Desaceleración de la economía de EEUU: el PIB 'solo' creció un 1,4% anualizado en el cuarto trimestre

22.02.2026

WASHINGTON (Uypress)- La economía de EEUU creció con mucha menos fuerza de lo esperado en el último trimestre del año pasado. El producto interior bruto (PIB) avanzó un 1,4% anualizado en el cuarto trimestre de 2025, según la estimación preliminar publicada por la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio que consigna el portal español El Economista.

 

La tasa de crecimiento registrada es directamente la mitad de la esperada por el consenso de analistas, que aguardaba un 2,8% anualizado tras el espectacular 4,4% del tercer trimestre. En el conjunto de 2025, la economía estadounidense se expandió un 2,2%.

En comparación con el tercer trimestre, la desaceleración del PIB real en el cuarto trimestre reflejó la caída del gasto público y las exportaciones, así como la desaceleración del gasto de los consumidores, que se vieron parcialmente compensadas por una aceleración de la inversión. La disminución de las importaciones fue menor que en el trimestre anterior, resume la BEA en su presentación del dato.

Lo cierto es que la partida que habitualmente más se observa en el desglose del PIB, la del gasto en consumo personal, al suponer el consumidor americano más de un tercio del producto interior bruto, refleja una notable desaceleración del 3,5% anualizado al 2,4%. Sin embargo, el dato que más 'daño' ha hecho a esta lectura ha sido el rotundo descenso del 5,1% anualizado en el gasto público en un trimestre marcado por el cierre de Gobierno durante más de 40 días entre octubre y noviembre.la psicología asegura que a las personas les gusta más la botella de cristal

En concreto, el gasto federal se contrajo a una tasa anualizada del 16,6%, lo que restó 1,2 puntos porcentuales al PIB global. Menos de una hora antes de que se publicaran los datos, el presidente Donald Trump publicó en las redes sociales que el cierre de Gobierno "demócrata" le costaría a EEUU "al menos dos puntos del PIB".

"El cierre del Gobierno acabó siendo un lastre mucho mayor para la economía de lo que sugerían los datos del Tesoro", constata Paul Ashworth, analista de Capital Economics, en una nota para clientes. Sin embargo, señala el economista, ese descenso se revertirá en el primer trimestre de este año, cuando desde su casa de análisis esperan que el crecimiento del PIB supere el 3% anualizado.

Siguiendo con el repaso al desglose, las ventas finales a compradores privados nacionales, otro indicador muy vigilado entre los analistas y destacado por el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, como verdadero termómetro del consumo y la inversión privados, siguieron aumentando a un saludable ritmo del 2,4% anualizado.

Por otro flanco, la inversión empresarial reflejó un fuerte 3,7% anualizado. Los datos detallados muestran que los equipos informáticos, el software y la inversión en I+D contribuyeron en conjunto con aproximadamente 1 punto porcentual al crecimiento del PIB, lo que ilustra que el auge de la inteligencia artificial (IA) sigue proporcionando un fuerte impulso, algo que ya se constató este jueves con los datos comerciales de diciembre, que reflejaron una gran compra de estos equipos al exterior, destacando los envíos desde Taiwán.

En el repaso a otras categorías, los inventarios añadieron un modesto 0,2% al crecimiento del PIB, mientras que las exportaciones netas (restando las importaciones a las exportaciones) contribuyeron con un 0,1% adicional. "Esperábamos más de estas últimas, pero la BEA tomó la decisión de excluir las exportaciones de plata, que (con toda razón) sugirió que eran principalmente transacciones de inversión", aclara Ashworth desde Capital.

A pesar de la desaceleración del crecimiento a fin de año, el conjunto de datos sigue reflejando un ejercicio sólido para la economía estadounidense, que se contrajo en el primer trimestre en medio de un aumento monumental de las importaciones antes de la imposición de aranceles, para terminar 2025 con una de las tasas de crecimiento global más fuertes en años. El cambio se produjo después de que Trump retirara sus aranceles más punitivos y la Reserva Federal bajara los tipos de interés (175 puntos básicos de bajada desde septiembre de 2024), lo que contribuyó a que el mercado bursátil alcanzara máximos históricos y permitió a los estadounidenses más ricos seguir gastando (la famosa economía en forma de K de la que tanto se habla).

Buenas sensaciones para 2026

"El prolongado cierre del Gobierno federal y la expiración de la desgravación fiscal para los vehículos eléctricos lastraron el crecimiento del PIB en el cuarto trimestre, pero el núcleo de la economía se muestra resistente. Con la disminución de las presiones arancelarias y los recortes fiscales que comienzan a impulsar un aumento del gasto de capital, la economía cobrará impulso en 2026", valora Michael Pearce, economista jefe para EEUU de Oxford Economics.

De cara a este arranque de año, el analista de Oxford también se muestra optimista: "El crecimiento del consumo se ha visto afectado por una caída del gasto en bienes, pero el gasto en servicios se ha mantenido a un ritmo sólido. Probablemente, el clima invernal frenó el gasto en enero, pero esperamos un fuerte repunte en los próximos meses, impulsado por una temporada de devoluciones de impuestos más importante".

"El crecimiento de la inversión sigue estando liderado por las categorías relacionadas con la inteligencia artificial, pero hay indicios de que la fortaleza de la inversión en equipos está empezando a ampliarse, y esperamos que eso cobre mayor importancia en 2026, cuando empiece a notarse el impacto de los recortes fiscales", agrega.

Desde Commerzbank se suman a esta visión. "Como las condiciones de financiación siguen siendo muy favorables dadas las bajas primas de riesgo, el aumento de los precios de las acciones y la debilidad del dólar, el auge de la IA continúa y se espera un estímulo adicional de la política fiscal este año, seguimos anticipando un fuerte crecimiento para 2026", escribe Bernd Weidensteiner, dejando una previsión del 3% para el conjunto del año.

Otros datos separados de la BEA publicados este viernes mostraron que la medida preferida por la Fed para medir la inflación subyacente, conocida como índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) subyacente, que excluye los alimentos y la energía, subió un 0,4% en diciembre (cifra de redondeo del 0,36%), la mayor subida en casi un año. En términos anuales, el PCE subyacente subió un 3%, frente al 2,8% de principios de 2025. Con todo el amasijo de datos conocido este viernes, el mapa del banco central no parece cambiar a corto plazo, con las bajadas de los tipos de interés en pausa (al menos para la reunión de marzo) y la expectativa de recortes a lo largo del año.

"Esperamos que esto represente un pico y que la inflación disminuya hasta el 2,3% a finales de este año. Con la estabilización de la economía y el mercado laboral y la inflación aún elevada, esperamos que la Fed mantenga su política de espera prolongada", cierra Pearce desde Oxford Economics.

Foto: Sputnik

 

Economía
2026-02-22T10:16:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias