En junio, el indicador había registrado un crecimiento mensual de 1,4%, mientras que en julio la expansión se moderó considerablemente, hasta alcanzar apenas 0,2%.

La contracción de agosto, de 1,1%, representa el primer retroceso mensual desde mayo y prácticamente revierte el avance acumulado durante los dos meses anteriores. Otro dato significativo surge de la medición de tendencia-ciclo, que permite observar la evolución de fondo de la economía eliminando parte de las fluctuaciones coyunturales.

Este indicador registró una variación de 0,0% en agosto, después de haber aumentado apenas 0,1% tanto en junio como en julio. El resultado refuerza la percepción de una economía que permanece prácticamente estancada, sin señales claras de una recuperación sostenida.

Las proyecciones oficiales bajo presión

El Ministerio de Economía y Finanzas mantiene una previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1,6% para 2026, luego de haber reducido su estimación inicial de 2,2%. Sin embargo, las expectativas del sector privado son considerablemente más moderadas.

Los analistas consultados por el Banco Central proyectan, en mediana, una expansión de apenas 1% para el conjunto del año. La diferencia entre ambas estimaciones adquiere especial relevancia porque el crecimiento económico constituye una de las variables fundamentales para determinar la evolución de la recaudación tributaria, el empleo y las posibilidades de financiamiento del gasto público.

Un desempeño inferior al previsto podría reducir el margen fiscal del gobierno para cumplir sus compromisos presupuestales y atender las demandas sociales.

Una economía que no consigue despegar

Durante 2025, el PIB uruguayo creció 1,8%, mientras que el primer trimestre de 2026 registró un aumento interanual de 0,9%. El comportamiento posterior estuvo marcado por oscilaciones importantes, con caídas de actividad durante algunos meses y recuperaciones que no consiguieron consolidarse.

La debilidad de las exportaciones agrícolas, afectadas por la sequía, y el escaso dinamismo de algunos componentes de la inversión forman parte de las dificultades que enfrenta la economía. En agosto, las solicitudes de exportación registraron una caída interanual de 16%, con retrocesos particularmente pronunciados en las ventas externas de soja y arroz.

Si bien estos resultados no explican por sí solos la contracción del indicador de actividad, reflejan algunas de las dificultades productivas que atraviesa el país.

El desafío del crecimiento

El nuevo dato del Banco Central plantea un desafío para la conducción económica del gobierno de Yamandú Orsi. La estabilidad de precios, el equilibrio de las cuentas públicas y la recuperación de los ingresos constituyen objetivos importantes, pero su sostenibilidad también depende de la capacidad de la economía para generar mayor producción, inversión y empleo.

Con el resultado de setiembre todavía pendiente para completar el tercer trimestre, no es posible establecer definitivamente la magnitud del crecimiento anual. Sin embargo, la caída de agosto y el estancamiento de la tendencia-ciclo constituyen señales de advertencia.

La economía uruguaya no atraviesa necesariamente una recesión, pero los últimos indicadores muestran una pérdida de impulso que compromete las expectativas de expansión.

El problema ya no es solamente cuánto crecerá Uruguay durante 2026, sino qué condiciones permitirán recuperar un ritmo de actividad capaz de sostener las necesidades productivas, fiscales y sociales del país.

Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

Economía
2026-10-31T03:28:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias