CHINA / ECONOMÍA Y PODER FINANCIERO

China busca un yuan global, pero sus controles financieros limitan la competencia con el dólar

14.10.2026

PEKÍN (Uypress) – China busca ampliar el uso internacional de su moneda para acercar su influencia financiera al peso que ya tiene en la producción y el comercio mundial. Sin embargo, los controles sobre los movimientos de capital y las restricciones de acceso a sus mercados siguen limitando ese objetivo, según un análisis del Banco de la Reserva de Australia.

La distancia respecto del dólar continúa siendo amplia. En el segundo trimestre de 2026, el renminbi representaba el 2,11% de las reservas oficiales mundiales en divisas, frente al 56,70% del dólar y el 20,60% del euro, de acuerdo con los últimos datos del Fondo Monetario Internacional.

Una ambición política de largo plazo

Xi Jinping planteó la necesidad de desarrollar una moneda con mayor utilización en el comercio, las inversiones y las operaciones financieras internacionales. Ese objetivo formó parte de un discurso pronunciado en 2024 y difundido por la revista oficial Qiushi a comienzos de 2026.

La propuesta integra una estrategia más amplia para fortalecer el sistema financiero chino, sus instituciones y sus centros financieros internacionales.

En septiembre, las autoridades anunciaron que durante el período 2026-2030 buscarán mejorar los pagos transfronterizos en yuanes, ampliar los mercados de la moneda fuera de China y profundizar los mecanismos de conexión entre las bolsas y los mercados de bonos. Según la información oficial, más de 80 países y regiones ya incluyen renminbi en sus reservas.

Reservas y operaciones cambiarias muestran realidades diferentes

El peso de una moneda puede medirse por su presencia en las reservas, su utilización para pagar intercambios comerciales o su participación en operaciones cambiarias. Son indicadores distintos y no deben compararse como si describieran el mismo mercado.

La encuesta trienal del Banco de Pagos Internacionales situó al yuan en el 8,5% de las operaciones mundiales de divisas de abril de 2025. El dólar apareció en el 89,2% y el euro en el 28,9%.

En esta medición los porcentajes suman 200%, porque cada operación involucra dos monedas. El avance del yuan confirma una mayor actividad financiera, pero no implica que concentre el 8,5% del comercio mundial ni de las reservas de los bancos centrales.

El dilema entre apertura y control

Para un inversor internacional, comprar activos en una moneda requiere algo más que confiar en la fortaleza económica del país emisor. También importa poder venderlos, convertir los fondos y transferirlos cuando lo necesite.

El Banco de la Reserva de Australia identifica los controles de capital, la menor profundidad de los mercados financieros chinos y las limitaciones para cubrir riesgos como obstáculos a una utilización más amplia del renminbi. Añade que los bajos rendimientos de los bonos y los riesgos geopolíticos han reducido el atractivo de ciertos activos chinos para los extranjeros.

Pekín ha introducido aperturas graduales, entre ellas nuevos instrumentos negociados en Hong Kong. El desafío consiste en facilitar el acceso internacional sin perder el control que las autoridades ejercen sobre el sistema financiero.

La discusión sobre un yuan infravalorado

La afirmación de que el yuan vale un 16% menos de lo que debería requiere una precisión: se trata de una estimación económica, no de una diferencia directamente observable ni de un consenso definitivo.

En junio, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, citó investigaciones del FMI que situaban la infravaloración entre 15% y 16%, considerando diferencias de inflación entre países. La valoración depende del modelo, el período y las variables utilizadas.

China rechaza que debilite deliberadamente su moneda para obtener ventajas comerciales. El 8 de octubre, su banco central defendió la política cambiaria y sostuvo que no necesita ni pretende recurrir a una depreciación competitiva.

Una moneda estimada como barata tampoco supone automáticamente una menor rentabilidad para el inversor extranjero. Si posteriormente se aprecia, puede aumentar el valor de la inversión al convertirla a dólares; si se deprecia, puede reducirlo. La incertidumbre sobre esa evolución y las condiciones para retirar el capital son factores diferentes del nivel inicial del tipo de cambio.

Un avance que no supone un reemplazo inmediato

Existen lecturas más favorables sobre las perspectivas del yuan. En un análisis de junio, NatWest señaló que la moneda y los bonos chinos mostraron características de refugio durante episodios de tensión internacional. El banco destacó la posición acreedora de China y su capacidad exportadora, aunque reconoció que la diversificación de reservas no ha favorecido principalmente al renminbi.

Los datos del FMI muestran un avance reciente: la participación del yuan en las reservas pasó de 1,98% a 2,11% entre el primer y el segundo trimestre de 2026. Es un incremento, pero todavía distante de una transformación del sistema monetario internacional.

La expansión comercial de China puede favorecer un mayor uso de su moneda. Convertir ese uso en una demanda sostenida de activos financieros exige, además, mercados accesibles, liquidez y confianza en las reglas para invertir y retirar fondos.

Economía
2026-10-14T14:18:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias