Del petróleo a los autos eléctricos: EEUU extrae litio de aguas residuales
06.11.2026
TEXAS (Uypress) - Una empresa de Texas recupera el mineral esencial para las baterías a partir del agua de los pozos petroleros. La tecnología abre una nueva fuente de suministro.
Estados Unidos comenzó a desarrollar una nueva fuente de litio en un lugar inesperado: las aguas residuales que acompañan la extracción de petróleo y gas. Una empresa de Texas logró transformar ese desecho industrial en carbonato de litio, una materia prima fundamental para fabricar baterías de vehículos eléctricos.
La iniciativa es impulsada por Element3, una compañía tecnológica fundada en 2021, que instaló una planta comercial en Midland, dentro de la cuenca Pérmica, una de las mayores regiones petroleras estadounidenses.
El proyecto combina una actividad tradicionalmente vinculada a los combustibles fósiles con una de las industrias centrales de la transición energética.
Un recurso oculto bajo los campos petroleros
La extracción de petróleo genera enormes cantidades de agua subterránea, generalmente muy salina y contaminada con residuos de hidrocarburos.
En la cuenca Pérmica se producen aproximadamente 26 millones de barriles diarios de esta agua, que habitualmente debe ser tratada, reutilizada en operaciones petroleras o reinyectada en formaciones subterráneas.
Sin embargo, contiene minerales valiosos, entre ellos litio, magnesio y estroncio. Element3 identificó la posibilidad de recuperar esos materiales aprovechando la infraestructura de tuberías e instalaciones que ya utilizan las compañías petroleras. El sistema permite procesar parte del agua, extraer el mineral y devolver el líquido restante al circuito industrial.
Una tecnología desarrollada con apoyo científico
La compañía utiliza un procedimiento denominado extracción directa de litio, basado en materiales capaces de capturar selectivamente los iones del mineral presentes en el agua. Posteriormente, el litio recuperado se transforma mediante procesos químicos en carbonato o hidróxido de litio, compuestos empleados en la fabricación de baterías.
La tecnología se desarrolló a partir de investigaciones del Laboratorio Nacional de Oak Ridge, dependiente del Departamento de Energía estadounidense. En febrero de 2026, Element3 anunció que había conseguido producir carbonato de litio utilizando equipos comerciales en su instalación de Midland.
La planta tiene una capacidad proyectada de 3.000 toneladas anuales de carbonato de litio, aunque esa cifra no significa que ya haya alcanzado ese volumen de producción.
Reducir la dependencia de China
El interés estadounidense por esta tecnología también responde a razones estratégicas. El litio es indispensable para buena parte de las baterías recargables utilizadas en automóviles eléctricos, dispositivos electrónicos y sistemas de almacenamiento energético.
Aunque existen importantes reservas en distintos países, China ocupa una posición dominante en el procesamiento de minerales y en la fabricación de baterías. Estados Unidos busca ampliar su producción nacional y reducir la vulnerabilidad de sus cadenas de suministro.
Element3 estima que las aguas residuales de la industria petrolera estadounidense podrían permitir recuperar cantidades significativas de litio, aunque el potencial económico dependerá de las concentraciones del mineral y de los costos industriales.
Beneficios y desafíos ambientales
La recuperación de litio desde aguas residuales presenta una ventaja potencial: permite aprovechar recursos que ya llegan a la superficie, sin necesidad de abrir nuevas minas exclusivamente para obtenerlos. También puede utilizar instalaciones existentes y reducir parte de los costos asociados al tratamiento de los desechos petroleros.
Sin embargo, no elimina los impactos ambientales de la extracción de hidrocarburos ni convierte automáticamente el agua procesada en un recurso apto para consumo humano. La viabilidad del sistema dependerá de su eficiencia energética, los reactivos utilizados, la gestión de residuos y la capacidad de mantener una producción competitiva a gran escala.
Una nueva relación entre dos industrias
El desarrollo de Element3 muestra una transformación tecnológica significativa: una industria que durante décadas produjo combustibles fósiles podría convertirse también en proveedora de minerales para la electrificación del transporte.
La experiencia todavía deberá demostrar su rentabilidad sostenida y su capacidad de expansión. Pero el avance plantea una posibilidad concreta: que parte de los materiales necesarios para fabricar los vehículos eléctricos del futuro provenga precisamente de los residuos generados por los pozos petroleros.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias