MERCOSUR / UNIÓN EUROPEA

Comenzó la aplicación provisional del acuerdo Mercosur-UE tras más de 25 años de negociación

03.05.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – El acuerdo interino de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a aplicarse provisionalmente el 1° de mayo. Uruguay lo presentó como un hecho histórico que abre mejores condiciones de acceso a un mercado de más de 750 millones de personas.

El presidente Yamandú Orsi participó en una reunión virtual con los presidentes y cancilleres del Mercosur, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. También estuvieron los presidentes Javier Milei, de Argentina, y Santiago Peña, de Paraguay, y el canciller brasileño Mauro Vieira. Según Presidencia, el encuentro marcó el primer día de aplicación provisional del acuerdo firmado el 17 de enero en Asunción.

Orsi afirmó que el acuerdo debe traducirse en “más trabajo, más comercio y una línea de vínculo con Europa”, y lo ubicó en un contexto internacional marcado por el avance del proteccionismo. “En un mundo donde el proteccionismo está abriendo cancha, precisamos volver a tener las puertas abiertas”, señaló.

El canciller Mario Lubetkin sostuvo que comienza una nueva fase en la historia de los cuatro países del Mercosur y los 27 de la Unión Europea. “Para nosotros, el gran cambio que empieza hoy es pasar de la búsqueda de un acuerdo a la concreción”, dijo. También afirmó que los cambios comerciales pueden ser un propulsor hacia “una futura gran comunidad birregional” con profundos lazos culturales e históricos.

La Comisión Europea confirmó que desde el 1° de mayo comenzó la aplicación provisional del Acuerdo Interino de Comercio UE-Mercosur. Según Bruselas, la entrada en vigor provisional abre oportunidades inmediatas para exportadores de bienes industriales, servicios y productos agroalimentarios, y reduce o elimina aranceles en sectores como automóviles, productos farmacéuticos, vino, bebidas espirituosas y aceite de oliva.

Para el Mercosur, el acuerdo implica que el 73% de su canasta exportadora ingresará al mercado europeo con arancel cero, mientras otros productos tendrán reducciones progresivas en un plazo máximo de 10 años. En el caso de Uruguay, la cuota Hilton de carne premium, de 5.600 toneladas, pasará automáticamente de un arancel de 20% a 0%. También ingresarán con arancel cero productos de la pesca, menudencias bovinas y ovinas, grasas y despojos comestibles bovinos, manzanas, cerezas, legumbres, frutos secos, pasas de uva, derivados del cuero, bebidas, harina de soja, tops de lana peinada, fertilizantes y fungicidas.

Otros bienes quedarán comprendidos en esquemas de beneficios parciales, cuotas o aranceles intracuota, como arroz, miel, maíz y sorgo. En sentido inverso, Uruguay y sus socios del Mercosur comenzarán a recibir importaciones europeas en sectores como automotores, maquinaria, frutas frescas, químicos y productos farmacéuticos, con desgravaciones graduales.

El acuerdo llega después de una negociación de más de 25 años y se convierte en una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo. La Unión Europea y el Mercosur reúnen más de 700 millones de consumidores y una economía que representa cerca de una quinta parte del producto mundial. AP informó que el pacto crea un mercado transatlántico de aproximadamente US$22 billones y abre una etapa de expectativas económicas, pero también de resistencias políticas y ambientales en ambos bloques.

La lectura geopolítica es tan importante como la comercial. Reuters señaló que Bruselas aceleró la implementación provisional del acuerdo como forma de apoyar a exportadores europeos afectados por aranceles estadounidenses y reducir dependencias estratégicas frente a China. Alemania y España respaldan el tratado por su valor económico y político, mientras Francia mantiene críticas por el posible impacto sobre agricultores y por exigencias ambientales.

En Uruguay, el Gobierno se apoya en estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo para destacar el impacto potencial del acuerdo. Según un informe preliminar citado por Presidencia y el MEF, la plena vigencia del tratado podría generar para Uruguay un aumento de 1,9% del PIB, un crecimiento adicional del consumo de 2,5%, una reducción de 2% en la tasa de desempleo y una caída de hasta 8,4% en la pobreza.

El acuerdo también incluye compromisos de sostenibilidad. Presidencia destacó que el instrumento reafirma el compromiso del Mercosur con el desarrollo sostenible y con estándares internacionales. El País de España informó que el texto incorpora compromisos vinculados al Acuerdo de París y a la lucha contra la deforestación, uno de los puntos centrales de la discusión europea sobre la relación comercial con Sudamérica.

La aplicación provisional no elimina todos los pasos políticos pendientes. La plena ratificación continuará sujeta a procedimientos institucionales en Europa y en los países del Mercosur, y el acuerdo sigue enfrentando cuestionamientos de productores agrícolas, ambientalistas y sectores industriales que temen competencia, pérdida de recaudación o efectos desiguales. Reuters informó que incluso existe una disputa judicial en el Parlamento Europeo por la forma en que la Comisión decidió activar provisionalmente el acuerdo.

Para Uruguay, el inicio de la aplicación provisional marca una oportunidad y una exigencia. La oportunidad está en mejorar acceso a un mercado de alto poder adquisitivo, diversificar exportaciones y atraer inversión. La exigencia será transformar preferencias arancelarias en más productividad, certificaciones, escala comercial, sostenibilidad y capacidad de adaptación. Después de décadas de negociación, el acuerdo deja de ser una promesa diplomática y empieza a medirse en resultados concretos para empresas, trabajadores y sectores productivos.

Economía
2026-05-03T13:11:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias