China y EEUU llevan su pulseada tecnológica a la "superinteligencia" y acuerdan por carbón

26.09.2026

WASHINGTON (Uypress)- Pekín y Washington abrieron un canal para abordar los riesgos de la IA y sellaron acuerdos comerciales que incluyen la compra china de carbón estadounidense.

 

China y Estados Unidos acordaron establecer un canal bilateral de comunicación sobre inteligencia artificial, con especial atención a los riesgos derivados de sistemas avanzados, al tiempo que alcanzaron nuevos entendimientos comerciales que incluyen compras chinas de carbón estadounidense.

Los acuerdos se conocieron tras la visita de Estado del presidente chino, Xi Jinping, a Washington y sus conversaciones con el presidente estadounidense, Donald Trump. El encuentro cerró varios días de negociaciones entre las dos principales potencias económicas, que mantienen una fuerte competencia tecnológica y comercial. 

Uno de los resultados más novedosos fue la decisión de mantener abierto un canal de diálogo dedicado a la denominada "superinteligencia". Según lo informado tras la cumbre, el mecanismo permitirá intercambiar información y puntos de vista sobre los beneficios y riesgos de los sistemas de IA más avanzados y atender eventuales incidentes relacionados con esa tecnología.

El acercamiento no elimina, sin embargo, la competencia tecnológica entre ambos países. Washington mantiene controles sobre el acceso chino a chips avanzados, mientras Pekín busca consolidar su propia industria de semiconductores y sus capacidades en inteligencia artificial. Los primeros contactos específicos sobre IA habían comenzado durante las negociaciones económicas encabezadas por el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent.

Carbón y rebajas arancelarias

La negociación produjo también resultados comerciales. Estados Unidos informó que China se comprometió a adquirir 10 millones de toneladas de carbón estadounidense tanto en 2027 como en 2028, una decisión especialmente significativa para Trump, que ha colocado la recuperación de esa industria entre las prioridades de su política energética. 

Además, ambos gobiernos alcanzaron un entendimiento para mejorar el tratamiento arancelario de bienes considerados no sensibles, en un intercambio que involucra unos US$ 30.000 millones en cada dirección. Las partes continuarán negociando sobre otros asuntos particularmente conflictivos, entre ellos las tierras raras y los minerales críticos.

El acuerdo supone así un movimiento simultáneo en dos terrenos decisivos de la relación entre Washington y Pekín: mientras intentan administrar la competencia por la tecnología que puede definir las próximas décadas, las dos potencias buscan mantener abiertos espacios concretos de cooperación económica.

No significa el final de sus diferencias. Pero la creación de un mecanismo específico sobre IA introduce un nuevo ámbito de interlocución directa entre Estados Unidos y China precisamente en uno de los sectores donde su rivalidad estratégica es más intensa.

Foto: Xinhua / Yao Dawei 

Economía
2026-09-26T08:35:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias