FINANZAS Y TURISMO

El BCRA flexibiliza el cepo para viajes al exterior y Uruguay sigue de cerca el efecto sobre el turismo argentino

17.04.2026

MONTEVIDEO (Uypress) - El Banco Central de la República Argentina dio un nuevo paso en la flexibilización del cepo cambiario y una de las medidas alcanza de forma directa a quienes viajan fuera del país: dejó sin efecto los límites para los retiros en el exterior como adelanto en efectivo con tarjetas locales. Para Uruguay, donde el mercado argentino sigue siendo el principal sostén del turismo receptivo, la novedad es relevante, aunque su impacto aparece más operativo que estructural.

La Comunicación “A” 8417, emitida el 9 de abril, eliminó los topes que regían para los adelantos en efectivo en el exterior a tarjetahabientes de crédito y compra emitidas en Argentina. En otras palabras, la medida facilita el acceso a efectivo durante un viaje, pero no modifica por sí sola el problema central de competitividad entre destinos ni cambia el costo relativo de vacacionar afuera. Esa lectura surge del propio alcance acotado de la norma: el ajuste apunta a la operatoria cambiaria y no a una rebaja del gasto turístico en sí mismo.

El contexto argentino ayuda a poner la decisión en perspectiva. Según el INDEC, en enero salieron al exterior 1,76 millones de turistas residentes, 8,5% menos que un año antes. En febrero fueron 1,63 millones, con una caída interanual de 10,7%. Aun con ese descenso, el turismo emisivo argentino siguió concentrándose en países limítrofes: en enero el 84,6% se dirigió a destinos vecinos y en febrero ese porcentaje fue 82,2%; ese mes, Uruguay captó 16,5% de esos viajes y quedó como segundo destino detrás de Brasil.

Eso significa que la medida del BCRA llega sobre un flujo que sigue siendo muy importante para Uruguay, pero que ya venía mostrando señales de moderación. Y ahí está el punto clave para la plaza uruguaya: la flexibilización puede mejorar la comodidad financiera del viajero argentino, sobre todo en escapadas, compras o estadías cortas, pero no necesariamente revierte por sí sola la tendencia de un turismo emisivo que viene ajustándose al nuevo cuadro cambiario argentino. Esa es una inferencia razonable a partir de los datos oficiales de salida de turistas y del contenido específico de la norma.

Para Uruguay, además, cualquier cambio en la disposición de viaje de los argentinos importa más que para casi cualquier otro destino de la región. Entre enero y noviembre de 2025 ingresaron al país 3,2 millones de visitantes y 2,16 millones fueron argentinos, con un gasto de 1.034 millones de dólares. Ya en el primer trimestre de 2025, los argentinos habían representado 974.742 ingresos y un gasto de 586 millones. La dependencia del turismo uruguayo respecto de ese mercado sigue siendo, por volumen y por divisas, decisiva.

Por eso, la noticia tiene una doble lectura. Del lado argentino, se inscribe en una secuencia de normalización cambiaria gradual. Del lado uruguayo, se suma a una discusión ya abierta sobre competitividad. El propio ministro de Turismo, Pablo Menoni, advirtió en febrero que no alcanza con mirar solo la cotización del dólar y que hay que observar la diferencia relativa de precios. En el mismo sentido, la Cámara Uruguaya de Turismo alertó por el atraso cambiario y por el deterioro de márgenes en un sector que muchas veces cobra en dólares pero enfrenta costos en pesos.

Uruguay llega, de todos modos, con herramientas activas para amortiguar esa presión. Los beneficios para no residentes siguen vigentes hasta el 30 de abril de 2026 e incluyen devolución de 9 puntos de IVA en servicios gastronómicos, alquiler de vehículos y mediación en arrendamientos turísticos, siempre que se pague con tarjetas emitidas en el exterior o transferencias desde fuera del país. Ese paquete ayuda a sostener atractivo, pero no elimina la sensibilidad del mercado argentino a los cambios en precios relativos y acceso a divisas.

La conclusión, por ahora, es prudente. La medida del BCRA puede facilitar el viaje del argentino que ya decidió salir del país, y en ese sentido puede dar algo más de oxígeno a destinos cercanos como Uruguay. Pero sería exagerado leerla como un cambio de tendencia por sí mismo. Para el turismo uruguayo, el efecto más probable es acotado: mejora la operatoria del viajero, no redefine todavía la ecuación de fondo. La verdadera variable seguirá estando en otro lado: cuánto pesa Uruguay en el bolsillo argentino cuando llegue el momento de elegir destino. 

Economía
2026-04-17T11:02:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias