SOLO POR DOS AÑOS Y SIEMPRE QUE TRUMP NO LO INFRINJA
El Europarlamento da aval al pacto de aranceles con Washington
27.03.2026
BRUSELAS (ANSA/por Valentina Brini) – El cambio de postura del Parlamento Europeo respecto al acuerdo arancelario UE-Estados Unidos se basa en dos mecanismos legales diseñados para que el acuerdo, en palabras de los liberales, sea "a prueba de Donald Trump" y resistente a su volatilidad.
Tras meses de estancamiento, el pleno dio luz verde por amplia mayoría -con el apoyo de la coalición proeuropea- al pacto firmado por Ursula von der Leyen en Escocia en julio.
El camino distó mucho de ser sencillo: el proceso se había paralizado en enero en respuesta a las nuevas amenazas arancelarias de la Casa Blanca y la ofensiva en Groenlandia.
Tres meses después, prevaleció la postura de "cumplir la palabra", respaldada por el Berlaymont y reforzada por las evaluaciones del impacto de la guerra en Oriente Medio sobre la energía, que convierten cualquier fricción con Washington en un riesgo insostenible. Las salvaguardias introducidas por los eurodiputados, sin embargo, impiden un efecto de "cheque en blanco": el acuerdo tiene una vigencia limitada a dos años y sigue supeditado al cumplimiento por parte del magnate de sus compromisos, con el fin de reequilibrar un marco que hasta ahora se ha percibido a su favor.
La última palabra, no obstante, recaerá en las negociaciones con los gobiernos nacionales, que comienzan el 13 de abril. El rostro del compromiso fue el político alemán Bernd Lange, el verdadero artífice de las condiciones. En el Parlamento, una hora antes de la votación, el socialista articuló su postura con tres citas musicales: "Que no se me malinterprete", para aclarar que un verdadero acuerdo debe contar con garantías y normas sólidas, ausentes en el pacto escocés; luego, el llamamiento a la unidad con "mantengámonos unidos" y, finalmente: "soy un creyente", señalando su confianza en la posibilidad de reequilibrar el acuerdo.
Este optimismo se reflejó en la aprobación, durante la sesión plenaria, de dos propuestas legislativas relacionadas: la primera -sobre aranceles y contingentes arancelarios- se aprobó con 417 votos a favor, 154 en contra y 71 abstenciones; la segunda -sobre la suspensión de aranceles a ciertas importaciones estadounidenses- se aprobó con 437 votos a favor, 144 en contra y 60 abstenciones.
Este consenso se logró gracias a la coalición del PPE, socialistas y liberales, con el apoyo de los conservadores del ECR, mientras que los verdes se mostraron divididos. En el frente italiano, la votación reflejó la incertidumbre dentro de la mayoría: Hermanos de Italia y Forza Italia apoyaron el acuerdo, en línea con sus respectivas familias europeas (y el Partido Demócrata), mientras que la Liga votó en contra, alineada con los Patriotas, junto con el Movimiento Cinco Estrellas y la Alianza de los Verdes y la Izquierda.
La única abstención fue la del líder de Futuro Nacional, Roberto Vannacci. El resultado -tras semanas de presión del embajador estadounidense ante la UE, Andrew Puzder, para que se respetaran los compromisos- obtuvo la aprobación inmediata de Washington.
La luz verde "garantiza estabilidad y previsibilidad para los operadores a ambos lados del Atlántico, fomentando el crecimiento y la competitividad", aplaudió la misión diplomática estadounidense, expresando su esperanza de un rápido éxito en las negociaciones con los gobiernos nacionales, ahora encargados de perfeccionar el texto final, que los eurodiputados, sin embargo, han aprobado con varias salvedades.
La cláusula de suspensión se ha endurecido: los descuentos arancelarios para los productos estadounidenses podrían retirarse si Washington eleva los aranceles por encima del 15 % o introduce nuevos, pero también en caso de injusticia generalizada, desde discriminación contra empresas de la UE hasta coerción económica.
Además, está la cláusula de «salida al sol»: el acuerdo solo se implementará si la administración Trump cumple todos sus compromisos, incluida la reducción de los aranceles sobre el acero y el aluminio hasta el límite del 15 %. Y, por último, la cláusula de caducidad: todo expira el 31 de marzo de 2028, a menos que se renueve.
La Comisión Europea será responsable de supervisar la implementación del acuerdo y cualquier posible desequilibrio del mercado. Tras el resultado de la votación, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, lo calificó de "un paso crucial" para brindar "verdadera certeza a las empresas", demostrando que "una verdadera alianza da resultados".
El jefe negociador europeo presentará los avances al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en las próximas horas, en una reunión presencial en Camerún, al margen de la reunión ministerial de la OMC. También se ve reforzado por otra herramienta de Bruselas: la diversificación comercial, recientemente fortalecida por el acuerdo con Australia.
Imagen: ANSA/EPA
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