ARGENTINA / ACTIVIDAD ECONÓMICA

El PBI por habitante cae y Argentina vuelve a mirar el rebote con señales de alarma

27.04.2026

BUENOS AIRES (Uypress) – La economía argentina volvió a encender señales de alarma: el EMAE cayó 2,6% mensual y 2,1% interanual en febrero. El dato puso en duda la solidez del rebote económico y volvió a mostrar una recuperación desigual, sostenida por pocos sectores y débil en áreas clave para el empleo y el consumo.

La foto mensual es negativa, pero el problema de fondo es más amplio. Un informe de Estudios Económicos del Banco Provincia, citado por medios argentinos, advirtió que la producción agregada quedó apenas 3,4% por encima del promedio 2012-2015, mientras que la población creció 11% en la última década. El resultado es una caída cercana al 6% del PBI per cápita en diez años, un indicador que mide cuánta riqueza produce la economía por habitante y que permite mirar más allá del tamaño total del producto.

Ese deterioro relativiza el argumento oficial de que la economía ya recuperó niveles récord de actividad. En 2025, el PBI creció 4,4% y volvió a expandirse después de dos años de caída, empujado por el consumo privado, la inversión, las exportaciones y sectores como la intermediación financiera, la minería y el agro. Pero, cuando se incorpora la evolución demográfica, el cuadro cambia: el PBI por habitante sigue por debajo de los máximos previos y refleja una década de estancamiento estructural.

El dato de febrero también confirmó una economía partida. En la comparación interanual, crecieron la pesca, la explotación de minas y canteras y la actividad agropecuaria, pero cayeron con fuerza la industria manufacturera y el comercio mayorista, minorista y reparaciones. Según el INDEC, la industria retrocedió 8,7% y el comercio 7%, dos sectores que juntos restaron 2,2 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE. En el otro extremo, minería y agro aportaron parte del sostén positivo, aunque con menor capacidad de derrame inmediato sobre el empleo urbano y el bolsillo de los hogares.

La tensión aparece, además, en un contexto de inflación todavía alta. En marzo, el Índice de Precios al Consumidor subió 3,4%, por encima del 2,9% de febrero, acumuló 9,4% en el año y 32,6% interanual. Chequeado, sobre datos del INDEC, señaló que fue el registro mensual más alto de los últimos doce meses y que la inflación encadenó diez meses de aumentos intermensuales. Esa persistencia limita la recomposición de ingresos y complica la posibilidad de que el consumo funcione como motor estable de la recuperación.

El Gobierno de Javier Milei mantiene como prioridad el orden fiscal y la baja de la inflación, pero la actividad vuelve a poner en discusión el costo de sostener una política económica restrictiva en un país con salarios golpeados y demanda interna débil. El País informó que el propio presidente admitió que “no todos están mejor”, aunque ratificó que no modificará el rumbo del ajuste. También señaló que el Gobierno explora vías más moderadas para estimular el crédito, en medio de una economía que crece de forma heterogénea: agro, energía y minería avanzan, mientras industria, construcción y comercio siguen mostrando debilidad.

La discusión ya no pasa solo por si la economía rebota después de la recesión. El punto central es si ese rebote alcanza para mejorar la riqueza disponible por habitante y recomponer el bienestar perdido. Argentina puede mostrar meses de crecimiento y, al mismo tiempo, seguir siendo una economía más pobre en términos per cápita que hace una década. Esa es la señal de alarma que dejan los últimos datos: el país no solo necesita volver a crecer, necesita crecer de manera sostenida, con más productividad, más empleo y una recuperación que no quede concentrada en pocos sectores.

Economía
2026-04-27T10:56:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias